Los rayos ultravioletas pueden causar daños en nuestra piel en todas las estaciones, por lo tanto, protegernos del sol es imprescindible durante todo el año.

 

Las nuevas tecnologías buscan aumentar el espectro de protección de las cremas a través de índices de factor de protección solar (FPS) más altos y con mayor fotoestabilidad, favoreciendo así la prevención del cáncer de piel y el envejecimiento que provoca la exposición al sol.

 

Las recomendaciones más importantes son elegir el FPS adecuado, evitar ciertos horarios y cubrir las áreas expuestas al sol.

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la incidencia de cáncer de la piel está aumentando en todo el mundo debido a la exposición solar para broncearse. Con la llegada de la primavera, es importante el cuidado de la piel, incluso en quienes se exponen al sol como parte de la rutina.

 

Si bien los especialistas aconsejan la protección del sol durante todo el año, ya que los rayos ultravioletas que causan daños en la piel siempre están presentes, debe intensificarse en primavera y verano.

 

El uso de filtros solares previene las consecuencias de exponerse a los rayos UVA como la aparición de melanomas y el envejecimiento prematuro de la piel, así como quemaduras en la piel a causa de los rayos UVB.

 

Entre los consejos más significativos para tener en cuenta, se destacan:

 

  • Evitar exponerse al sol entre las 10 y las 16 horas.
  • Usar en forma habitual cremas protectoras solares que bloqueen radiación UVA y UVB, de calidad reconocida y cuyo factor de protección solar (FPS) sea mayor a 30.
  • No olvidar la protección solar al realizar deportes.
  • Aplicar en toda la piel 20 minutos antes de la exposición y renovarlo cada 2 horas con la piel seca o cada vez que uno sale del agua y se frota o se seca la zona.
  • Usar una cantidad generosa sin olvidar sitios como: orejas, empeines, labios, cuello, “pelada” de los calvos y tórax.