A orillas del río Paraná


Celebramos el 20 de Junio con un repaso a las páginas de El Litoral en las que quedaron registradas las reseñas de la inauguración, en el año 1956, del Monumento Nacional a la Bandera.

Textos. Mariano Rinaldi. Fotos. Archivos El Litoral.

Durante la tarde del 27 de febrero de 1812, a orillas del río de Paraná, fue izada por primera vez la Bandera nacional con colores celeste y blanco en concordancia con los de la escarapela oficial. Manuel Belgrano enarbolaba el pabellón celeste y blanco por primera vez en estas tierras. La unión de los santafesinos con la figura del prócer es un capítulo en nuestra historia como país.

Manuel Belgrano, nació en 1770 en Buenos Aires, que por aquellos años formaba parte del Virreinato del Perú, colonia del imperio español. A la edad de seis años fue testigo privilegiado de la creación del Virreinato del Río de la Plata, fruto de las reformas borbónicas establecidas por la metrópoli española en territorio colonial.

Belgrano vivió toda su vida bajo la fragua que emana el calor de un mundo con cambio acelerados y en clave de futuro. Comenzaba a ser un tiempo sostenido por un horizonte de expectativas donde la palabra patria expresaba una arenga de guerra, pero a la vez un proyecto por construir. En 1808, luego de las invasiones inglesas, ingresa en las discusiones públicas propia de los devenires independentistas, primero partidario del carlotismo, es decir, aquel proyecto político para crear en el Virreinato del Río de la Plata una monarquía independiente cuyo titular sería la hermana del rey Fernando XVI, la infanta Carlota Joaquina de Borbón. Esto junto a personalidades destacadas como el Dean Gregorio Funes desde Córdoba, Juan José Castelli y Hipólito Vieytes entre otros. En 1810, Belgrano forma parte de la Primera Junta de Mayo y en octubre de ese mismo año sería enviado a el Paraguay como comandante en jefe de las fuerzas expedicionarias.

La provincia de Santa Fe recuerda el paso del patriota por el Litoral argentino. Los santafesinos acompañaron en momentos decisivos el destino de la revolución y el nuevo escenario político sin dejar de reivindicar las aspiraciones de autonomía y gobierno local. Belgrano se alojó en el Convento Santo de Domingo de nuestra ciudad desde donde reorganizo su ejército. Entre los vecinos que donaron riquezas personales para la causa de la revolución estaba Francisco Antonio Candioti, quien sería primer gobernador de la provincia.

La ciudad de Santa Fe se desprendió de dos de las compañías de Blandengues que custodiaban sus fronteras al mando del capitán Don Francisco Aldao. De esos soldados muy pocos regresaron del Paraguay, entre ellos, el futuro «Patriarca de la Federación», el Brigadier Estanislao López.

En 1812 se le asigno a Belgrano, como nuevo destino militar, la capilla del Rosario, amenazada por las escuadrillas realistas que desembarcaban en las costas del Paraná. Convocó a los vecinos del Rosario y su campaña para que colaboraran con las tareas de defensa de la costa, viendo la luz dos de las baterías militares: «Independencia» en la isla y «Libertad» en la barranca. Hoy en día ese lugar es conocido como Pasaje Juramento, allí se encuentra la sede de la Intendencia Municipal de la ciudad de Rosario, «el Palacio de los Leones», y la Catedral construida en el solar de la antigua capilla del Rosario. Por el corredor, entre estos dos edificios, el Monumento a la Bandera emplazado donde se encontraba originalmente la batería «Libertad».

Viene a nuestra memoria la inauguración del Monumento a la Bandera en la ciudad de Rosario. Obra arquitectónica que llevó 14 años en finalizarse un 20 de junio de 1957, cuando se inauguró oficialmente. La obra en su conjunto simboliza la nave de la Patria surcando las aguas del mar de la eternidad en procura de un destino glorioso.

Como apostilla histórica, este proyecto monumental en homenaje a la bandera no fue el único. El primer proyecto data de 1872, de la mano del Ing. Nicolás Grondona. En un segundo momento, y luego de un proceso de indagación histórica, en busca del lugar exacto en donde Belgrano había izado por primera vez la bandera, se coloca la piedra fundamental en 1898 en la Plaza Brown, actual Plaza Belgrano y sitio del emplazamiento final. En 1910, año del centenario de la Revolución de Mayo, el gobierno nacional contrató a la artista plástica tucumana Lola Mora, quién por entonces era ya una artista muy reconocida. Aunque este proyecto, también cae en desgracia sin poder continuar con el monumento.

Luego de un concurso público, en 1939, los arquitectos Bustillo y Guido acompañados por los escultores Alfredo Bigatti y José Fioravanti, comenzaron en 1943 las obras que finalmente concluyeron en 1957.

Les compartimos esta galería de fotos y la nota del arquitecto Guido, publicada un 16 de junio de 1957 en el diario El Litoral.

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