No hay excusa, esta lista de máximas sobre el orden así lo demuestra.

Por: Nadia Novillo.

-El orden es un camino de ida.
– El orden es contagioso.
– El orden es “The New Black”.
– El orden está de moda.
– El orden nos permite ahorrar y ganar tiempo, energía y dinero.
– El orden nos posibilita ser más eficientes y productivos.
– El orden exterior se refleja inmediatamente en un orden interior y viceversa.
– El orden genera tranquilidad, seguridad, bienestar, confort, armonía, sensaciones agradables, placer visual y efectos positivos en el estado de ánimo.
– El orden provoca alegría, felicidad, satisfacción, disfrute.
– El orden va de la mano con la limpieza, la pulcritud, y la prolijidad.
– El orden favorece a generar hábitos de responsabilidad y puntualidad.
– El orden nos invita y da la oportunidad de ser solidarios.
– El orden pone fin al consumo desmedido, a las compras impulsivas y compulsivas.
– El orden nos enseña a preferir y elegir calidad y no cantidad.
– El orden nos lleva a pensar y concretar compras inteligentes.
– En cuestión de orden siempre menos es más.

No dejes para mañana…

– Procrastinar, postergar, posponer son enemigos del orden.
– Evitar decir después.
– Evitar decir ya voy.
– Evitar decir más tarde.
– Evitar decir mañana.

Eliminemos las típicas excusa

– “No tengo tiempo”.
– “No tengo lugar”.
– “No tengo dinero”.
– El orden no es cuestión de dinero ni de espacio, sino de actitud y ganas.

Basta de justificar el caos

– “Mi casa es un desorden porque es muy grande”.
– “Mi casa es un desorden porque es muy chica”.
– “Mi casa es un desorden porque hay niños”.

El momento ideal para comenzar a ordenar es hoy

– Dejar de idealizar momentos.
– “Cuando me mude voy a ordenar”.
– “Cuando tenga mi casa propia voy a ordenar”.
– “Cuando tenga el mueble voy ordenar”.
– “Cuando tenga tiempo voy a ordenar”.

Todos podemos lograr ser ordenados

– Todos podemos incorporar nuevos hábitos y rutinas de orden.
– Todos podemos establecer criterios de orden y organización.
– Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
– Cada cosa debe estar donde se usa y se necesita.
– Es importante saber que tenemos, donde lo tenemos y poder visualizar todo lo que tenemos.
– Lo que no se ve, no se usa.
– El único secreto para que el orden se mantenga en el tiempo es que cada cosa vuelva a su lugar luego de ser usada.

Soltar implica también lo tangible

– Todo proceso de orden y organización implica indefectiblemente el descarte.
– Los destinos posibles para el descarte son regalar o donar, vender, reciclar o reutilizar, tirar o desechar.
– El packaging, ya sean cajas, bolsas o cualquier tipo de envoltorio se debe eliminar.
– Debemos conservar todo lo que nos hace felices ver y tener, lo que nos encanta, usamos y necesitamos.
-Todo lo que tenemos es para ser usado y disfrutado.
– Una ocasión especial siempre es hoy.
– Coleccionemos momentos y no cosas.
– Sumemos vivencias y no objetos.
– Viajemos más y compremos menos.
– El problema no radica en la falta de espacio o de lugar sino en el exceso y la acumulación de cosas.
– No debemos guardar “por las dudas”.
– No debemos guardar “por culpa”.
– No debemos guardar “por si algún día…”.
– No debemos guardar “porque fue costoso”.
– No debemos guardar “porque fue un regalo”.
– No debemos guardar “porque fue heredado”.


Estructura

– Todo sistema de orden y organización debe responder a gustos, preferencias y necesidades personales.
– Todo sistema de orden y organización debe tener en cuenta, dos factores fundamentales: el espacio disponible y el volumen o cantidad de cosas.
– Debe plantearse siguiendo cuestiones lógicas y de sentido común.
– El mejor sistema de orden y organización será el que a cada uno le resulte más práctico, cómodo y funcional.
– Ordenar implica clasificar, agrupar, categorizar.
– Etiquetar y rotular facilita encontrar lo que se busca, que cada cosa vuelva a su lugar, que ese orden pueda ser entendido, respetado y mantenido por todos los integrantes de un hogar o un lugar de trabajo.
– Unificar colores, materiales, y formatos genera y transmite orden y armonía visual.
– Agrupar por iguales o similares, por colores, por tamaños.
– Ordenar por colores de más claro a más oscuro.
– Ordenar por tamaño de menor a mayor.
– Ordenar al estilo “Mamushkas”, guardando o colocando unos dentro de otros.
– Ordenar creando una serie de “Tetris” para aprovechar lo mejor posible el espacio disponible.
– Establecer divisiones en cajones o estantes contribuye y favorece al orden y a que se sostenga y perdure en el tiempo.

Contenedores

– Los contenedores, canastos, cajas, latas son grandes aliados para crear divisiones y agrupar por categorías.
– Como su nombre lo indica contienen, esto determina un lugar para cada cosa, al que debe volver luego de ser usada.
– Cuando se usan en vestidores o placares cumplen una función similar a la de un cajón, sólo que aprovechan la profundidad y la altura del estante, logrando optimizar el espacio de guardado.
– Tienen la versatilidad de permitirnos cambiarlos de lugar según la estación del año, y trasladarlos fácilmente en el caso de mudanza.

Tips

– El mejor método de doblado para maximizar el espacio es de manera vertical, al estilo fichero.
– El doblado vertical se aplica tanto en cajones como en contenedores, con prendas en el vestidor, con ropa de blanco, con manteles, individuales, servilletas y repasadores en la cocina y con los trapos de limpieza en el lavadero.
– Que el ingreso a nuestra casa sea cálido y acogedor, que invite a pasar y de la bienvenida a quienes llegan.
– Que nuestro living sea un espacio de reunión, para compartir y disfrutar sin objetos perdidos o en tránsito dando vueltas.
– Que nuestra cocina, corazón de todo hogar, esté siempre limpia, despejada y ordenada, que convoque al encuentro.
– Que nuestras alacenas muestren la vajilla y utensilios tan ordenados como si fuera un bazar o una casa de decoración.
– Que nuestra despensa tenga los alimentos como los vemos en las góndolas del súper.
– Que en nuestro placard todo se vea presentado como en un local comercial que nos invite a hacer shopping cada mañana al vestirnos.
– Que nuestro baño se vea tan prolijo, ordenado e impecable como un spa.
– Que nuestro lavadero transmita higiene y limpieza, que funcione como un verdadero centro donde todo sale impecable para ser guardado.
-Hagamos de nuestro hogar, un lugar al que nos de ganas volver cada día, nuestro lugar en el mundo.