Adultos mayores y pandemia: nuevas realidades, grandes desafíos


El aislamiento, la soledad y la inactividad son parte de una sorpresiva y desafiante nueva realidad que viven los mayores de 60 años ante el Covid 19. Cómo esta situación puede afectar la salud mental, en esta nota.

Textos. Marina Zavala.

Uno de los grupos etarios más afectados en tiempo de pandemia es el de los adultos mayores. Las personas de más de 60 años no solo son las que tienen mayor riesgo ante el Coronavirus sino que además han visto más estrictamente restringida su vida cotidiana.

A las medidas de aislamiento, el temor al contagio y la imposibilidad de realizar actividades normalmente, se suma también la dificultad para amoldarse a esta nueva situación, por ejemplo, la necesidad de aprender a usar la tecnología para poder comunicarse con familiares y seres queridos.

De esta nueva realidad y los desafíos que presenta para la salud mental hablamos con Terapista Ocupacional María Josefina Cavalieri en esta entrevista.

– En primer lugar ¿Qué tipo de problemas pueden afectar la salud mental de los adultos mayores?

– La demencia y la depresión son los trastornos que más afectan la salud mental de los adultos mayores. La depresión muchas veces está asociada a la soledad. En el trabajo cotidiano con ellos suelo escuchar esta preocupación, que afecta no solo a la salud mental sino a la calidad de vida, a la motivación y que llega muchas veces al punto de no encontrar sentido a la vida.

– ¿Cuáles de estas dificultades se ven potenciadas por el aislamiento social que estamos viviendo?

– Los mayores de 60 años son quienes más tiempo han permanecido en aislamiento y lo siguen haciendo, porque son conscientes del riesgo que corren ante el COVID. Quienes estaban sintiendo soledad desde antes, el ASPO realmente ha impactado de manera negativa en sus rutinas. Pero también han sufrido un impacto negativo esos adultos mayores que se mantenían activos, con rutinas organizadas, en contacto con pares y hasta ayudando en el rol de abuelos. Ellos han perdido todo esto que los hace sentir ocupados, útiles, productivos…

– ¿Influye la salud mental en la salud del cuerpo y viceversa? ¿De qué manera?

– En la actualidad ya no se puede pensar en el ser humano «por partes». Cada vez somos más los profesionales que intentamos ver y tratar al hombre de manera integral, teniendo en cuenta lo biológico, psicológico, social y espiritual. Nuestra mente, emociones, sentimientos, pueden influir en la aparición de enfermedades y la medicina lo comprueba a diario, la salud mental influye en la salud del cuerpo y viceversa.

– ¿Cómo vive el adulto mayor a pérdida de independencia y la soledad?

– La pérdida de independencia, ya sea por un proceso normal de envejecimiento o por un acontecimiento brusco, siempre es un proceso crítico para cualquiera. Envejecer implica una modificación de la capacidad funcional, lo que repercute en los hábitos cotidianos, adaptarse a nuevas maneras de hacer las mismas cosas. Suelo decirles «no vamos a caminar cien metros en el mismo tiempo y con la misma energía que a los 30 años, pero lo importante y, con lo que nos tenemos que quedar, es que podemos caminar 100 metros y que aún somos capaces de muchas otras cosas».

La soledad impacta cuando no la elegimos, pero hay muchas personas que disfrutan de estar solas. De igual manera somos seres sociales y estoy convencida de que es necesario estar en contacto con otros, veo en mi trabajo como los lazos familiares y las amistades otorgan sentido a los días. Además el acompañamiento de la familia en los procesos es fundamental.

– ¿Cuáles pueden ser las claves de un envejecimiento saludable?

– Son muchos los factores que influyen en la calidad de vida de los adultos mayores. Hoy en día se promueve un estilo de vida que nos permita vivir cada etapa de la mejor manera posible y llegar a un envejecimiento activo y saludable. Son recomendables una alimentación equilibrada, actividad física diaria para mantener la amplitud articular y la fuerza, respetar las ocho horas de sueño, mantener relaciones sociales, estimular el cerebro con actividades cognitivas y dejar los malos hábitos como el estrés, cigarrillo, alcohol y automedicación.

– ¿Qué herramientas pueden colaborar en este objetivo? ¿Cuáles son las dificultades que pueden presentarse?

– Actualmente se habla mucho sobre envejecimiento saludable. Creo que el problema real es que no existen políticas públicas que estén al alcance de todos los adultos mayores, ya sea por falta de recursos económicos o conocimientos tecnológicos. Existen talleres y propuestas de educación permanente gratuitas que no siempre son adecuadas a las necesidades individuales. Por otro lado, las obras sociales no se ocupan de prevenir, sino de tratar el problema o el diagnóstico cuando ya está presente y generalmente a medias. Hace falta trabajar en prevención y promoción de la salud, es muy importante llegar a tiempo y no tarde.

Coordino un taller preventivo, donde las personas se acercan a entrenar el cerebro, y también trabajo con personas con diagnóstico de demencia, realmente se trata de realidades muy diferentes. Cuando ya hay un deterioro importante el trabajo muchas veces se centra en mantener funciones sin poder remediar y mejorar el cuadro. Al contrario, en los talleres preventivos la estimulación cognitiva actúa sobre aquellas capacidades y habilidades que se encuentran todavía preservadas promoviendo la neuroplasticidad cerebral. Son espacios grupales reducidos donde además se promueven las relaciones interpersonales, con actividades entretenidas pero desafiantes.

Para finalizar, la profesional asegura que el período de aislamiento se presentó como un gran desafío para los adultos mayores, sus familias y para quienes trabajan con ellos. Como resultado, se aprendió una nueva forma de trabajar y de estar cerca «quedándose en casa».

EL RETO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

La terapista y docente reconoce que fue un gran desafío el implementar los talleres que lleva adelante con adultos mayores de forma online a partir de la cuarentena: «Nos topamos -ellos y yo- con muchas trabas durante este periodo. Doy clases a jóvenes universitarios de manera virtual y tienen mucha facilidad para manejar y descargar distintos programas y aplicaciones, novedosas y emergentes en este tiempo. Con los mayores también quisimos utilizarlas para sostener los encuentros semanales online pero no fue fácil. Aunque cada uno cuenta con su computadora personal o celular, hacer uso de nuevas herramientas, descargarlas en sus dispositivos, prender un micrófono, con directivas a distancia, no resultó. Llevó un tiempo pero lo logramos a través de videollamadas de Whats App. Me di cuenta de que no era consciente de lo que estos cambios implicaban para ellos. Realmente es diferente que trabajar con nativos digitales, pero valoro el esfuerzo que hacen por seguir aprendiendo y estar conectados con sus pares, seguir socializando ‘desde casa'».

PERFIL

María Josefina Cavalieri es Licenciada en Terapia Ocupacional. Como docente se desempeña en las carreras de Lic. en Terapia Ocupacional y Gerontología de la Facultad de Salud de la UCSF. Además realiza evaluaciones neurocognitivas, rehabilitación y estimulación cognitiva individual y grupal.

Ejercicios para mantener la mente ágil


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