La legendaria firma de calzados Sarkany arribó a la ciudad de Santa Fe. En la inauguración del nuevo local, Ricky y Sofía hablan de todo: su vínculo familiar y profesional, tendencias mundiales, moda e inspiraciones a la hora de diseñar.

 

Textos: Priscila Enrique. Fotos: Pablo Aguirre.

Una ola de mujeres se concentró en el shopping La Ribera cuando transcurrían los primeros minutos de las siete de la tarde del primer miércoles de octubre. Todas estaban frente a la misma vidriera a mitad de camino del centro comercial, generando un encuentro poco habitual, pero con un motivo muy particular.

 

A lo lejos se acercaba un hombre con camisa, pantalón y saco negro. Era Ricky Sarkany acompañado de su hija, Sofía, con quien vino a inaugurar oficialmente su nuevo local en Santa Fe, de la mano de Agustina Rosetti, dueña de la franquicia.

 

“Cada vez que inauguramos una nueva tienda es semejante a un nacimiento, es algo para lo cual se trabaja mucho tiempo. Contamos con Agustina que es una empresaria muy joven, de Rosario, que confía en la marca y la expande”, cuenta Ricky, mientras compartía en sus redes sociales el nuevo negocio de su firma en nuestra ciudad.

 

El blanco resplandeciente de la fachada del local permitía que las mujeres allí presentes pudieran apreciar con mayor facilidad los primeros diseños que desembarcaron en Santa Fe: sandalias, las famosas “sneakers”, plataformas, carteras y accesorios con colores y muchos brillos son algunos de los detalles de la nueva colección Sarkany.

Ricky y Sofía Sarkany con la titular de la franquicia santafesina, Agustina Rosetti.

“El amor y la pasión que tenemos. Es eso lo que nos inspira”, cuenta el diseñador, al ser consultado sobre qué es lo que lo motiva y lo entusiasma a la hora de idear el calzado para las mujeres de la actualidad. “Para nosotros es un compromiso y una alegría”, manifestó en diálogo con la revista Nosotros.

 

El nuevo espacio en Santa Fe es el número 70 en todo el país. Sin embargo, la firma logró trascender las fronteras nacionales. Tiempo atrás inauguró un local en Barcelona, junto a Antonella Messi, esposa de Lio, y Sofía Balbi, mujer del uruguayo Luis Suárez. Fue la pareja del mejor jugador del mundo quien tuvo la iniciativa de abrir un local, “cansada de ir al colegio o a la cancha y que todas las mujeres le pregunten ‘de dónde son tus zapatos’ y ella diga de Argentina”, detalla orgulloso.

 

En un futuro no muy lejano la marca llegará a Salta, Santa Cruz de las Sierra (Bolivia), Monterrey (México), y Miami (Los Ángeles). “No sólo estamos exportando trabajo argentino, sino también la creatividad que tenemos en Latinoamérica: gente que diseña maravillosamente y tenemos que llevarlos como embajadores a los ojos de los empresarios de la moda mundial”, expresó.

 

Al destacar la revolución que ha generado a nivel internacional el uso de las zapatillas, el modisto afirma que este artículo solo se utilizaba para hacer deportes, y ahora todas las marcas en el mundo generan diseños de este tipo de calzado dándoles un remate “It”. Las sneakers de la firma argentina mezclan colores, plataformas, corazones, estrellas y otros tipos de diseños para las chicas que prefieren sentirse cómodas, pero a la vez cumplir con las nuevas tendencias.

Sofía, la quinta generación

 

Sarkany es una empresa familiar y Ricky es la cuarta generación de artesanos fabricantes de calzados. Sofía, por ende, es la quinta generación. “Tenemos ese amor por lo zapatos y ese amor por expresar nuestro arte a través de diseños”, afirma sonriendo. Se considera un analista sociocultural del momento, siempre tratando de identificar qué es lo que cada mujer quiere de acuerdo a lo que la rodea.

 

“Pide muy pocos consejos y cuando lo hace, no necesariamente me hace caso. Es más, hace lo contrario. Yo aprendo mucho de ella día a día” cuenta el diseñador, en relación al vínculo que lo une a su hija y la define con “esa locura adolescente de querer romper todas las barreras”.

 

Sofía es artista egresada de Saint Martins College of Art and Design (Londres).

 

Primero recrea sus pinturas y luego vuelca toda esa inspiración en la creación de sus zapatos. Diseña, además de calzado, accesorios, ropa, lencería y marroquinería.

 

“Le pido consejos a papá, aunque él siempre me hace quedar como una rebelde sin causa. Pero me deja trabajar con total libertad” cuenta Sofi entre risas, que también hace alusión al respeto que tiene hacia Ricky como padre y como profesional.

 

“Busco inspiración en dos fuentes: la moda actual y las tendencias mundiales, y la identidad de mi marca; que se inspira en el arte, el diseño, la arquitectura, la obra de determinada artista” cuenta. La joven diseñadora busca conceptos abstractos que lleguen del mundo del arte y los fusiona con lo que está o no está de moda. “Los gritos de la moda están buenísimos, pero son gritos y hoy por hoy se usa de todo”.

 

Por último, la hija de Ricky se refirió al orgullo que siente al ser parte de la empresa familiar. “Estoy muy agradecida por lo que hizo mi familia. Lo más importante que nos dio nuestro papá es ser un apasionado de nuestro laburo, ser respetuoso y humilde. Eso es lo que más valoro” reflexionó Sofi, que con 26 años, es una de las referentes en el mundo de la moda nacional e internacional.