La aplicación Fivi, que permite hacer filas virtuales y así evitar esperas en lugares físicos, se comenzará a usar en sanatorios, laboratorios y clínicas de todo el país a partir de un convenio que sus creadores, dos graduados de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), firmaron con la Cámara de Instituciones de Diagnóstico Médico (Cadime).

 

“Hoy en día simplificamos la tecnología para que el usuario no tenga que descargarse una aplicación, sino que el aviso le llegue por mensaje de texto. De esta forma, logramos que Fivi sea más inclusivo. Esto es que una persona que no tenga un smartphone pueda usarla”, sostuvo Exequiel Banga, uno de los creadores de la aplicación junto a Emiliano Mallo.

 

Banga y Mallo, graduados de la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información de la UTN Buenos Aires, firmaron en septiembre un convenio con Cadime para que su aplicación sea software oficial de la Cámara y comience a usarse en sanatorios, laboratorios y clínicas de todo el país, informó hoy la institución educativa en un comunicado.

 

Fivi es una aplicación para realizar filas virtuales sin tener que esperar en el local hasta que llegue el turno.

 

El proyecto, gestado en el marco de la empresa Codika Solutions, resultó ganador del programa Incuba para emprendedores del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Actualmente Fivi funciona en algunos comercios de la Ciudad de Buenos Aires, como bares, restaurantes, peluquerías e inclusive veterinarias.

 

“Gracias al premio, la aplicación tuvo mucha repercusión en medios”, contó Emiliano Mallo, y agregó que en una de esas participaciones se contactaron con Guillemo Gómez Galicia, presidente de Cadime, “quien se mostró interesado en esta tecnología”.

 

La Cámara, agregó el graduado, cuenta con 13.000 clínicas y laboratorios ambulatorios asociados.

 

“Él vio que esa necesidad se hacía cada vez más presente en las clínicas. Y vio también un potencial muy grande desde el punto de vista de la inclusión”, advirtió Banga.

 

Los graduados destacaron que uno de los principales beneficios para las clínicas es “la reducción de costos en alquileres y compra de inmuebles, ya que al tener menos pacientes en la sala de espera, no necesitan espacios tan grandes. Y esto supone una reducción importante de costos”, explicó Mallo.

 

Los ingenieros tuvieron que trabajar para especializar la herramienta en este rubro: “Uno de los principales cambios introducidos es que permitimos que los usuarios se anoten hasta en varias filas a la vez, y que estas filas se vayan acomodando para optimizar el tiempo del paciente, orientado a aquellas personas que tienen que hacerse más de un estudio en el día”, señaló Banga.

 

El objetivo final “es que minimice el tiempo que el paciente está en el centro de salud”, agregó. Ambos explicaron además que buena parte de la tecnología que introducen continuamente en Fivi la desarrollan en el marco de Codika, su empresa, a partir de un área dedicada a la investigación y desarrollo.

 

“Este acuerdo nos llena de orgullo porque fue un largo trabajo, con mucho contacto con aquellos que ya están utilizando la aplicación”, apuntó Mallo.