Seychelles: El paraíso en la tierra


Espléndidas playas de una arena blanca y fina, bañadas por un mar tibio y transparente de un color turquesa que asombra y enmarcadas por una vegetación abundante esperan al viajero en estas famosas islas.

Textos. Revista Nosotros.

Este pequeño paraíso tropical es muchas veces el destino elegido para una luna de miel de ensueño pero, ya sea para unas vacaciones románticas en pareja o para vacaciones en familia, las islas Seychelles son un destino privilegiado.

 

Este archipiélago es hospitalario en todos los sentidos, desde su naturaleza que no agrede (nada de animales invasivos que puedan malograr nuestra estadía) ni delincuencia de ningún tipo, ni maltrato de habitantes o autoridades, todo lo contrario. Pocos lugares son tan hospitalarios como las Seychelles.

 

Este archipiélago está conformado por 115 islas -muchas de ellas deshabitadas- esparcidas en más de 400.000 Km2 sobre el Océano Indico, frente a las costas de Kenia, al noroeste de la isla de Madagascar. La isla más grande es Mahe y en ella se encuentra Victoria, la capital del país. Los seychellenses hablan criollo, francés e inglés.

 

De este lugar maravilloso, lo más conocido son sus espléndidas playas de una arena blanca, fina como el talco, bañadas por un mar tibio y transparente de un color turquesa que asombra y enmarcadas por una vegetación abundante.

 

Son el paradigma de las islas tropicales. Su eterna primavera las convierten en un destino sin agenda ni calendario. El fondo marino es excepcional en flora y fauna y diferentes actividades náuticas son ofrecidas por operadores turísticos, el senderismo es ideal, no dejaremos de asombrarnos ante la presencia de pájaros exóticos de plumajes coloridos o de plantas que crecen sin inhibiciones en un clima y un suelo propicio, como sus famosos cocoteros. No pasemos por alto que -junto a las islas Galápagos- comparte el privilegio de tener tortugas gigantes.

 

La isla de Mahe tiene el magnífico parque marítimo de Santa Ana y un jardín botánico hermoso. La isla de La Digue, menos urbanizada, tiene una playa que -se dice- es la más hermosa del mundo en Anse Source d’Argent.

 

A TENER EN CUENTA

 

La mejor manera de llegar a este paraíso es en avión a la isla principal de Mahe que tiene, cerca de su capital, el único aeropuerto internacional. Debido a que la industria turística es la principal actividad en el archipiélago, su aeropuerto recibe vuelos de todos los rincones del mundo incluso vuelos económicos y es también el aeropuerto que despacha los vuelos domésticos hacia los aeródromos de las otras islas. El aeropuerto se encuentra a 10 Km. al sur de Victoria y ofrece todos los servicios para trasladarnos al centro de la ciudad, autobuses, taxis, alquiler de coche. Si alquilamos un coche debemos dirigirnos hacia el norte y el viaje no dura más de 15 minutos.

 

Es conveniente realizar el arrendamiento de coche con anterioridad -sobre todo si nuestras vacaciones coinciden con la temporada alta- y debemos saber que, habiendo sido gobernada por los ingleses durante tanto tiempo, se conduce sobre la izquierda de la calzada.

 

El sistema de transporte público funciona de manera aceptable pero sólo hasta las 19.30, es algo a tener en cuenta para no encontrarnos con una sorpresa. Los enlaces entre las islas se pueden realizar en helicóptero (si somos millonarios) o en barco, en ferry o en vuelos domésticos con las islas más importantes: Praslin, Bird, La Digue, Denis, Desroches o Astove.

 

Las islas Seychelles ofrecen una amplia gama de hoteles de todas las categorías estandarizados según las normas internacionales. La mayoría están en la isla Mahe, Praslin y La Digue.

 

Puesto que llegamos a Victoria, en la isla Mahe, comenzamos nuestro recorrido por esta maravillosa isla, la más grande, sede de la capital y como corresponde, de todas las dependencias administrativas, embajadas y su puerto que es el único de envergadura en el archipiélago. Explorar esta ciudad es un deleite, pequeña y pintoresca, de estilo colonial, con templos religiosos de todos los credos. Podemos comenzar nuestra visita por el Bazar, suerte de mercado que ofrece desde alimentos hasta artesanías. Llegar hasta la Plaza de la Torre del Reloj, emblema de los seychellenses y centro geográfico de la ciudad.

 

Los únicos tres museos de la ciudad son dignos de conocer: el Museo de Historia, el Museo de Historia Natural y el Museo del SPUP/SPPF siglas del partido político del líder France-Albert René que relata la gesta independentista. Caminar por esta capital es admirar mansiones coloniales, seguramente de familias dueñas de plantaciones, un buen ejemplo de la arquitectura particular del país la podemos observar en el edificio Kaz Zanana que además exhibe pinturas de un artista nativo muy apreciado. Un poco más lejos pero, siempre dentro de la capital está el magnífico Jardín Botánico y en él podemos embriagarnos con los perfumes de las especias más variadas.

 

En la zona del puerto se encuentran los muelles de las diferentes empresas que realizan los viajes a las islas menores y dos monumentos de envergadura: el Tres Alas y el Zonm Lib. Una excursión inolvidable es recorrer la zona del Parque Marítimo Sainte Anne en una embarcación con piso de vidrio que nos permite ver todo sin mojarnos los pies, sale del puerto de Victoria y recorre las pequeñas islas Sainte Anne, Cerf, Long, Round y Moyenne.

 

9 RAZONES PARA VIAJAR A SEYCHELLES

 

1. Playas tan bonitas que te dejan sin aliento. Nadie puede negar que la razón número uno por la que la gente viaja a Seychelles es para disfrutar de sus preciosas playas de arena blanca y aguas azul turquesa, de las más limpias y claras de todo el planeta. El sol, las olas, los paisajes de ensueño… Y una larga lista de cosas interesantes que puedes hacer playas son claramente unos de los principales motivos para visitar estas islas.

 

Pero no es sólo eso, porque playas maravillosas hay cientos en el mundo. En las Seychelles además cuentan con la ventaja de que muchas de sus playas son recónditas y aisladas, verdaderos paraísos que puedes disfrutar en la más absoluta soledad, como si te pertenecieran. Perfectas para aquellos que quieran desconectar del resto del mundo completamente.

 

2. Condiciones climatológicas inmejorables. Las temperaturas en las Seychelles son cálidas y agradables durante todo el año, lo que las convierte en un destino perfecto para visitar en cualquier estación. Las aguas del océano Índico suelen ser bastante cálidas también, por lo que son perfectas para nadar y realizar cualquier tipo de actividad acuática.

 

3. Una cultura única. Una de las cosas más interesantes de viajar es entrar en contacto con culturas diferentes a la propia. La cultura de las Seychelles es una singular mezcla de influencias africanas, asiáticas y europeas. El arte local, la música, la arquitectura, todo es diferente de lo que encontrarás en cualquier otra parte del mundo. ¡Sencillamente únicas!

 

4. Al igual que su cocina. La cocina local es otra de las grandes razones para que visites este país, y muchos de los turistas viajan con el propósito esencial de probar el exquisito marisco que se sirve en estas tierras. La cocina local tiene influencias de varios países y continentes, desde África a China. ¡Tienes que atreverte con ella! Sin olvidar sus deliciosas frutas tropicales de cultivo local.

 

5. Una flora y fauna muy singular. Tanto en tierra como en mar, la flora y la fauna de estas islas son únicas. Las aguas que las rodean rebosan de vida marina, especialmente de peces tropicales multicolor. En tierra no puedes perderte las tortugas gigantes y las diferentes especies de pájaros que sólo encontrarás aquí. Y en cuanto a la flora, los paisajes selváticos que crean las plantas tropicales son indescriptibles.

 

6. Aventuras haciendo paravelismo. También llamado parasailing, esta es la actividad perfecta si quieres un golpe de adrenalina mientras observas los bellos paisajes de las islas en las alturas. Es una actividad que no deberías perderte en tu paso por estas islas, guardarás el recuerdo para toda la vida.

 

7. Submarinismo en aguas cálidas. Y de un viaje por el cielo pasamos a uno bajo el agua. Hacer submarinismo o buceo de tubo es una de las actividades que más gustan a los viajeros que visitan las islas. Entre todas ellas hay un total de seis parques naturales marinos que albergan arrecifes de coral totalmente intactos, en los que habitan sorprendentes especies de flora y fauna marinas.

 

8. Excursionismo por la selva. Puede que tu idea de unas vacaciones ideales se limite a tumbarte al sol en una playa paradisiaca, pero sería una pena que no exploraras todo lo que las Seychelles te ofrecen. En las islas encontrarás diferentes senderos que atraviesan bosques y selvas tropicales, desde donde tendrás unas increíbles vistas del océano y las islas circundantes.

 

9. Descubrir una isla tras otra. De las 155 islas que componen este archipiélago, no hay dos que sean iguales. Cada una ofrece una experiencia única, permitiéndote elegir el tipo de vacaciones que más te gusten yendo en lancha o barco de una a otra. Algunas islas están más desarrolladas, mientras que otras son prácticamente vírgenes. Y afortunadamente, hay empresas que se dedican a conectarlas. ¡Ningún día será igual al anterior!

 

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