Olivier Rousteing es el actual director creativo de Balmain. Tiene apenas 33 años, es fanático de las redes sociales y un genio creando colecciones, orientando sus creaciones hacia una estética que realza las texturas, las siluetas y pone el acento en un trabajo manual altamente detallista. Los bordados, las perlas, piedras y mostacillas cosidas a mano son parte de su sello. Aquí un recorrido por su exitosa carrera dentro de la casa francesa.

Texto. Georgina Lacube.

La lista de logros de Olivier Rousteing durante su mandato de siete años en Balmain (más largo que el de muchos directores creativos en las casas de lujo en estos días) es significativa: lanzó colaboraciones con H&M y Victoria’s Secret, dominó Instagram, abrió un flagship (lo que sería la tienda insignia) en Los Ángeles, realizó lanzamientos de ropa infantil, debutó en una línea de belleza con L’Oréal, además apadrinó a artistas como Rihanna y Kim Kardashian antes de que lo hicieran otros diseñadores y también abrazó la diversidad racial en un momento en que muchas marcas de lujo ignoraban el problema. No por nada se lanzará un documental hacia fines del 2019 del que será objeto tanto profesional como personalmente, dirigido por Anissa Bonnefont y producido por Canal Plus.


Y aún tiene más metas por cumplir. Rousteing anunció recientemente en el congreso WWD Retail & Apparel CEO Summit que está ‘buscando recuperar el ADN parisino de la marca‘ al revivir su línea de alta costura, esa que la casa Balmain mostró por última vez en enero de 2003, con Oscar de la Renta a la cabeza, y poco antes de que la casa se declarara en bancarrota. Según fuentes oficiales, la etiqueta podría estar en el calendario de alta costura del próximo enero, cuando casas como Chanel y Dior muestren sus colecciones de primavera 2019.

Ya Rousteing nos había dado una pista de este posible camino a seguir cuando a comienzos de este año lanzó una colección cápsula titulada 44 François Premier, dirección del taller de alta costura original de Pierre Balmain en París.


‘Trabajar en esta colección es una oportunidad de volver a los inicios de esta casa, cuyo único objetivo era crear piezas exquisitas, alejadas de todo tipo de presiones externas‘, contó recientemente en una entrevista. Con un compromiso de desarrollar dos colecciones de alta costura dos veces al año, para el cual 44 François Premier pudo haber sido una prueba, Rousteing tendrá la oportunidad de trabajar mucho en eso. Por si esto fuera poco, en sus planes figura expandirse en líneas de accesorios, fragancias y cosméticos.


Pero todo esto comenzó allá por 1986, en la ciudad de Burdeos, cuando con apenas un año fue adoptado por una familia francesa. “Cuando eres adoptado y no sabes de dónde eres, no tienes límites porque no los conoces, pero sí sabes hacia dónde quieres ir‘, declaró al sitio Telva de México. Una vez terminados sus estudios, viajó a París para inscribirse en la ESMOD (Escuela Superior de Artes y Técnicas de la Moda). En 2003, Rousteing se graduó y comenzó su carrera como diseñador en Roberto Cavalli, llegando a convertirse en el director creativo de la línea femenina. De Roberto siempre destacó su generosidad. Agradece la confianza que depositó en él cuando tan sólo tenía 18 años y lo considera como un padre artístico.


Luego de seis años de foguearse nada menos que en Cavalli, Olivier quiso dar un paso que estuviera más en línea con su propia identidad. Tras dos años como mano derecha de Christophe Decarnin, este abandonó la firma tras sufrir una larga depresión y fue Rousteing quien se puso al frente de una de las maison más importantes e históricas de París.

Entre sus últimas colecciones se destaca el Spring Ready to Wear 2019, presentado el pasado mes de septiembre. En su séptimo año como director creativo de la firma, Olivier Rousteing ha retrocedido a los orígenes de la civilización moderna en busca de inspiración para su nueva propuesta presentada en Paris Fashion Week. Las referencias de la colección Primavera/verano 2019 de Balmain van desde el Antiguo Egipto hasta París. Con esta apuesta, el diseñador le rindió un tributo a la arquitectura de la capital de la moda francesa, a sus pirámides, obeliscos o columnas provenientes de las campañas napoleónicas, mediante una colección poblada de jeroglíficos a modo de estampados, vestidos similares a las túnicas que usaban los egipcios hace miles de años, e incluso diseños de pantalones o tops desconstruidos que emulaban vendajes como los que se utilizaban para la momificación. Los colores elegidos para el concepto del creativo fueron el blanco y negro con detalles metalizados, que imitan también la vestimenta de la época. La primavera de Balmain es también un tributo a la moda de los años 80 y a la modelo Grace Jones, por lo que no faltan en su propuesta corsés, maxi hombreras o vestidos con la manga redonda. La geometría tuvo un papel muy relevante ya que, además de las formas que imitan hojas de palmeras, algunas prendas como vestidos o tops estaban formadas por paneles de plexiglás.

Cara Delevingne abrió el espectáculo vestida con un equipo de traje de blazer y pantalón blanco holgado que dejaba entrever un top de metal plateado súper futurista mientras cantaba el tema de Prince, ‘When Doves Cry‘. Y, si bien esta colección tuvo influencias egipcias, conservó ciertos símbolos clave, propios de Rousteing, tales como las rayas Marinière; las chaquetas burguesas bouclé; la sastrería con hombros duros de Balmain; y, por supuesto, el trabajo manual del taller de Balmain, intrínseco a la firma Rousteing.

ROUSTEING, EL MILLENIAL

Cuando comenzó a utilizar Instagram en 2012, la mayoría de las marcas y diseñadores de lujo seguían controlando todo lo que publicaban de forma estricta para preservar cierta mística. ‘Recuerdo que la gente decía: No puedes mostrar mucho sobre ti.

Me estaban pidiendo que fuera un poco snob y yo estaba como Esto no está bien. Esto es lo que está sucediendo hoy.” El hecho de venderle a los principales miembros de Balmain las ventajas de las redes sociales requirió cierta persuasión, pero Rousteing insistió en que muchos de sus seguidores aprecian esa cercanía. Y entre las selfies de su intensa vida social en compañía de modelos como Kendall Jenner, Gigi y Bella Hadid, Cara Delevingne y Alessandra Ambrosio, incluyó su mensaje de diversidad e inclusión. Con la esperanza de que los niños del mañana reconozcan el nombre de Balmain, también quiere que los futuros diseñadores de todas las etnias y crianzas comprendan que los sueños realmente se hacen realidad cuando crees en ti mismo y te mantienes fiel a ti mismo.

Una de sus frases de cabecera es: “Me encanta la moda porque me encanta hacer ropa, pero creo que también la moda ayuda a lograr una visión de diversidad y al mismo tiempo de unidad”.

Hoy por hoy, Rousteing tiene 1,6 millones de seguidores en Instagram a quien dejarles su mensaje.