Las manchas por el sol disminuyen con el tratamiento, pero sin la protección solar adecuada, vuelven a aparecer.

 

El término médico para las manchas por el sol es lentigo, aunque también se las llama manchas por la edad o manchas por el hígado. Estas manchas de la piel son planas, tienen forma redonda u ovalada y son de color uniforme que va del café claro al negro. Debido a que ocurren como consecuencia del daño de la piel, las áreas corporales donde más comúnmente aparecen son las que con frecuencia se exponen al sol, como la cara, los hombros y las manos.

 

El rejuvenecimiento con láser y otros tipos de terapias con luz son eficaces para reducir o eliminar las manchas por el sol. Ciertas cremas también pueden ser útiles, pero tenga presente que si no protege su piel contra el sol, las manchas volverán a aparecer o se formarán nuevas.

 

La terapia con láser, así como el llamado tratamiento de luz pulsada intensa, pueden tratar las lesiones pigmentadas de la piel, incluido las manchas por el sol. Sin embargo, antes de seguir adelante con ningún tratamiento, es importante que lo evalúe un médico experimentado en el diagnóstico y el tratamiento de afecciones de la piel. Ese profesional puede revisar los factores que quizás afecten el tratamiento, tal como el tipo de piel, el historial médico, los antecedentes familiares y cualquier medicamento que tome.

 

El médico también puede realizarle un minucioso examen físico para confirmar que las manchas que desea tratar, efectivamente, son manchas por el sol. Ese es un paso fundamental porque no todas las manchas café son lentigo. Por ejemplo, las manchas café en la cara pueden deberse a otro trastorno de la piel llamado melasma, afección que puede empeorar con el tratamiento con láser. En algunos casos, el cáncer de piel llamado melanoma también puede tener una apariencia similar a las manchas por el sol. A fin de curar el melanoma, es crucial identificarlo y tratarlo lo más rápido posible.

 

Si la terapia con láser fuese buena para usted, posiblemente necesitará más de un tratamiento a fin de lograr los mejores resultados. Este tratamiento normalmente se hace en el consultorio médico y no requiere hospitalización. La duración del procedimiento y el tiempo necesario para apreciar los resultados varía, dependiendo del tipo específico de tratamiento que se aplique. Los posibles efectos secundarios incluyen enrojecimiento, hinchazón, comezón, cambios en el color de la piel y cicatrices. Debido a que el tratamiento con láser y otros tipos de luz se consideran estéticos, los seguros de salud normalmente no los cubren. Después del tratamiento con láser y para proteger la piel e impedir que reaparezcan las manchas, necesitará usar un protector solar de amplio espectro con factor de protección solar (FPS) de 30 o más. A fin de evitar las manchas por el sol, siempre use protector solar o vista ropa protectora cuando vaya a salir.

 

Las cremas de uso tópico pueden ser una alternativa, o una adición, a las terapias con láser y luz para aclarar las manchas por el sol. Entre las alternativas eficaces están los retinoides de uso tópico y la crema blanqueadora llamada hidroquinona. Estas cremas se expenden en farmacias y boticas bajo prescripción, o en menor potencia sin receta médica. Además, hay muchas otras sustancias tópicas de venta libre, tales como los antioxidantes, que pueden mejorar la apariencia de las manchas por el sol.

 

A medida que considere las diferentes alternativas de tratamiento para las manchas por el sol, revise las ventajas y riesgos con su médico. Ese profesional puede ayudarle a determinar cuál método es el mejor en su caso. Independientemente de lo que decida, para protegerse y por seguridad, verifique que el médico que lo atiende esté capacitado y tenga experiencia en las terapias que usted está considerando.

 

Fuente: Mayo Clinic