El noroeste argentino ofrece una de las combinaciones más ricas de paisajes de la Argentina. La cordillera y su sobrecogedora grandeza, cerros de impensables gamas de colores, y verdes intensos en valles donde un inesperado microclima los invade de una flora subtropical.

Textos. Vacaciones Felices.

 

Es difícil de imaginar el maravilloso contraste que presenta el Noroeste argentino. Los colores de la tierra y de los cerros se confunden en rojos intensos, ocres deslumbrantes, cielos azules permanentes, sin nubes, sin matices. Sólo de vez en cuando la silueta de algún cardón en el horizonte de una quebrada pronunciada, que como un estandarte soporta las rigurosidades de un clima que se metamorfosea según el lugar y el entorno.

 

El noroeste argentino ofrece una de las combinaciones más ricas de paisajes de la Argentina. La cordillera y su sobrecogedora grandeza, cerros de impensables gamas de colores, y verdes intensos en valles donde un inesperado microclima los invade de una flora subtropical. Secas inmensidades en pleno altiplano y la magia de pueblitos perdidos olvidados por la civilización y tradiciones atesoradas durante siglos.

En esta región de podrá disfrutar de una soledad conmovedora, interrumpida levemente por la vista silvestre que habita en sorprendentes paisajes junto a los testimonios de las raíces más antiguas del país.


JUJUY

La intensa sequedad de la Puna, las coloridas quebradas pobladas de iglesias y el verde de las intrincadas selvas es solo una parte del paisaje. Jujuy se divide en cuatro regiones que, por sus características geográficas y culturales, brindan al turista la posibilidad de vivir cuatro experiencias únicas y distintas en una sola provincia:

La Quebrada: Tierra rica en historia y tradiciones, muchas de las cuales se remontan a los tiempos precolombinos. El visitante puede así disfrutar de sus coloridas fiestas, sus exquisitos vinos y comidas y adquirir tejidos hechos con finísimas lanas de llamas.

La Puna: Sus desolados y espectaculares paisajes recuerdan la superficie lunar e incluyen inmensos salares. Conocerla, disfrutarla, empaparse de su fantástica armonía, son sensaciones únicas e irrepetibles.

Los Valles: Bellísimos parajes son un atractivo constante para el viajero y el lugareño, la vegetación exuberante y el río cristalino con múltiples remansos, atraen a centenares de personas que llegan para acampar y disfrutar de las lagunas y diques.

Yungas: Selva de altura, cubierta de nubes durante el verano y comienzos del otoño, con una red de picadas y cursos de arroyos temporarios ofrecen acceso a quienes quieran internarse y desde los oscuros senderos “sentir” la selva.


SALTA

La provincia está conformada por paisajes únicos, donde conviven en armonía las grandes superficies desoladas, características de la Puna, con quebradas, valles y ríos que se encienden con el verde intenso de las selvas. Estas zonas de frondosa vegetación fueron transitadas por los calchaquíes y los ejércitos libertadores de la patria.

La ciudad de Salta, capital de la provincia, es sin duda, una de las más bellas del país. Llamada “la linda”, posee una gran variedad de construcciones coloniales que tienen como marco de fondo la cordillera. Su encanto reside en el resultado armónico producido por la combinación de los importantes edificios de la época virreinal, valiosos ejemplos de las construcciones del siglo XIX, y su entorno natural.


TUCUMÁN

En la región que fue puerta hacia el alto Perú se relacionaron viejas y ricas culturas. Las huellas de estos pueblos aún se pueden apreciar entre el verde del paisaje.

Cuna de la independencia de la República Argentina, Tucumán engendró además raíces literarias y artísticas que perduran a través del paso del tiempo. Su geografía se eleva a través de cerros y montañas, donde la lluvia y los cursos del agua riegan el “Jardín de la República”. Es fácil descifrar el origen de esta denominación, basta con transitar su capital al comienzo de la primavera, cuando los naranjos en flor invaden con su perfume los paseos, los rosados lapachos estallan en la plaza San Martín y la paleta de colores se completa en la calle Bolívar con el azul de los lapachos en flor.

La grandiosa historia de los Incas

La cultura calchaquí se encargó de dejar su impronta en cada rincón del Noroeste, son muchas las reconstrucciones arqueológicas de ciudades enteras que nos permiten discernir su forma de vida, sus creencias, sus costumbres. Bebidas y comidas ofrecidas en honor a la Pachamama (madre tierra) auguran un año próspero donde los cultivos llegarán a buen término y el ganado se reproducirá como nunca.

El Cristo de los aborígenes

Los jesuitas cumplieron un papel preponderante en la historia de este territorio. En las numerosísimas capillas conviven los “Cristos aborígenes”, con tallas de artistas italianos o franceses. Y ambos estilos se exponen sin preponderancias ni competencias.

Tiempo bien invertido

Si se quiere participar en un carnaval distinto, con máscaras y música de erkes y charangos; si se quiere revivir la vida defensiva de los pueblos aborígenes; si se quiere recobrar el momento de la declaración de la independencia de nuestro país, si se quiere subir “hasta las nubes” en uno de los trenes cuyo tendido es una magnífica obra de ingeniería, si se quiere comer los mejores tamales o humitas, el noroeste argentino es el mejor destino. Sólo pide “tiempo” para bajar a este ritmo lento y pausado que jamás se olvidará.