Colón se ha convertido en una interesante alternativa para las vacaciones. El hermoso río y el entorno que este genera, no paran de asombrar a cada turista que llega a este destino entrerriano.

 

Textos. Revista Nosotros. Fotos. Dirección Turismo Colón.

 

Entre Colón y la vecina República Oriental del Uruguay, moldeados por el flujo y reflujo del manso oleaje y el sedimento que arrastra el llamado Río de los Pájaros Pintados, bancos de arena se ofrecen como singular atractivo para los turistas. El “caribe entrerriano”, como lo llaman los colonenses, ofrece playas en estado natural para el disfrute de la familia.

 

Complementando los casi diez kilómetros de playa territorial, que constituyen la continuidad de balnearios de agua dulce más importante del país, los bancos de arena de Colón son, al mismo tiempo, un oasis para tomar distancia del ritmo citadino y la oportunidad ideal para practicar deportes náuticos que desafíen el andar rutinario de la vida diaria.

 

La nutrida y diversa flora autóctona de selva en galería, aporta los colores que, en conjunción con el río que abraza a las islas, componen una paleta única que cada año recibe familias y amigos del ecoturismo.

Para disfrutar

 

En las asimétricas extensiones de los bancos de arena, la corriente suave del río y de temperatura cálida, permite la convivencia de los niños que construyen sus castillos de arena y familias en reposeras sobre los manchones de agua que se cuelan entre los minúsculos granos de amarillo mineral.

 

Alrededor, completa el cuadro el peregrinar constante de kayaks, veleros, windsurfistas, nadadores y esquiadores prolongando el paso de las lanchas, un espacio ideal para conectar con las cristalinas aguas que provee en este sector el río.

 

Los colonenses se animan a distinguir este singular fenómeno geográfico que constituyen los bancos de arena como “el caribe entrerriano”, sin dudas uno de los principales atractivos de este alto en el trashumar del pintoresco Río Uruguay.

 

Un día de verano diferente

 

A diario, desde la mañana temprano, lanchas trasladan desde la costa colonense a los turistas que quieren disfrutar de las playas caribeñas entrerrianas. Los bancos de arena se han convertido en un lugar de relajación en el medio del río, tranquilo y seguro para los niños. Tomar sol, cebarse unos mates, refrescarse con bebidas frescas, y jugar en la arena, son actividades comunes en las playas, pero en los bancos de arena, rodeado de agua, se convierte en un asterisco singular en la oferta turística de Colón.

 

El viaje mismo es ya un paseo que merece conocerse: desde el río, las islas parecen manchones multicolores que se confunden con el agua, como tejiendo sutilmente un telar, digno de fotografiar.