Fede Teiler se define como un tipo con suerte. Y profundamente agradecido también. Desde muy joven fue tocado por la varita del talento, y la música marcó y marca su vida.

Textos: Romina Santopietro. Fotos: Ramón Herrera y David Lee.


Es uno de los mejores guitarristas del país y detesta que se lo digan, se pone incómodo: es un tipo humilde, además.

Se toma varios mates y por ahí suelta alguno, mientras la charla fluye sin parar.

Suele decir que la música es su sueño. Poder llevar el blues de Santa Fe al mundo es uno de los sueños cumplidos, entre otros tantos, donde su música es protagonista.

Hace unos meses, junto con su hermano Alejandro Teiler y Edu Goyri, viajaron a Memphis y grabaron 10 temas en el legendario estudio Sun Records, por donde pasaron figuras como Elvis Presley, Johnny Cash, Carl Perkins, Roy Orbison, Jerry Lee Lewis y B.B. King, entre muchísimos otros. Hoy es un museo y estudio de grabación.


“Paramos en la casa de unos amigos desde hace 15 años, fanáticos del blues, que son parte de la Magic City Blues Society y son quienes me invitaron a tocar por primera vez en Estados Unidos. Desde hace mucho tiempo yo tenía la idea de grabar en Sun Records. Ese estudio es una Meca de la música. Yo soy fanático de Elvis -su estudio se llama, justamente El Rey- y soñaba con grabar ahí. La primera vez que fui a Memphis vi la fachada desde la camioneta cuando nos íbamos. En otra oportunidad lo fui a conocer, porque por la mañana funciona como museo de 9 a 18. De ahí en adelante se convierte en estudio de grabación. Y el año pasado por fin pude grabar canciones en este centro histórico de la música. Hace tres años, con Ale y Edu fuimos a tocar a México y a Memphis, llegamos hasta la puerta de Sun Records y nos dijeron que no. Porque no habíamos podido confirmar la reserva. Volvimos a Santa Fe con una bronca bárbara pero más decididos que nunca a ¡alguna vez! cumplir el sueño de grabar allá. En octubre del año pasado lo cumplimos. Vendí una de mis guitarras, pedí apoyo y pudimos concretar el viaje, que realmente fue inolvidable. Tocamos tres veces en la zona de Birmingham, tocamos en un junk joint ubicado en uno de los barrios más pobres, con una comunidad de blues que realmente remite a las raíces, a la cuna del blues. Esa oportunidad de tocar en estos lugares donde se respira la música, la verdadera fuente de este género, no tiene precio”, rememora con alegría.

Haciendo balance, ha tocado en la mayoría de los sitios emblemáticos de Memphis. También grabó en Arden Records, estudio donde artistas insignia del rock y del blues dejaron su impronta.

“Tengo discos de B.B. King grabados en ese lugar. ‘Vaughan Brothers’ de Stevie Ray Vaughan se grabó ahí. ZZ Top también… En Sun Records grabaron todas las personas que hubiera querido conocer. Memphis es para mí algo maravilloso. Tiene una carga histórica enorme. Creo que es como Disney, pero diseñado para mí. Y saber que eso se entrelaza con mi historia personal es increíble”, relata con entusiasmo.

“Esto de grabar en Sun es lo más planeado que he hecho. Todas las otras cosas, la mayoría, fueron más soñadas que planeadas. Por eso siempre digo que soy un tipo de suerte”.


Se viene el audiovisual solar

¿Qué fue lo que grabaron en Sun Records? 10 temas emblemáticos para Fede.

“Hicimos canciones que veníamos tocando, pero que no había versión en estudio. Son temas que hago en vivo. ‘Diapositivas’, ‘Negro Blues’… son un homenaje a mis canciones queridas de la vida. La única canción mía es una versión de ‘Al costado del camino’, de la que quería tener una versión solista. Lo lindo de esto es que se grabó a la vieja usanza: son canciones de una o dos tomas. ¡Me tomé el atrevimiento de tocar en el piano de Jerry Lee Lewis! Además está todo filmado, así que el material es audiovisual. La gente va a ver cómo grabamos estas canciones en este legendario estudio. Estoy orgullosísimo de este material”, cuenta con una enorme sonrisa.

El lugar en sí es un santuario del blues, rock, rhythm & blues y rockabilly. Teiler cuenta que parte del edificio está intacto: se mantiene tal cual estaba en los años 50. Claro que el estudio modernizó la tecnología, pero la recepción y el bar, convertidos en museo, son reflejo fiel de la cuna de esta música.


Las bandas nativas

El 2019 lo encuentra formado otra vez en una banda. Desde las redes anunció su incorporación a Pasamos.

“Muchas de las cosas que viví se deben a que participé durante 15 años de Mo’Blues. Juntando ideas los cuatro logramos cosas tremendas. Tocamos más veces en Estados Unidos que en Argentina. Poder seguir con todos esos ideales es un privilegio. Para mí, tocar en Mo’ Blues fue tocar con los músicos más grosos que había en ese momento en la música que a mí me gustaba. Previo a eso, toqué en La Naranja, donde los conocí a Pepe Díaz, a Carlitos Johanna… Todos una rama de músicos extraordinarios santafesinos y de alrededores. Mi incorporación a Pasamanos se da por amistad. De comer un asado y hablar de música, quisimos pasar a hacer algo juntos. Se va el guitarrista y en principio yo sugerí algunos nombres, pero después pensé ‘en esa banda tengo que estar yo’. Me ofrecí y no se lo esperaban. Y bueno, ahora soy parte. No es común encontrar esta hermandad de grupo. Todos los músicos se trasladan a Santa Fe para ensayar. Esas ganas de estar tocando son enormes. Sentirme en una banda de nuevo, con esta gente linda es increíble. Puedo hacer un buen aporte a Pasamanos y disfrutar de eso”, resume.

Lograron una armonía que trasciende la música, al estar todos en la misma sintonía.

El artista tiene en mente seguir con su carrera solista, pero a la vez, en paralelo, continuar con los tres proyectos: Fede Teiler Trío, Golden Days -donde tocan temas estilo los años 50- y ahora, Pasamanos.

“En los proyectos solistas, como el mío, uno tiene dos bateristas, dos bajistas… no llegamos a tener exclusividad con los músicos porque no rinde en lo económico. Pero el grupo hace la ceremonia de la música. En una banda la remás entre varios, y se arma esa ceremonia. Es ponerse la camiseta. Es como ser de Sanjustino”, afirma.

Cuando se le pregunta ¿por qué es de Sanjustino?, cuenta entre risas y mucha añoranza que en San Justo vivían sus abuelos. Todas las vacaciones y la mayoría de los fines de semana, era destino fijo. “Sanjustino es el mejor club que tiene el mundo. Mi mamá es de ahí. En San Justo yo era libre de chico. Con 10 años nos íbamos con mis primos solos en el colectivo, para llegar a la casa de mis abuelos”, recuerda.


Pasar la antorcha

Entre sus proyectos pendientes, quiere enseñar, y transmitir la vasta experiencia cosechada.

“Me encanta enseñar. Nunca voy a dejar mis proyectos. Pero me entusiasma esto de pasar el conocimiento y la poca o mucha experiencia que uno carga. Me ilumina el horizonte esa idea, de poder ser herramienta. Ya hice un montón de cosas, y voy a seguir haciendo. Y lo grande de todo esto es que, adonde vaya, ese conocimiento y experiencia lo puedo entregar. Para mí esta es la etapa de seguir y pluralizar cosas”, define.

“A los 15 ó 16 años lo conocí a Raúl Segades y empecé a tocar con él. Él me formó como músico. Fue conocer una Ferrari a los 15. Me moldeó, y me hizo avanzar años luz a esa edad. Y me encantaría poder hacer eso”.

Claro que quiere seguir creciendo y creando.

“El año pasado yo dije que me iba a recluir y no tocar para poder componer. Pero para poder hacer eso me tengo que ir al Tíbet. Porque acá yo soy jardinero, padre, cocinero… y la cabeza no me baja para componer. Es como tener un montón de casitas sin terminar. Además me llaman y me invitan a tocar… y no me llaman a cualquier cosa. Me convocan a festivales fuertes y no me los quiero perder. Toqué con Willy Quiroga, con Rino Raffanelli -que me eligió como su guitarrista para cuando viene a esta zona-, lo conocí a Meno Fernández de los Rancheros, ¡que fue la banda de sonido de mis años 90! Me han llamado de muchísimos festivales de blues de acá, de Chile… Y además de todo eso quiero publicar el material grabado en Sun, me sumé a Pasamanos, sigo con mi banda, participo en Golden Days, quiero enseñar y estoy tratando de tener un espacio para todo”, enumera feliz, mientras evalúa investigar cómo clonarse a sí mismo.

Solidaridad

Hace escasos días, Fede fue víctima de un hecho de inseguridad en su casa de Colastiné. Sustrajeron instrumentos y equipo. Y asegura estar abrumado por las muestras de apoyo y cariño que el incidente generó. Y vuelve a repetir que él es un tipo con suerte.

Esto es lo que robaron: guitarra Strato Fender, guitarra Les Paul Gibson, bajo Jazz bass Fender, pedales Wah Wah Vox, VhT Tremolo Reverb y Full drive 2 Mostef Fultom.

“Desde amigos, vecinos, conocidos, profesionales y gente que no conozco se han acercado y brindado todo tipo de apoyo. Eso es enorme. A mí se me ensancha el corazón en el pecho al ver la ola que esto generó. Eso no tiene precio”, confiesa.