El gigante tecnológico japonés Sony anunció el lanzamiento el próximo 11 de enero de la mascota artificial AIBO, un perro-robot que mantendrá el nombre de su predecesor que sacó a la venta en 1999, y cuya fabricación detuvo en 2006.

 

El robot que tiene forma de can, resurge 12 años después de que Sony abandonó el sector de la robótica doméstica, es capaz de crear conexiones emocionales con las personas.

El nuevo AIBO incorpora los últimos avances de la robótica, incluyendo varios sensores, una cámara situada en su nariz y ojos tipo led, con el fin de hacer sus movimientos y expresiones más naturales, según informó hoy la propia compañía a través de un comunicado.

 

Además, el robot será capaz de aprender nuevas palabras, gestos y órdenes y responderá a estas a través de un sistema de inteligencia artificial en la nube, que le permitirá desarrollar una personalidad única.

Según la empresa nipona, la inteligencia y curiosidad del perro-robot fomentarán la creación de “conexiones emocionales profundas”, así como de recuerdos “para toda una vida”.

 

En cuanto a su aspecto, el nuevo AIBO tiene formas redondeadas, expresivos ojos verdes y orejas y cola de color marrón, una imagen más natural que la de sus predecesores, de color plateado, y con formas marcadas.

Junto a la mascota artificial, Sony también lanzará una aplicación móvil para que los usuarios puedan enseñar trucos a su AIBO, así como accesorios para que este pueda jugar, como el “aibone” (un aparato en forma de hueso).