Yo me quedo en casa


Estar aislado puede vivirse como una oportunidad para compartir, para hacer todas aquellas cosas que postergamos y para ordenar nuestros espacios y nuestra vida.

Textos. Nadia Novillo

Estamos viviendo una situación de emergencia sanitaria, una pandemia, algo atípico y desconocido, es lógico que esto nos genere angustia, ansiedad e incertidumbre.

Pero qué les parece si en lugar de preocuparnos, nos ocupamos, acatamos todas las medidas preventivas del Ministerio de Salud de la Nación, extremamos los cuidados de limpieza de nuestros espacios e higiene personal, respetamos el distanciamiento social, el auto aislamiento y el período de cuarentena. No estamos de vacaciones, no tengamos la soberbia y supremacía de pensar «a mí no me va a pasar» o creer que a mi no me va a tocar, quedémonos en casa como tanto se nos está pidiendo. Seamos ciudadanos responsables, solidarios, cuidemos a los grupos más vulnerables y de riesgo, personas inmunodeprimidas, mayores de 65 años, embarazadas, resguardemos a los niños ya que si bien las estadísticas dicen que ellos no son afectados, si son transmisores, por eso se debe evitar el contacto con los abuelos.

Cuidemos y apoyemos a los que no tienen la opción de quedarse en casa y a pesar de las medidas deben seguir saliendo a trabajar; a los médicos, enfermeros y los que están velando por nuestra integridad y seguridad.

No hagamos compras de pánico desmesuradas que provocan desabastecimiento. No seamos egoístas, mezquinos, pensemos en nosotros y en el otro. Cuidémonos entre todos, no colapsemos el sistema de salud.

Todas las reuniones, festejos, encuentros, turnos, eventos, salidas, actividades recreativas y sociales, absolutamente todo se puede postergar y re programar. Lo único que no puede esperar es la salud, evitemos el contagio y colaboremos para frenar e impedir la propagación del virus.

Es importante organizar las rutinas del grupo familiar, por supuesto que lo podemos hacer con cierta flexibilidad y permitidos, buscando un equilibrio para coordinar los tiempos de trabajo de los adultos que van a realizar Home Office y de los niños que van a hacer Home School con el desafío que esto implica. Muchos padres están acostumbrados a trabajar desde casa, pero para los niños es toda una novedad tomar clases desde plataformas y aulas virtuales, y van a demandar el acompañamiento y asistencia de un mayor.

Si bien el despertador puede tomarse la licencia de sonar un poco más tarde de lo que lo hace habitualmente en horario escolar, resulta beneficioso mantener un orden, levantarse, sacarse el pijama , vestirse, desayunar y cumplir con la responsabilidad de estudiar/trabajar.

Estipular tiempos de break, hacer una merienda a media mañana.

Fijar horarios para las actividades extras que también van a ser realizadas on line: clases de baile, yoga, meditación, rutinas de gimnasia, idiomas, música, arte, taller de cocina, etc.

A los más pequeños debemos explicarles para que entiendan sobre la importancia del lavado de manos para concientizarlos pero sin asustarlos. Circula un vídeo que es muy claro, para graficarles sobre el comportamiento del virus, les recomiendo que lo hagan con ellos. Consiste en colocar en un plato hondo agua y orégano (virus) hacer la prueba de poner un dedo y ver qué ocurre con los llamados bichitos, se verá que estos se pegan en el dedo. Luego colocar jabón líquido o detergente en el dedo y volver a introducirlo en el plato y observar lo que sucede con el «virus».

Podemos hacerlos partícipes de las rutinas de limpieza, abrir las ventanas para ventilar su cuarto, desinfectar con un rociador de alcohol al 70% picaportes, controles remotos, joystick, llaves de luz, involucrarlos en las labores del hogar , hacerlo como un juego, dividir tareas, poner consignas, determinar premios, proponer desafíos, competencias, que sea un plan divertido y atractivo para ellos. Dependiendo de las edades pueden tender la cama, guardar sus cosas, categorizar y ordenar sus juguetes, llevar las prendas para lavar al lavadero, preparar el desayuno, cocinar junto a los adultos.

Es oportuno aprovechar los días en casa para organizar y ordenar los distintos espacios y hacerlo entre todos, jugar al challenge «100 cosas para tirar» o «100 cosas para regalar», motivarlos con la idea que todas esas cosas que ya no usan y con las que ya no juegan pueden donarlas a otros chicos.

Intentar hacer cosas dentro de casa que nos generen bienestar, placer y disfrute. Escuchar música, cantar, bailar, leer un libro, pintar, bordar, tejer, hacer manualidades, mirar series/películas, comer cosas ricas, permitirnos divertirnos y reírnos con los memes y chistes. No perder el buen humor y estado de ánimo, prestar atención a las noticias oficiales pero no dar lugar a las fake news o audios alarmantes que circulan en los grupos de WhatsApp pero de los que se desconoce su veracidad.

Está en cada uno de nosotros ser positivos y optimistas, podemos tomar como inspiración al protagonista de la película «La Vida es Bella» y como él crear una fantasía, para transitar este tiempo de guardarnos en casa de la mejor manera posible, aprovechándolo para estar más unidos como pareja y familia, para pasar más tiempo de calidad con los niños, para lograr la mejor versión de nuestro hogar y de nosotros mismos.

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