El cambio climático ya tiene hoy en día graves consecuencias en la salud de la población mundial, según indicó hoy la comisión de salud y protección del clima de la revista Lancet, de la que forman parte investigadores del clima, médicos y economistas.

 

A la vista de los resultados de su investigación, sostienen que se debe insistir mucho más en la protección del clima para evitar una emergencia sanitaria mundial.

 

El estudio, realizado entre 2000 y 2016, concluye que unos 125 millones de personas mayores de 65 años estuvieron expuestos a olas de calor con determinadas consecuencias para su salud, como en el sistema cardiovascular.

El número de personas que sufren directamente las consecuencias de las olas de calor podría alcanzar los 1.000 millones en 2050, advierten los expertos.

 

Además, el aumento de las temperaturas ha conducido a que la productividad laboral en las zonas rurales haya disminuido un 5,3 por ciento en el mismo periodo de tiempo en personas que realizan trabajos que exigen un esfuerzo físico.

 

“Los estadios para el Mundial de Fútbol en Qatar están siendo construidos por la noche con luz artificial, pero esto no es posible en la agricultura en África”, dijo Anthony Costello, uno de los directores de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

Al mismo tiempo aumenta la propagación del dengue, puesto que los mosquitos responsables de su transmisión cada vez aparecen en más zonas. Cada década se duplica el número de personas que enferman de dengue. Esta fiebre tropical es la enfermedad que se propaga a más velocidad del mundo.

Pese a los dramáticos resultados, sigue habiendo señales esperanzadoras, destacan los expertos. Por ejemplo, una larga serie de países de todo el mundo se preparan para abandonar el uso de los combustibles fósiles. Además, sigue aumentando el uso de energías renovables.