Alimentación complementaria: cómo ofrecer alimentos considerados riesgosos


Gran variedad de opciones se pueden ofrecer desde un principio para bebés que empiezan a comer. Sin embargo, para que sean seguros, es importante tomar recaudos y adaptarlos.

Textos. Revista Nosotros. Fuente. Sociedad Argentina de Pediatría.

A la luz de nuevas investigaciones, sabemos que en la alimentación complementaria no se sugiere retrasar alimentos que antes sí. Podemos empezar ofreciendo cualquier fruta, cualquier verdura, legumbres, cereales, frutos secos…

Sin embargo, es importante adaptar esos alimentos para que no haya riesgo de asfixia.

Los alimentos que tienen formas esféricas (arándanos, garbanzos, frutos secos, rodajas redondas de tomate cherry) o se pueden partir en trocitos duros (manzana cruda, zanahoria cruda) son peligrosas para los bebés.

Entonces, ¿no podemos ofrecerlos? Sí, solo hay que adaptarlos. A los arándanos podemos aplastarlos, usarlos en preparaciones o cortarlos en cuartos para bebés que hacen pinza. A las legumbres esféricas podemos usarlas en preparaciones, tanto cocidas y trituradas como en harinas. Algunos ejemplos son hummus de garbanzos, la fainá de arvejas y los fideos de lentejas.

¿Podemos ofrecer frutos secos? Sí, pero nunca enteros, hasta al menos los 4 o 5 años. Son los principales responsables de los casos de asfixia. ¿Entonces? Podemos triturarlos y hacer cremas o harinas para usar en preparaciones. Algunos ejemplos son la pasta de maní, la harina de maní, la harina de nuez, la pasta de girasol.

La manzana y la zanahoria son vegetales muy populares y de alto consumo. Para ofrecerlas a bebés es preciso cocinarlas para que estén blandas. Para más seguridad, apretar el trozo entre el índice y pulgar del adulto: si se aplasta, es la textura correcta.

Un punto muy importante a tener en cuenta es el evitar el consumo de alimentos en situaciones de movimiento: sistema de retención infantil en movimiento, niños corriendo.

Es normal que los bebés al principio de la alimentación complementaria presenten arcadas. Es parte del aprendizaje y se debe a que su reflejo de náusea está muy cerca de la boca, a diferencia de los adultos. Las arcadas son esperables y es importante estar informados para acompañarlas sin asustarnos.

La asfixia ocurre cuando un cuerpo extraño, orgánico o inorgánico, obstruye total o parcialmente la vía aérea. En estos casos no se escucha sonido (como se escucharía durante la arcada) y hay dificultad respiratoria, y es preciso iniciar la Maniobra de Desobstrucción.

Recordar que los adultos a cargo somos los responsables de ofrecer alimentos seguros para los bebés, niños y niñas, y esto también es parte del cuidado y respeto a las infancias.

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