Biodescodificación: a la búsqueda de un milagro interior


El ser humano es uno en su cuerpo físico y su cuerpo emocional. El enfoque holístico de la salud explica que toda enfermedad tiene un origen además de físico, emotivo. Nosotros conversamos con César Simeone, acompañante y biodescodificador para conocer más sobre el tema.

Textos. Romina Santopietro. Fotos. Guillermo Di Salvatore.

La biodescodificación consiste en el arte de acompañar a cualquier persona a conseguir identificar las emociones ocultas que se asocian al síntoma de una enfermedad para lograr descodificarla y con ello, conseguir tener al alcance su curación, liberando las emociones tras el inconsciente y así poder trascender en su evolución, siendo una terapia iniciada por Enric Corbera. 

Es una terapia complementaria de cualquier tratamiento médico tradicional, que ayuda a comprender y a sanar desde el interior a la persona que padece alguna enfermedad.

La biodescodificación, también conocida como bioneuroemoción es una propuesta curativa, completamente natural originada a partir del inconsciente, siendo así un método completamente efectivo que ayuda a recobrar la salud independientemente de las molestias que se presenten. Con cada una de las técnicas de biodescodificación se puede disminuir el estrés, las alergias, así como los diversos problemas de origen emocional con la ayuda de un terapeuta especializado. Se busca con esto dar el confort necesario en todos los rasgos que vaya afectando alguna enfermedad, y así superar los conflictos consecuentes de la misma.

«Es una forma de acompañar a la medicina tradicional donde entendemos el síntoma desde los orígenes emocionales», explica César Simeone. 

«Cuando decimos orígenes emocionales nos vamos al transgeneracional, a los secretos familiares, a los mandatos familiares… por ejemplo: en mi familia somos todos diabéticos, entonces yo también soy diabético para pertenecer a ese clan. O puede ser algo que desarrollé por mis creencias, por lo que fui viviendo… Entonces, la biodescodificación es una forma de entender el o los síntomas desde una mirada amorosa y poder entender su causa más allá del cuerpo físico, con la mirada en lo emocional».

¿Cómo se procede?

Para llevar a cabo la biodescodificación, se debe tener en cuenta qué enfermedad es la que se encuentra implicada en nuestro inconsciente y qué es lo que queremos mejorar. Una vez que conocemos este punto de real importancia, se identificará la respuesta biológica y completa de todo el conflicto que organismo no ha podido resolver por sí solo.

Es así como se deduce que las enfermedades no vienen del exterior, sino que también están profundamente implicadas con las conexiones internas de nuestra energía.

«Cuando la persona llega a la consulta, se le da una ficha para rellenar. Abarcamos varias áreas. La biodescodificación tradicional se basaba en el árbol genealógico, entonces veíamos si había patrones familiares que repiten el síntoma, la enfermedad, veíamos si había resonancia de uno con el otro. Por eso se parte del árbol genealógico. Muchas veces, de manera inconciente, la persona replica el síntoma para pertenecer a ese clan, es un mandato familiar que se traduce en síntoma, en enfermedad», amplía César.

El principal objetivo de la biodescodificación es encontrar el origen del síntoma de la enfermedad, de manera que el enfermo pueda tomar conciencia de la misma y empezar a tener una completa solución biológica, sin dejar que la enfermedad transcurra.

Por otra parte, la bioneuroemoción delimita la descripción de la enfermedad como un proceso interno, de manera que cumple con el objetivo de hacer entender al paciente que la enfermedad se manifiesta de manera interior, entendiendo sus choques emocionales para lograr la sanación integral.

Otro de los objetivos de la biodescodificación es tratar de llegar a la emoción oculta del paciente, esa que no es fácil de expresar y que se relaciona con motivos de cultura o de religión, generalmente en el inconsciente, haciéndola prevalecer en el exterior y así comenzar el proceso de curación.

Las enfermedades y su origen emocional

La biodescodificación es una propuesta de la medicina alternativa que intenta encontrar el origen metafísico de las enfermedades, o su significado emocional, para buscar a partir de allí la forma de sanar.

Toda enfermedad tiene un origen emocional o metafísico, es decir, está causada por algún tipo de sentimiento que no se manifiesta como tal, y por eso se proyecta en el plano físico del cuerpo.

La biodescodificación no reemplaza a otro tipo de terapias o tratamientos tradicionales, sino más bien que los complementa.

«La biodescodificación toma el concepto de enfermedad hereditaria, pero lo entiende y busca explicarlo desde una visión emotiva», define Simeone. Es un hecho que los genes se heredan, pero para la mirada de esta terapia, esto se repite porque el árbol entiende que esta forma de perpetuarse en el tiempo le garantizó llegar hasta vos, el fruto actual de esa línea, de esa rama. La células tienen memoria, y así es como el árbol continúa plasmándose en las siguientes generaciones. Por eso a veces es muy complejo romper con mandatos que pueden venir de cinco generaciones atrás. Un ejemplo muy sencillo es preguntar al consultante qué comen los domingos: fideos con salsa. ¿Qué comían tus papás? Fideos con salsa. ¿Y los abuelos? Acertamos: fideos con salsa. A veces son tan imperceptibles que las tomamos como algo instintivo».

Obra de Aliza Razell.

¿Qué se trabaja en biodescodificación?

El Proyecto Sentido es un concepto desarrollado por el psicólogo francés Marc Fréchet y hace referencia a lo que ocurre en torno a la concepción de un hijo, las circunstancias de la vida de los padres del paciente –principalmente de la madre- desde nueve meses antes de la concepción hasta 3 años después del nacimiento. Es decir, el proyecto que los padres tenían para la vida de sus hijos tanto de forma consciente como inconsciente, qué rol iba a ocupar en el clan, si deseaban que fuera niño o una niña, todas las circunstancias del embarazo, la relación de pareja entre los padres, etc.

En ese período, se proyectan en la mente y el cuerpo del hijo todos esos anhelos, proyectos, deseos y temores del clan familiar (impresión genómica). Esta influencia lleva a reproducir situaciones vividas en el ámbito familiar, ya sea por repetición de la historia, por oposición o por reparación. Se trata de sucesos que pueden marcar la vida del hijo y explicar una sintomatología actual.

El Inconsciente de la madre y el niño están fusionados desde la concepción hasta que el segundo cumple tres años. El bebé, por tanto, se construye en el sistema de representación del espíritu materno. Las vivencias de la madre se programan epigenéticamente en el embrión y son vividas como propias por el futuro hijo.

El Proyecto Sentido permite determinar qué conflictos estructurantes están asociados al síntoma o a la enfermedad del paciente mediante la identificación de los conflictos emocionales vividos por sus padres.

En el vientre de materno vivimos los estados emocionales de nuestras madres, impactos que recibimos en el período de formación y crecimiento de toda nuestra biología. Todos los óvulos de la mujer se crean en el período de gestación. Así, cuando una mujer nace ya porta los óvulos de sus futuros hijos y estos futuros hijos reciben la información de su abuela materna durante la gestación de su madre.

Para trabajar el Proyecto Sentido, se analiza qué le ocurre a la madre desde el momento de la concepción hasta que el hijo cumple los 3 años, sus problemas y sus emociones, porque el bebé lo graba todo en su Inconsciente. El hijo es la solución inconsciente a los problemas, deseos y conflictos de los padres. El deseo con el que somos concebidos determinará nuestro carácter y hasta nuestro desempeño en la vida.

El Protocolo Transgeneracional

El Transgeneracional es la información que el inconsciente biológico guarda y que el clan familiar transmite de generación en generación para que el conflicto se pueda resolver en la posterior descendencia. ¿Cómo resolverlo? Honrándolo haciéndolo consciente.

La mayor parte de las veces estos momentos vividos con dramatismo provocan tanto dolor que queremos borrarlos de nuestra memoria, hacer como si nunca hubieran ocurrido. Pero como sabemos, no ocurre nada que no tenga como fin aportarnos un aprendizaje, una toma de consciencia. Así que estos eventos, aunque sean silenciados u ocultados se transmiten involuntariamente al inconsciente de los hijos actuando así como un boomerang que golpea precisamente a quien más se quiere proteger con el silencio.

Realmente, esa huella familiar es una energía vital, una información almacenada en el inconsciente del clan que pasará en mayor o menor medida a los descendientes dando una nueva oportunidad para ser comprendida, superada y trascendida. La energía no se destruye, se transforma pasando a la memoria genealógica. En las siguientes generaciones nacerá algún niño para aliviar ese drama familiar y podría verse afectado en diferentes niveles, como pueden ser a nivel psicológico, emocional e incluso físico (a través de una enfermedad o de unos síntomas físicos). La repercusión de este programa sobre este niño/a dependerá del tipo de secreto y de cómo lo haya vivido la familia.

Creencias limitantes

La base de todo ello según la Terapia Transgeneracional está en las creencias, conductas o programas heredados que se nos muestran hoy en día como limitantes, y que nos impiden conseguir los objetivos deseados, poniéndonos retos una y otra vez, haciendo que las situaciones se nos repitan una y otra vez.

Todos estos programas, creencias, valores y conductas heredados fueron necesarios y válidos con nuestros ancestros bisabuelos y abuelos, que les permitieron salir adelante o plantar cara a situaciones complicadas, pero esos mismos programas, creencias y valores, se nos muestran hoy en día desfasados, no actualizados al momento actual, por lo que nos crean contradicciones y sufrimientos emocionales, mostrándose con estos trastornos de ansiedad, de la emoción y de situaciones y conductas que se nos repiten una y otra vez, y que en consulta desbloqueamos y reprogramamos.

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