Armonía física, mental y espiritual


El psicoyoga tiene como objetivo la unidad de todas las dimensiones del ser humano para mejorar el autoconocimiento y propiciar el bienestar personal. De esta fusión hablamos con una experta en la materia, Liliana García Vázquez.

Textos. Revista Nosotros. Fotos. Gentileza.

«El psicoyoga provee los métodos para serenar, dominar la mente, los deseos y salir del sufrimiento. Nada de esto es imposible. La práctica espiritual conduce a la verdad última y esencial. Somos seres divinos viviendo una experiencia humana», explica la maestra de yoga y psicóloga social Liliana García Vázquez.

Luego de iniciarse, muy joven, en el mundo del yoga, estudió Psicología Social y decidió así aunar dos mundos que logran enriquecerse mutuamente. Con ella hablamos acerca de esta fusión que tiene como objetivo la unidad de mente, cuerpo y espíritu, para mejorar el autoconocimiento y propiciar el bienestar personal.

– ¿Cuál es el objetivo final del yoga y qué puede ofrecer a las personas que se inician en él?

– No estamos separados del universo, somos parte de él. Yoga es un viaje extraordinario, tiene su psicología, filosofía, herramientas prácticas para depurar las ansiedades y angustias a través de las técnicas respiratorias. Tiene métodos de meditación que permiten trascender condicionamientos culturales y familiares, y claves para una alimentación sana que llenan de vitalidad.

La finalidad del yoga es la libertad, la plenitud. La meta es trascender la mente racional concreta y acceder a la mente intuitiva, aquella que está conectada con la inspiración. Los pensamientos elevados nos ponen en calma, el cultivo de las cualidades superiores nos permiten disponer de una energía hermosa que estará a nuestra disposición para sanar, trasmutar e iluminar nuestro camino reduciendo considerablemente los impactos del karma personal.

Esto es trabajar para elevar nuestra vibración y resolvemos desde esta plataforma los patrones kármicos, traumas o temas no resueltos del pasado. El yoga ayuda activamente en la maduración del psiquismo y la autorrealización,

– ¿Qué tipo de disciplina y compromiso requiere?

– Yoga es unión, integración. Se requiere compromiso, práctica, media hora diaria y la terapia afín para sostener el trabajo. Es notable cómo se extraña salir de esta noble rutina, en caso de no poder hacerla por algún motivo. Los mantras y la oración son un soporte fuerte en esos casos, así como la respiración consciente.

– ¿Cómo iniciaste el camino del psicoyoga?

– El estudio de la psicología social y el posgrado en psicología positiva lo realicé para tener más herramientas para llegar a la gente. En mi caso, me gusta la filosofía y la mía es la del yoga, la de la integración y armonización de los planos físico, mental y espiritual. Por eso me denomino terapeuta transpersonal.

– Esta fusión entiende la salud como la armonía física, mental y espiritual ¿Mediante qué herramientas se puede lograr este objetivo?

– Desde la psicología positiva es posible fortalecer los dones y aspectos positivos de la conducta y cognición resaltando la fuerza del ser con absoluta fe en su sanación o armonización.

La psicología unida al yoga expande la conciencia y conecta el microcosmos con el macrocosmos dando una visión holística de la existencia que permite reconciliar el impulso y la razón. Esto permite descubrir el yo superior principio unificador de nuestra existencia, con esta fuerza podemos perdonar, desapegarnos, ser más libres.

LIBRO

En su libro «Psicoyoga», Liliana García Vázquez busca llevar al lector a los aspectos más hondos y serios del Yoga, cuya práctica y enseñanza requieren un compromiso profundo. Psicoyoga entiende la salud como la armonía de los tres planos: físico, mental y espiritual.

Lograr el dominio sobre la mente, los deseos y los impulsos es el camino a la liberación del sufrimiento, la meta del Yoga y el objetivo último de la vida humana. Nada de ello es posible sin una disciplina práctica férrea y un compromiso con la autotransformación a través la observación de todos los aspectos de la vida cotidiana. Un cuerpo cada vez más sutil y una mente cada vez más despejada, abrirán la puerta a una conciencia expandida.

BIO

Liliana García Vázquez dedicó su vida al Yoga y a la búsqueda espiritual desde sus 17 años, cuando tuvo su primer encuentro con el Maharishi Mahed Yogui.

De ese crucial momento recuerda: «El estaba sentado en posición de loto, con túnica blanca y larga barba, en un salón desprovisto de todo mueble. Me invitó a sentarme enfrente. Durante un largo tiempo estuvo mirando a mis ojos y yo a los suyos, eran negros y luminosos. Luego de hablar con él, un muchacho que lo acompañaba me dijo al oído: «Dice el Swami que tu vida estará totalmente dedicada al yoga, puedes partir, está feliz del encuentro».

A partir de ese entonces García Vázquez inició un camino en el que recibió la guía de maestros como Swami Satchidananda autor de «Conózcase a usted mismo» y «Yoga Integral», Amma y especialmente Sathya Sai Baba, a quien conoció personalmente en 1982.

«Mi vida fue una sucesión de encuentros con maestros notables. Un monje de la orden de Yogananda me dio instrucción en yoga avanzado por varios años. Conocí a Swami Satchidananda que me abrazó lleno de alegría y me invitó a vivir en su ashram. Tomé lecciones sobre los vedas con Swami Dayananda en Buenos Aires. Viví en el ashram de Sai Baba, gracias a él estudié con algunos yoguis, conocí santos y viví experiencias transformadoras, por su gracia visité a Amma en el sur de India», relata.

Visitó la India en once oportunidades y conoció además otros lugares sagrados del mundo, siempre con el objetivo de perfeccionarse, reencontrarse con sus maestros y consolidar su camino espiritual. «Me apasiona peregrinar -destaca- porque la energía de los sitios sagrados eleva la frecuencia, llega hondo al alma y hace posible percibir lo divino».

Es psicóloga social, terapeuta transpersonal y astróloga. Es autora de varias publicaciones y se dedica a la consulta personal. Realiza también seminarios, conferencias, talleres de formación y entrenamiento de grupos en Argentina y otros países.

​Formada en Psicología Positiva y Psicología de la Religión; es además Especialista en Ayurveda (Bircham International University). Fue la organizadora de la Semana de la India en Argentina, un evento auspiciado por la Embajada de India en 2002 y 2003. ​

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