Caída de pelo en otoño: cómo evitarla


El otoño es reconocido, en salud capilar, como una de las peores épocas para el cabello ya que sufre una caída mayor de lo normal. Pero no se trata de una relación causa-efecto. El ciclo de vida del cabello consta de tres fases, la última de las cuales, la fase telógena o de caída, coincide con los primeros meses del otoño, por lo que se trata de un proceso natural.

Según explican los expertos, que esta caída sea mayor de lo esperada se debe habitualmente a la suma de varios factores. Entre ellos se destacan los cambios hormonales que sufre nuestro organismo, la disminución de las horas de luz, el incremento de nuestra actividad tras el periodo estival o una tendencia a disminuir nuestro aporte nutricional de frutas y verduras.

Adicionalmente, durante el verano el cabello puede haber sufrido la agresión de una excesiva exposición solar, cloro de piscinas y salinidad del agua del mar. Todo ello contribuye a la deshidratación del cabello y consecuentemente la pérdida de elasticidad y el incremento de la fragilidad capilar.

¿CÓMO PREVENIR LA CAÍDA ESTACIONAL?

La caída de pelo anual en otoño es todo un clásico, pero a veces se desconoce cuánto es mucho o poco y cómo se puede prevenir.

Para contrarrestar el efecto de las agresiones producidas así como los cambios fisiológicos de nuestro organismo, es importante realizar un cuidado adecuado del cabello y prestar especial atención al cuero cabelludo. ¿Cómo? Siguiendo estos consejos:

– Una óptima y frecuente higiene es fundamental para mejorar la salud del cabello. 

– Evitar aplicar productos de styling y acabado directamente sobre el cuero cabelludo, ya que evitan que los folículos respiren y a largo plazo puede pasar factura en forma de caída capilar.

– No abusar de los gorros y sombreros muy ceñidos, que tampoco facilitan la transpiración del cuero cabelludo.

– Evitar colas, trenzas y peinados muy tirantes, ya que si se abusa, se podría llegar a sufrir una caída de pelo por tracción.

– Prestar especial atención al cepillado del cabello, que debe ser siempre suave y con un leve masaje desde la raíz.

– No abusar del secador y evita aplicar el calor directamente sobre el cuero cabelludo.

– Reducir el uso de planchas o rizadores. 

– Los masajes capilares siempre son buenos para el cuero cabelludo, pero más en esta época ya que favorecen la circulación sanguínea del cuero cabelludo, lo que implica una mayor oxigenación y aporte nutricional del bulbo capilar.

– Además, es muy recomendable sanear las puntas si se tiene una larga melena, así como utilizar máscaras adecuadas para reparar el cabello tras el verano.

FUENTE: MUJER DE ELITE.

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