Una ballena que apareció merodeando por el puerto interior de la capital neozelandesa, Wellington, obligó hoy a posponer un espectáculo de fuegos artificiales para celebrar el año nuevo maorí, Matariki.

El ejemplar de ballena franca austral, una especie rara, es el primero de su especie que aparece en el puerto de Wellington en ocho años, lo que ha atraído a grandes masas de curiosos desde que aparició el miércoles. Miles de trabajadores se pasaron antes de ir al trabajo por el lugar para presenciar las acrobacias del animal.

“Los habitantes de Wellington se han enamorado de esta ballena, (…) nos han venido diciendo que no quieren que le pase nada malo”, dijo el alcalde en funciones, Jill Day, en un comunicado en el que anunciaba hoy la suspensión del espectáculo.

Según el Ministerio de Conservación (DOC) las ballenas francas australes, de hasta 18 metros, se hallan sobre todo en aguas cercanas a las islas de Auckland y Campbell durante la temporada de celo, en invierno y primavera (austral).

Nadine Bott, del ministerio, contó a la web de noticias Stuff que la ballena podría estar sacando la cola y golpeándola contra la superficie del agua para hacer ruido y atraer a otras ballenas.

“Podría estar buscando una pareja, pero no hay muchas cerca de tierra firme”, dijo. Por el momento no se ha determinado el sexo del ejemplar.