Terrario, un mini espacio inundado de vida


Por Soledad Adjad.

Un terrario es como un minijardín dentro de un recipiente. Estos jardines son ideales para tenerlos en el interior del hogar, además no requieren de un mantenimiento muy exhaustivos.


Busca algunas plantas que puedan crecer juntas, que cuenten con características muy similares, esto ayudará a la convivencia, recuerda que son seres vivos.


Otro punto importante es que busques plantines que no requieran muchos cuidados, que se adapten mejor en la sombra y la humedad, los más utilizados son los helechos, el musgo, las carnosas y los cactus. También ten en cuenta que sean plantas que no crecerán fuera del recipiente que usarás como terrario.


Con respecto al recipiente, el mismo puede ser de plástico o de vidrio. Lo más importante es que sea lo suficientemente profundo como para contener las raíces. Necesitamos tierra: esta debe ser ligera y con mucho drenaje. Para comprobar la misma realizar el siguiente truco, coloca un poco de tierra en tu mano, mójala un poco y aprieta el puño. Si la tierra es pesada, se mantendrá junta cuando abras tu mano. Si es ligera, se desmoronará.


Lo primero que debes hacer es lavar bien el recipiente con agua y jabón antibacterial, y enjuágalo varias veces para eliminar cualquier residuo que pueda quedar. Coloca una capa de aproximadamente 2,5 centímetros de gravilla o piedras mezcladas con una buena cantidad de carbón, esto servirá para el drenaje. Seguidamente añade una capa de musgo para evitar que la tierra se filtre hacia la gravilla y eliminar la cantidad de agua dentro del recipiente.


Ahora puedes colocar la tierra, la cantidad dependerá del tamaño del recipiente y la longitud de las raíces de las plantas. Saca las plantas de sus recipientes originales y asegúrate de sacudir sus raíces para eliminar el exceso de tierra. Realizar pequeños orificios en la tierra dentro del terrario e introduce los plantines en los mismos, cubre la base dándole palmaditas suaves. Es importante que las hojas no toquen el vidrio ya que eso podría favorecer el desarrollo de enfermedades y hongos.


Puedes agregar algunas decoración como piedritas o caracoles; en el caso que quieras que tengan un aspecto más natural, simplemente agrega musgo o piedras, estas ayudarán a evitar el crecimiento de malezas, riega hasta que las piedras de la parte de abajo estén mojadas.


No coloques el terrario en un lugar donde dé la luz del sol, ya que el vidrio amplifica la luz y esto arriesgaría la vida de las plantas. Lo ideal es que conserves tu terrario en el interior del hogar y evitar cambios repentinos de temperatura. El riego dependerá del tipo de planta, por lo general, necesitarás regar cada una o dos semanas. Pero si las plantas que escogiste son los cactus o carnosas, se riegan una sola vez por mes, sabrás que debes hacerlo cuando veas que la tierra o los lados están secos. Para que el terrario no se eche a perder, retira inmediatamente las hierbas malas, los hongos y las plantas enfermas. Haz lo mismo con las partes marchitas y a disfrutar de un hermoso minijardin en casa.


Piedras o gravilla: su tamaño no deben exceder los 0,5 centímetros, debes colocarla en la parte de abajo, ayudará con el drenaje. En la parte superior, le darán un lindo acabado al terrario.


Carbón activado: esta ayudará a mantener la tierra fresca. Lo utilizarás sí o sí a menos que tu recipiente tenga un agujero en la parte de abajo para drenar el agua. Podrás adquirirlo en tiendas de jardinería o acuarios.


Musgo: colocado en el fondo del terrario, funcionará como una esponja que absorberá el exceso de agua.


Animate, vas a ver qué mágico puede llegar a ser.

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