Volver al ruedo


Luego de semanas de estricto aislamiento, de a poco los santafesinos se animan a retomar la actividad física en gimnasios o al aire libre. Otros prefieren perseverar en sus casas, puertas adentro. De una u otra forma, lo importante es mantenerse activo.

Sabidos son los múltiples beneficios que la actividad física proporciona, empezando por el bienestar físico, mental y emocional que produce en quienes se entrenan de forma regular. Después de meses de cuarentena, se habilitaron en nuestra ciudad las actividades deportivas y se abrieron nuevamente los gimnasios y centros de entrenamiento, y muchos santafesinos se dispusieron a retomar sus caminatas, sus rutinas de running o sus clases de fitness. Otros eligen -por elección o por que no tienen opción- continuar entrenando en sus casas. De cualquier forma, lo importante es mantenerse activos y disfrutar de una vida cada vez más saludable.

En este sentido, hablamos con el profesor de Educación Física Gonzalo Méndez, quien en esta entrevista nos cuenta cómo vivió la experiencia de trabajar con sus alumnos de forma virtual durante el aislamiento y qué aspectos son importantes a considerar para la vuelta al ejercicio luego de tantos días de inactividad por la cuarentena.

– ¿Cuál fue la experiencia de encontrarse solo frente a la cámara para dictar la clase?

– En un principio estábamos muy motivados, porque volvíamos a trabajar. En los videos nos encontraban con la misma onda que en el gimnasio, haciendo chistes y riéndonos. Pero después de dos meses ya no queríamos saber más nada con dar clases a la cámara, necesitábamos estar interactuando con la gente, salir del patio de 4×4 dónde dábamos las clases, teníamos mucha ansiedad por volver. Por suerte ya pudimos reabrir y esperamos nunca más tener que volver a esas clases.

– ¿Modificaste las rutinas para poder hacerlas en el hogar con elementos básicos?

– Si, al principio fue una odisea, pero divertida. Pensamos primero en qué tipo de entrenamiento podíamos brindar a distancia y en que íbamos a necesitar elementos. Entonces enseñamos a los alumnos qué objetos caseros podían usar para las sesiones que íbamos a ofrecer. En los primeros videos que enviábamos, si bien nosotros como profes teníamos materiales, hacíamos las rutinas con elementos caseros para demostrar que no había excusas para no realizar actividad física.

– ¿Armabas listas de música para motivar a los alumnos en sus casas?

– En realidad una de mis alumnas armó varias listas y las compartía para que todos entrenen, así que en ese punto los alumnos se copaban bastante.

– ¿Cómo manejaron el tema de alquilar los instrumentos? ¿Fue un beneficio para motivar a los alumnos a seguir?

– En nuestro caso nos fue bastante bien con el tema de alquileres de materiales, ya que apenas brindamos la posibilidad para nuestros socios, nos sacaron los materiales de las manos. La gente estaba muy motivada con las clases online y cuando comentamos la posibilidad de alquilarlos, nadie dudó en pedirlos. Sé que hubo gimnasios que lamentablemente no tuvieron buena respuesta, pero no fue nuestro caso.

– ¿Reorganizaste el tipo de entrenamiento para dar circuitos simples con el objetivo que nadie se lastime ante la falta de acompañamiento de un profesional?

– Para nosotros que estamos en el tema hace bastante y tenemos una amplia capacitación en entrenamiento, no fue tan complicado armar las sesiones de entrenamiento, ya que sabemos cómo responde el cuerpo a ciertos estímulos, qué adaptaciones hormonales y de estructura muscular buscamos. Por lo que solo se trató de jugar un poco con elementos caseros y usar protocolos diferentes para adaptarlo a lo que cada alumno tenía a su alcance. Además, la gente a la que brindamos nuestras clases online son alumnos que entrenan con nosotros desde antes, por lo que fue mucho más fácil porque conocemos a cada uno de ellos.

Nuestra opinión, dentro de una rutina a distancia, es que esta no tiene buenos frutos. En este caso conocíamos a cada una de las personas y nuestra capacitación profesional permitió obtener buenos resultados en el entrenamiento. En esta época de cuarentena vimos miles de «influencers» sin ningún tipo de conocimiento en fisiología, anatomía y ciencias del entrenamiento, que brindaban asesoramiento. Esto nos nos pareció una verdadera locura. Lamentablemente es algo con lo que tenemos que vivir, pero los profesionales debemos educar a la gente para evitar que estás cosas sucedan porque las consecuencias pueden ser más que un dolor de cabeza.

– ¿Qué recomendarías a aquellas personas que después de mucho tiempo de cuarentena inicia nuevamente a ejercitarse?

– Para recomenzar recomendaría, primero, hacerlo progresivamente y con un profesional al lado, si es que van a un gimnasio. Para los que entrenan solos, lo mismo, arrancar de a poco, no querer recuperar todo el tiempo perdido, comenzar de forma gradual. En el gimnasio nos pasa que la gente volvió después de 4 meses y quiere hacer todo, eso no está bien. Por otra parte, es importante acomodarse con las comidas.

Por último, obviamente, recomendamos tomar todos los recaudos que tienen que ver con la pandemia que estamos viviendo. No queremos que la gente tenga miedo, no queremos que se preocupe sino que se ocupe: tiene que traer el barbijo; desinfectarse las manos; si está en un lugar compartido, respetar la distancia; etc. Es decir, respetar el protocolo que se exhibe en cualquier lugar. Sobre todo pedimos que no se confíen con esto. En Santa Fe, como no hay muchos casos, la gente se relaja, se comparten los materiales, o piden un mate y le tenemos que decir que no. Tratamos de mantener el protocolo más allá de la cantidad de casos.

A TENER EN CUENTA

– Retomar la actividad física con un nivel de exigencia menor que se tenía previamente a la cuarentena.

– Aumentar la exigencia en forma gradual.

– Atenerse a los cuidados y protocolos para prevenir el contagio de coronavirus: uso de tapabocas, distanciamiento social, desinfección de manos, etc.

PERSERVERAR EN CASA

Hacer ejercicio en la casa popular debido a la necesidad de permanecer en casa a partir de la cuarentena por el COVID-19. Para lograrlo se puede usar la bicicleta, hacer un poco de yoga, saltar cuerda o seguir la clase por Internet de un entrenador. Si bien los gimnasios en este momento se encuentran habilitados, muchas personas -por miedo, por las dificultades que presentan de las nuevas realidades laborales o por la presencia de los niños en casa durante todo el día- deciden ejercitarse puertas adentro. Ante esta situación, es importante tener en cuenta algunas estrategias para mantenerse motivado y activo.

«La gente intenta encontrar una normalidad y en tiempos de estrés, es fundamental tener una estructura. Recompénsese a través del movimiento, la alimentación y el ejercicio», dice Jennifer Noiles, directora de rendimiento para Exos en Medicina Ortopédica y Deportiva de Mayo Clinic.

La especialista recomienda además adoptar un método cauto y progresivo con la actividad física, de modo que las sesiones no se conviertan en tan solo una sucesión de ejercicios indiscriminados. Anota también que para tener éxito, se requiere un plan. En este sentido, ofrece las siguientes sugerencias para continuar avanzando y no perder el ímpetu con la actividad física.

– Organizar hábitos. Por ejemplo, si los niños se levantan a las 8.30 todas las mañanas, hacer 30 minutos de ejercicio antes de que ellos se levanten. Si el equipo de trabajo del que se forma parte hace un Zoom diario al mediodía, fijar las metas que desea alcanzar justo antes, durante o después de la llamada. A lo mejor, se desea terminar de beber un vaso de agua para cuando termine la reunión.

– Busque un lugar definido para la sesión de ejercicio físico. No todos cuentan con un cuarto aparte que pueda convertirse en el gimnasio doméstico, pero pensar en la posibilidad de crear un espacio en el garage, por ejemplo.

– Personalizar la rutina de ejercicios a las propias capacidades. Independientemente de si el ejercicio es algo nuevo para uno, de que vuelva a hacerlo después de haberse recuperado de una lesión o de que se trate de un atleta privilegiado, es necesario elegir una rutina de ejercicios conveniente para la situación particular de cada persona.

– Confiar en un experto. Eso evitará hacer conjeturas sobre el propio estado físico y los desafíos a lograr.

– Reconsiderar el significado del éxito. Antes de la pandemia, posiblemente cada uno juzgaba su éxito por el peso que levantaba o los kilómetros que corría, pero ahora la meta podría ser desarrollar nuevos hábitos para hacer ejercicio en este ambiente distinto.

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