Perruedines, la nueva estrella de Netflix


Te contamos la historia del perro que en realidad es perra y que ha conquistado a todos en “El Vecino”, la nueva ficción española de la plataforma de streaming.

La nueva, divertidísima y tierna serie de Netflix, El Vecino, protagonizada por Quim Guitiérrez y Clara Lago, tiene también un protagonista canino realmente único. En la ficción creada por Miguel Esteban y Raúl Navarro se llama “Perruedines” porque es perro y lleva una silla de ruedas…

En la vida real la historia de esta espléndida actriz de ojazos magnéticos es aún más fabulosa y memorable: alguien la abandonó en la calle, ya paralítica, y pese a ello, contra todo pronóstico, no solo fue rescatada, esquivando la eutanasia por la mala condición en que estaba entonces, sino que se ha convertido en estrella de televisión: Ratoni, también conocida como Perru es Perruedines en la ficción.

En la serie, y sin hacer spoilers, tras un accidentado comienzo, Perruedines encandila a Titán, el peculiar superhéroe encarnado por Quim Gutiérrez. Y no solo a él, porque todo el resto del elenco cae rendido frente a su carita y sus rueditas.

Lo que es absolutamente de película es la historia real de esta perra.

Esto es lo que ha compartido su humana, Sara, en su cuenta de Instagram:

‘Hoy quería contaros un poquito más de mí para que sepáis bien quién soy. Mi nombre es Ratoni (sí, soy una perrita). Hace aproximadamente 4 años me recogieron en una cuneta de un pueblo en muy malas condiciones. Llegué a la clínica veterinaria donde trabaja mi dueña como auxiliar y ahí empezaron a cuidarme.

“Ya estaba paralítica cuando me encontraron pero en ese momento era más preocupante mi estado general. Había perdido mucho peso, estaba llena de garrapatas y no tenía ganas de luchar por la vida, es más, se plantearon mi eutanasia. Pero fueron pasando los días y me iba recuperando. No penséis que era así de sociable, al principio tenía mucho miedo y me tiraba a morder a todo el que se me acercaba.

“Las chicas de la clínica me salvaron y me dieron la oportunidad de vivir por fin feliz. Pase mucho tiempo viviendo en la clínica con miles de cuidados por parte de todo el equipo. Pero yo tenía mucha devoción por Sara, mi humana, pero ella aun vivía con su madre y no le permitía que yo fuera a vivir con ellas. Pero la misma devoción que tenia yo por ella la tenía ella por mí, así que le lloró a su madre una y mil veces hasta que pude entrar en casa. Fue un camino muy largo hasta que me pude recuperar‘.

¿Ya viste El Vecino en Netflix?

Previo El ejercicio es bueno también para la materia gris del cerebro
Siguiente Con 11 nominaciones, "Guasón" es la gran favorita en los premios BAFTA