Adiós a las manos resecas


Los productos de limpieza, el frío y la edad, entre otros aspectos, deterioran el estado de la piel de las manos. Los secretos para un efectivo cuidado y los tratamientos adecuados, en esta nota.

Lograr unas manos suaves y de aspecto saludable puede ser más o menos complejo de acuerdo a diversos factores: el tipo de piel, el factor hereditario y los cuidados diarios, son algunos de ellos.

Es por esto que las manos secas no se revierten tan rápidamente como podría desearse. La constancia y la paciencia son aquí armas fundamentales para un resultado exitoso.

LAS CAUSAS

Podemos enumerar fácilmente los hábitos, elementos y situaciones que avejentan y resecan la piel de as manos:

1. Productos de limpieza. Desde el detergente, pasando por la lavandina y el alcohol que actualmente usamos todo el tiempo a la hora de desinfectar, destruyen la capa protectora de la piel de las manos, la misma que protege de la deshidratación. Usar guantes de látex para las tareas de limpieza es un buen comienzo a la hora de protegerse.

2. El frío. La circulación de la sangre se vuelve más lenta durante los meses más fríos del año y esto conlleva resequedad y una apariencia muy deslucida. Es por esto que las máscaras caseras que nutren, hidratan y humectan son necesarias muy especialmente en las estaciones de otoño e invierno.

3. Cambios hormonales. Los cambios en los niveles de estrógeno -que se dan especialmente en la menopausia- reducen la producción de colágeno y elastina y esto a su vez afecta a la piel de las manos.

4. La edad. Con el paso de los años, la deshidratación y la flacidez se acentúan, y la renovación de las células comienza a frenarse de manera gradual.

CUIDADOS Y TRATAMIENTOS

Algunos de los tratamientos más eficaces para tratar la sequedad de las manos son:

Biorevitalización. Se trata una técnica específica de alto impacto que por medio de láser o inyecciones de ácido hialurónico consigue hidratar la piel y activar los niveles de colágeno, devolviendo elasticidad.

Mesoterapia. Consiste en inyectar sueros compuestos de vitaminas y minerales que dan a la piel una mayor elasticidad y luminosidad.

Peeling químico. Este tratamiento colabora con la renovación de las capas superficiales de la piel y además borra manchas y signos frecuentes de envejecimiento.

Baño de parafina. La parafina ofrece a la piel la posibilidad de recobrar su hidratación natural. Las manos quedan así suaves y con un aspecto muy saludable, dado que este tratamiento también mejora a corto plazo la circulación sanguínea.

ALTERNATIVAS CASERAS

Aceites. Tan sencillo y eficaz como cualquier receta de la abuela: sumergir las manos en aceite tibio -puede ser de oliva o almendra- puede renovar por completo el aspecto agrietado y cansado de las manos. Si es posible, repetir el tratamiento tres veces por semana para resultados increíbles y a largo plazo.

Otra alternativa es mezclar aceite de oliva y talco en polvo y aplicar todos los días en las manos. En poco tiempo la piel recobrará suavidad y elasticidad.

Limón. Si se mezcla jugo de limón con glicerina, se puede conseguir una crema hidratante muy efectiva. Aplicar y frotar suavemente hasta lograr unas manos hidratadas y suaves. Además, el efecto blanqueador del limón propicia la desaparición de manchas.

Otra opción es cortar un limón por la mitad y empaparlo con azúcar. Frotar las manos con movimientos circulares por unos minutos y aclarar con agua tibia.

Avena. Finalmente, se puede optar por una mezcla de copos de avena (dos cucharaditas bastarán) con agua, dejar reposar por media hora. Sumergir las manos en la preparación durante varios minutos. Enjuagar con agua tibia. Una solución natural para devolver suavidad a la piel.

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