Agotamiento: señales para estar alertas


Qué herramientas pueden ser útiles para reconocer nuestro cansancio antes de que se convierta en algo demasiado nocivo para nuestro organismo.

TEXTOS. Revista Nosotros. ASESORAMIENTO. Clr. Cristina Palacio (Asociación Argentina de Counselors).

Transitamos un largo tiempo de pandemia y esta experiencia impuso cambios en nuestra vida cotidiana que, muy probablemente, nos enfrente a un fuerte cansancio relacionado con trabajar demasiado, sentirnos estresados, convivir con la sensación de incertidumbre diario o sentir que perdimos el control de muchas situaciones.

Es posible, incluso, que junto con el agotamiento mental observemos también falta de ánimo y motivación, fatiga, falta de atención en lo que estamos haciendo. Detectarlo, reconocerlo, es el camino hacia una nueva organización de los tiempos y espacios para poder sentirnos cada día un poco mejor. Estas son algunas estrategias que pueden ayudarte a activar ese cambio:

DAR LUGAR AL CANSANCIO. Prestar atención a cómo nos sentimos y detectar señales: ¿cuáles son los sentimientos que estamos experimentando? Ponerlos en palabras, reconocerlos. Esto puede ser de ayuda para buscar las acciones o herramientas que nos ayuden a cambiar esta situación.

RECONOCER LOS LÍMITES PERSONALES. Tener presente que todas las personas tenemos límites. Necesitamos decir que no a ciertas situaciones para contar con tiempo para nosotros mismos. Limitar los tiempos de cada actividad y darle un lugar al ocio y el descanso.

REPENSAR NUESTROS TIEMPOS. Junto al replanteo de los límites, re planificar los tiempos que destinamos a cada una de las acciones o situaciones que nos generan bienestar. Disponer de un espacio mayor para actividades que nos resultan valiosas y nos generan bienestar.

EL OCIO COMO ALIADO. Muchas veces podemos pensar que el ocio es una pérdida de tiempo, pero el esparcimiento programado puede ser un aire fresco para nuestro día a día.

Estos espacios nos conectan con la creatividad, renuevan nuestra energía y nos ayudan a ser más eficientes en nuestras actividades. Tener una agenda colapsada de tareas por hacer sin momentos para el descanso puede ser contraproducente, ocasionando instancias de agotamiento extremos, desgano y falta de creatividad.

PRESTAR ATENCIÓN A TUS PENSAMIENTOS. «Escuchar» lo que pensamos y revisar si estos pensamientos nos están siendo de ayuda o nos generan malestar. Darles lugar nos puede ayudar para detectar:

-¿Cuánto de esto que hoy pensamos nos está siendo de utilidad?

-¿Cuánto está conectado con los hechos concretos que suceden en nuestra vida?

-¿Cuántos de ellos nos generan angustia y ansiedad al adelantarnos a futuros inciertos que no dependen de nosotros?

CONECTAR CON OTRAS PERSONAS: De la manera que sea posible en este momento, ya sea virtual o presencial. Darnos momentos de conexión con otras personas, aquellas que nos hacen bien, y generar un espacio de diálogo y esparcimiento.

SELECCIONAR LA INFORMACIÓN QUE INCORPORAMOS A DIARIO: Darle más lugar a las informaciones que nos generen bienestar. Está muy bien estar informados sobre lo que sucede pero muchas veces corremos el riesgo de sobre informarnos y esto último puede generar malestar, incomodidad, angustia.

CUIDAR DE UNO MISMO. Cuidarse. Dentro de este punto podemos sumar varias acciones como por ejemplo:

– Liberar un espacio en la agenda para conectar con uno mismo. Un espacio para descansar, aunque sea por 5 minutos.

– Conectar con el sentido del humor, realizar actividades que levanten el ánimo y te recarguen de energía.

– Generar algún momento de relajación.

– Llevar una buena alimentación y una rutina de ejercicios.

– Reconectar con hobbies o actividades que nos generan satisfacción.

– Tener presente las propias fortalezas para ponerlas en práctica en los momentos que sean necesarios.

– Ejercitar vivir en el presente, conectar con el hoy. Evitar conectar con preocupaciones futuras que están fuera de nuestro accionar.

– Ejercitar la gratitud, hacerla un hábito. Aunque pasamos momentos difíciles es posible encontrar situaciones o cosas por las cuales agradecer. Podemos comenzar con aquellas simples como tener alimentos, hablar con una persona querida, tener una cama donde descansar, etc.

– Pedir ayuda. Es clave saber pedir que nos ayuden cuando lo necesitamos. Algunas veces pasamos por situaciones que nos resultan difíciles de atravesar y buscar ayuda puede ser la clave para la mejora.

El cansancio es parte de la vida de las personas, nuestro desafío en este tiempo difícil que nos toca experimentar es poder encontrar el equilibrio justo para cada uno de nosotros. Darle lugar al cansancio y también a las herramientas necesarias para poder reconectar con nuestra energía.

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