Junto a las arrugas, la flacidez y los granitos una de las cosas que más nos preocupan de la piel son las manchas. El sol es el principal enemigo aunque no el único, y el rostro, el escote y las manos las zonas que están más en riesgo.

 

Textos. Georgina Lacube.

Es uno de los órganos más grandes de nuestro cuerpo y tiene la capacidad de expresarse. Nuestra piel nos habla, habla del tipo de vida que llevamos y de nuestra salud en general. Por ejemplo, si aparecen manchas nos puede estar advirtiendo que hay un daño solar, traumatismo, infección, una alteración hormonal en nuestro cuerpo, etcétera. Ésta no es más que un cambio de coloración de la piel y su intensidad varía según el componente cutáneo que esté modificado. “Las más frecuentes son aquellas denominadas hiperpigmentaciones donde se observa el oscurecimiento de la piel ligado al aumento de melanina, pigmento responsable de su color. Si bien en la mayoría de los casos se trata de cuadros benignos, es importante recalcar que la aparición de manchas en forma súbita o la observación de lunares que cambian su tinte, tamaño o superficie deben ser evaluados por el médico dermatólogo”, subraya la Dra. Cristina Pascutto, médica dermatóloga y asesora científica de Pierre Fabre Dermocosmetique.

 

Otro punto a tener en cuenta es que las zonas del cuerpo más proclives a mancharse son aquellas que están más expuestas al sol, como la cara y dorso de manos y, en menor medida, brazos, piernas y cuello.

 

Así las cosas, lo cierto es que para muchas mujeres las manchas son más temidas que las arrugas o la flacidez porque su presencia, a cualquier edad, deja a la piel apagada y avejentada. Lo bueno es que se las puede tratar. “El blanqueamiento de las manchas tiene dos maneras de llevarse a cabo: uno es el que el paciente hace en su casa mediante la aplicación de productos despigmentantes compuestos por diferentes ácidos (retinoico, mandélico, glicólico) que favorecen la descamación celular y combaten el fotodaño. El segundo modo lo representan los diferentes tratamientos en consultorio. Aquí los más frecuentes son el uso de peelings y diferentes láseres.

 

Como este último realiza una destrucción selectiva, vale saber que hay un láser para cada tipo de mancha (según su extensión y la profundidad en la que ésta se aloje se aplica una energía diferente)”, instruye la dermatóloga Irene Bermejo.

 

En relación a este último punto, se han sumado nuevos procedimientos con tecnología de avanzada que le devuelven a la piel su brillo genuino y atenúan las manchas.

 

Es el caso de la Luz pulsada Max G Starlux System, que se utiliza para combatir las manchas de sol o de la edad que pueden manifestarse como lesiones pigmentadas individuales o en amplias áreas de la piel. También ayuda a atenuar los efectos de la rosácea -que se revela a través del enrojecimiento de las mejillas y la cara-, y de los vasos capilares, como venas de color rojo, azul o púrpura. Puede aplicarse en cualquier área del cuerpo, excepto alrededor de los ojos. ¿Cómo funciona este método? En el caso de la remoción de manchas y aclaramiento de vasos, la luz es absorbida por la melanina de las manchas de sol o por la sangre de los vasos capilares visibles, respectivamente. Así, el mismo calor de los pulsos de luz concentrados disuelve las células que crean el pigmento o encoge los vasos. En paralelo, el calor suministrado por los pulsos de la Max G, penetra hasta las capas interiores de la piel e inicia una acción regenerativa de los tejidos, que deriva en el rejuvenecimiento de la epidermis y en una piel luminosa y suave.

 

Otro de los tratamientos más novedosos es el PicoSure. Es el primer láser de picosegundos del mundo y el único en tener el lente fraccionado Focus que consigue óptimos resultados sin tiempo de recuperación. Su potente energía penetra la dermis realizando una activación celular que estimula la producción de colágeno y elastina, mientras reduce pecas, lesiones pigmentadas, manchas de la edad, melasma (manchas marrones o grisáceas), y hasta marcas de acné. Generalmente se realizan de una a tres sesiones, dependiendo de la condición de la dermis. Cada una de ellas tiene una duración de entre 10 y 15 minutos y los resultados se ven a los 5/7 días de realizado el tratamiento, principalmente de la condición pigmentaria. La piel continúa mejorando su aspecto incluso hasta seis meses después. Se pueden tratar todas las zonas del cuerpo, las más frecuentes son rostro, cuello, escote y manos. Es un tratamiento fácilmente tolerable, genera un mínimo enrojecimiento de solo 1-3 horas después de la aplicación y se pueden retomar las actividades normales sin tiempo de recuperación.

 

Finalmente, la Plataforma Xeo es un tratamiento de acción múltiple que conjuga tres láseres distintos para lograr un aspecto de “piel spa”, mucho más sana y joven. Primero, y según el fototipo de piel, se aplica el Láser Limelight, que es como un scanner computarizado que se pasa en segundos y tiene la cualidad no sólo de homogenizar el color de piel dejándola brillante, sino que además saca todo tipo de manchas e imperfecciones superficiales. Luego, se utiliza el láser ablativo Pearl, de rápida recuperación e indoloro. Es ideal para atenuar manchas rebeldes del escote, manos y cara. Y por último el Génesis, un láser que actúa sobre la piel borrando las arruguitas finas, cierra los poros, remueve las imperfecciones y resalta pómulos. ¿Lo mejor? Es apto para emplearse en cualquier época del año y los resultados se ven una sola sesión.

 

Aliados en casa

 

“En el mercado hay varios productos con activos novedosos, péptidos despigmentantes y con alta tolerancia que son aptos para emplear en domicilio y complementar cualquier tratamiento de gabinete”, señala Viviana Díaz, Formadora Técnica del Centro de Capacitación Idraet Institute.

 

A propósito, a los ácidos ya mencionados por la Dra. Bermejo, se suman con este fin el ácido kójico, el ácido azelaico y la vitamina C y E, ya que son otros de los compuestos que disminuyen la producción y transferencia de melanina dentro de la epidermis. Otra opción terapéutica en el tratamiento de las manchas antiestéticas lo representan las cremas con principios naturales, tales como: el extracto de caléndula, que es muy efectivo gracias a sus propiedades antiinflamatorias, antisépticas, antibióticas, antibacterianas y cicatrizantes. Además, tiene un alto poder regenerante. Y el extracto de avena, rico en beta glucanos y fenoles que regulan del ph dérmico, combaten las manchas y reestructuran las capas epidérmicas.

Tipos de manchas y causas de su aparición

 

Existen diferentes tipos de manchas y cada una deriva de una causa específica. A saber: los lentigos solares o actínicos (más conocidos como “manchas de la edad”), se presentan en personas mayores de 40 años y están relacionadas con el envejecimiento cutáneo, sumado al daño solar. Por su parte, el melasma es una dermatosis benigna facial adquirida que responde a factores hormonales (especialmente al que ocurre durante el embarazo, la toma de anticonceptivos, en trastornos tiroideos u ováricos) y un factor lumínico especialmente dado por los rayos UV. Se observa sobre todo en las mujeres jóvenes (sólo 10% de los melasmas afecta a los hombres), y especialmente en pieles oscuras. Suelen ser irregulares, de color castaño y de distribución simétrica en mejillas, frente, sienes, labio superior y, en ocasiones, mentón. Finalmente, las pigmentaciones post-inflamatorias son manchas residuales oscuras que persisten después de la curación de algún traumatismo, infección, quemadura o dermatosis inflamatorias como el acné. “Aunque cualquier tipo de piel puede sufrirlas, las manchas son particularmente frecuentes en personas con piel oscura”, agrega Pascutto.

 

Por su parte, el Dr. Andrés Cordero, también dermatólogo, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) y docente de la UBA, sostiene que “la genética es otro de los factores altamente influyentes en la aparición de manchas, como por ejemplo en el caso de las pecas (efélides), y lunares. Lo mismo ocurre en el caso de manchas blancas, como las hipomelanosis guttata. Y nuestros hábitos de vida también inciden en su aspecto. El consumo de tabaco, por ejemplo, altera a través de la nicotina- la actividad de las células que producen la melanina. Pero también llevar una dieta inadecuada que deriva en un déficit de nutrientes, puede producir la aparición de manchas”.

 

“Para saber cuál es benigna o maligna es necesario consultar con un dermatólogo, que realizará una evaluación a simple vista y con un instrumento llamado dermatoscopio, que permite detectar peligros o anomalías en las manchas. Los dermatólogos recomendamos un examen de las mismas una vez al año.”, remarca la Dra. Adriana Raimondi, médica dermatóloga, miembro de la SAD y de la American Academy of Dermatology.