¿Por qué regalar flores para San Valentín?


Por Soledad Adjad

Febrero es uno de los meses más románticos del año. Durante estos días no faltan las flores, el amor y los detalles que demuestran cuánto queremos a nuestra pareja.

Si bien es cierto que no es necesario un Día de los Enamorados para sorprender a la persona que está a tu lado, sí que es un buen motivo para tener un detalle extra. Como decimos, febrero es una etapa de regalos de diversa índole, pero las flores son las grandes protagonistas a la hora de hablar de obsequios. Sin embargo, muchas personas desconocen por qué regalar flores para San Valentín es una opción acertada. Si deseás conocer todos los detalles sobre esto y el origen de este día, en este artículo despejamos las dudas.

San Valentín es sinónimo de amor

La celebración del día de San Valentín está muy próximo y las floristerías ya están preparadas ante el aluvión de venta de flores. Hablar de un día como este es como si hablásemos de amor. La mitología y las flores juegan un importante papel a la hora de pensar el amor, y regalarlas siempre ha sido motivo de amor absoluto. Asimismo, el propio San Valentín era un sacerdote romano que se dedicaba a casar en secreto a las personas que lo deseaban cuando el matrimonio estaba prohibido.

Debido a ello, fue descubierto y ejecutado a los pocos días, concretamente el 14 de febrero. Sin embargo, debido a que curó a distintas personas durante su período entre rejas, los guardias no dudaron en plantar un almendro de flores rosas en su honor.

Regalar flores significa emocionar

Más allá de la historia del 14 de febrero, es importante destacar cuáles son las razones por las que regalar flores este día. Ellas van más allá del detalle y traen consigo una gran cantidad de sentimientos: admiración, sorpresa y amor. Por ejemplo, las rosas rojas transmiten pasión y belleza, por lo que basta con regalarlas sin tener que pronunciar más palabras. Asimismo, no es necesario estar enamorado para obsequiarlas, puesto que tienen una enorme cantidad de significados. Sin embargo, es cierto que un día como el 14 de febrero va dirigido a personas que están enamoradas.

Por otra parte, regalar flores siempre es algo positivo y se utilizan mucho a la hora de solucionar algún mal momento o a la hora de animar a una persona. Si queremos sorprender, no basta únicamente con regalar un ramo, puesto que podemos adornarlo incluyéndolo en un arreglo, en un jarrón bonito o apostando por una planta en concreto como la orquídea.

Se trata de un regalo sumamente precioso y es toda una experiencia a la hora de entregarlo. En ello también juega un papel importante tanto la dedicación como la creatividad. No olvides que una carta es el colofón perfecto para que la experiencia sea enriquecedora. El detalle se encuentra en muchas ocasiones en las pequeñas cosas. Indagá en tus sentimientos y escribí todo aquello que se encuentra en tu interior para terminar de sorprender a la persona que quieras en un día tan significativo como este. ¡Feliz día de San Valentín!

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