Tourfé, agencia de cambio y turismo, celebra un aniversario muy especial y aprovecha la ocasión para repasar su historia y reafirmar su presente.

 

Textos. Revista Nosotros.

 

Los padres inician las empresas pensando en sus hijos. Este caso fue la excepción cuando, en el año 1976, Carlos Lavinia decide abrir su propia casa de cambio para incluir a su padre Miguel, quien en ese momento se dedicaba al cambio de divisas sin que en la ciudad exista un marco formal para la actividad.

 

Con esta motivación, comenzaron los numerosos viajes a Buenos Aires para realizar las gestiones en el Banco Central. Tras un largo período de trámites, el peso burocrático terminó cediendo con la inminente llegada del Mundial de 1978. Si bien Santa Fe no era sede, el movimiento de turistas y periodistas de todo el mundo hacía necesaria la existencia de una casa de cambio en la capital provincial.

Paralelamente, la relación forjada con Alex, amigo de Carlos y aficionado a los viajes, fue el motivo para que la empresa que estaba naciendo tenga un doble objeto, ser casa de cambio y agencia de turismo.

Luego de desarrollar sus actividades durante casi 10 años en un local en calle San Martín e Hipólito Irigoyen, Tourfé se traslada algunas cuadras al sur, a San Martín y Tucumán, inaugurando en una de las esquinas más céntricas de la ciudad.

Muchas son las anécdotas que, hasta el día de hoy, Carlos escucha sobre su padre. Pero hay una que, indudablemente, refleja el espíritu de confianza que hasta hoy subsiste en cada rincón de la empresa. Cuando una conocida entidad bancaria de Santa Fe tiene que pagar una importante suma de dinero a un cliente que va a cobrar un plazo fijo, recurre a Don Miguel para que se lo preste. Él, sin dudarlo, entrega el dinero al banco sin mediar ningún tipo de documentación escrita. Sólo la palabra le bastó para confiar en que el dinero le sería devuelto.

Don Miguel confió y le fue bien.

El futuro se divisa

Muchos años transcurrieron desde aquella anécdota. Hoy, con 27 empleados y 3 directivos, Tourfé es la empresa familiar referente en Santa Fe para operar con divisas extranjeras o planificar un viaje. Y si de turismo y referentes hablamos, hay una persona que hizo del servicio de asesoramiento su fórmula infalible, Daniel Poletto.

Él y su equipo de trabajo saben que la venta online tiene muchas ventajas, pero están convencidos de que los vínculos de confianza se fortalecen con la atención persona a persona, destinando a cada cliente el tiempo que merece cuando de ilusiones se habla.

Y si bien cada viaje se promociona en redes y actualmente se puede reservar un hotel online, el asesoramiento personal es irremplazable.

Cumplir 40 años como empresa santafesina es un orgullo, es un motivo de celebración y una nueva escala en un largo viaje que recién empieza.