Preparando la vuelta al cole


Todo lo que sea planificado con antelación nos permitirá disfrutar de los preparativos y la previa, nos dará tranquilidad, nos evitará estresarnos, tener contratiempos y andar a las corridas a último momento.

Textos. Nadia Novillo.

 

Si bien nos quedan un par de semanas para seguir disfrutando de las vacaciones, es el momento ideal para comenzar a organizar y resolver todo lo que aún este quedando pendiente para tener todo listo y preparado para el inicio del ciclo lectivo escolar.

La sugerencia siempre es la misma, todo lo que sea planificado con antelación nos permitirá disfrutar de los preparativos y la previa, nos dará tranquilidad, nos evitará estresarnos, tener contratiempos y andar a las corridas a último momento.

Si los niños tienen que realizar tareas de vacaciones o leer un libro, es tiempo de comenzar e ir repartiendo esos deberes tomándose un par de horas por día para poder concluir todo a término.

¿QUÉ NOS FALTA?

Si al finalizar las clases el año pasado no se hizo limpieza de mochila y útiles escolares es hora de hacerlo, controlar lo que aún sirve y se puede seguir utilizando, qué es lo que necesita ser acondicionado.

Ver si hay libros o manuales que se pueden guardar para un hermano, si tenemos la opción de dárselos a primos o hijos de amigos, si los podemos donar a la biblioteca del colegio; analizar qué descartar y tirar.

Luego debemos cotejar la lista de todos los útiles y materiales de estudio que pidieron para este nuevo año, tildar lo que ya tenemos y ver qué es realmente lo que necesitamos comprar.

Con respecto a los uniformes, zapatos y zapatillas, debemos hacer algo similar. Verificar en qué condiciones quedaron los del año pasado, probarlos ya que los niños están en una etapa de permanente crecimiento. Chequear si hay que hacer algún arreglo o alargar un ruedo, si aún pueden seguir usándolos o si ya están muy gastados o despintados, o son de talles que ya no entran. Realizar una pequeña lista de lo que debemos comprar.

El consejo es tener un par de mudas de repuesto de uniformes ya que los niños suelen ensuciarse y mancharse en las jornadas escolares y en ocasiones se puede complicar el lavado, secado y planchado de las prendas de un día para el otro.

En esta época suele haber beneficios con determinadas tarjetas de crédito de los distintos bancos en días específicos, es un dato que se debe tener en cuenta para programar las compras y poder aprovecharlos.

Otra alternativa para conseguir mejores precios y oportunidades suele ser juntarse con otras mamás de la sala y hacer una compra al por mayor.

ETIQUETAR

Una vez concluidas las compras debemos personalizar útiles y uniformes colocando etiquetas con nombre y apellido. Podemos utilizar stickers adhesivos para los útiles, cuadernos, carpetas y libros. Y las de telas que se colocan y adhieren pasando la plancha para el caso de las prendas.

Ambos tipos de etiquetas se pueden hacer en casa si somos personas habilidosas y creativas, incluso se puede bordar a mano las prendas. Si tenemos una rotuladora, lo simplificamos con un cartucho de papel y otro de tela. Otra posibilidad es encargarlas.

Hacer carátulas o separadores para las distintas asignaturas y forrar los libros con papel contac para su mejor conservación, protección y durabilidad.

Es importante que los niños participen y se involucren en la preparación de sus mochilas y útiles, que entiendan que deben ser prolijos, ordenados, responsables y cuidar sus pertenencias.

RETOMAR LA RUTINA

Si los chicos ingresan a un colegio nuevo, es recomendable ir a visitarlo y recorrerlo juntos para que ellos lo conozcan, puedan imaginar y armar una idea acerca de cómo serán sus días en este nuevo establecimiento.

Coordinar una cita con el pediatra para efectuar los chequeos de rutina, si de acuerdo a la edad corresponde la colocación de algunas vacunas. Más allá de los certificados de buena salud que se suelen requerir, se puede aprovechar para solicitar al médico de cabecera que indique controles bucales, auditivos y oftalmológicos antes del comienzo de clases.

Es momento también de organizar cómo va a ser la dinámica familiar, combinando y coordinando horarios laborales de los padres y horarios escolares de los niños. Planear las viandas, meriendas o menús que deben llevar los chicos al cole.

Es buena idea invitar a algunos amiguitos de la escuela a jugar a casa para generar un reencuentro de compañeritos.

La semana antes de la vuelta a clases es aconsejable intentar volver a las rutinas de la época escolar, ya que es típico que durante las vacaciones los horarios de las comidas, sueño y el tiempo frente a las pantallas sea más flexible. Es conveniente reacomodarlos para que no sea tan brusco el cambio y no les cueste tanto adaptarse al nuevo ritmo.

Es una buena idea armar algún plan familiar, para dar cierre y de alguna manera despedir las vacaciones, se pueden armar un álbum de fotos y mirarlas recordando anécdotas juntos, motivarlos a que cuenten o escriban -si ya saben hacerlo- qué fue lo que más les gusto, qué fue lo que más disfrutaron.

Dialogar en familia creando un momento especial en el que ellos puedan expresar y contar sus expectativas, qué les hace ilusión, sus miedos, lo que les preocupa y les genera ansiedad. Este será el contexto oportuno para que los adultos puedan entusiasmarlos y motivarlos con la nueva etapa a la que se dará comienzo.

La noche anterior al inicio de clases en todos los hogares deberían quedar las mochilas listas, con todo lo que les piden en esas listas eternas, los uniformes preparados impecables y planchados. El primer día todos llegan temprano, contentos y ansiosos por el reencuentro con sus compañeros, por presentarse con alguno nuevo que ingresó y por conocer a las seños.

Sería genial poder mantener esos hábitos de orden y organización a lo largo de todo el año, saber que cada día nos vamos a dormir dejando todo listo y preparado, teniendo en cuenta no solo lo que deben llevar, sino también lo que van a ponerse. Se puede ser puntuales y respetuosos del horario de ingreso como el primer día.

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