Carlos Essmann: El llamado del cine


Se formó en el Taller consagrado a esa disciplina en la UNL. A mediados de los ’80 ingresó en la industria cinematográfica. Trabajó con Jorge Polaco, Pino Solanas, Carlos Sorín, Rafael Filippelli, Cristian Pauls y Pablo César. Participó como director de fotografía en proyectos realizados en varios países. Vive en España desde 2002, pero está en Santa Fe y participa del rodaje de «La ceremonia».

TEXTOS. Juan Ignacio Novak.

Está en pleno rodaje en locaciones santafesinas «La ceremonia», un largometraje de ficción dirigido por Pedro Deré que narra, de forma coral, los preparativos para la fundación de la ciudad de Santa Fe. En el proyecto, que impulsa Alta Cueva Asociación Civil, intervienen diversas personas.

Entre ellas Carlos Essmann, quien trabaja desde hace más de 35 años en la industria cinematográfica, dentro de la cual, sobre todo en el rol de director de fotografía, participó en proyectos en puntos distantes del planeta, desde Europa hasta India y África.

«A Pedro lo conocí cuando organizaba el festival de cine argentino, a través de la Asociación Proarte. Después, él se incorporó al Taller de Cine de la UNL y uno de mis primeros trabajos como director de fotografía fue en un cortometraje que hizo él, que era también su primer trabajo como director y se llamaba ‘Así será’. Después de algunos años, volver a trabajar con él me da mucho gusto», confesó Carlos en una entrevista.

La ceremonia es una historia que Deré venía madurando desde hace muchos años y ahora comienza a convertirse en un hecho. «Esta película cuenta la historia del día anterior a la fundación de la ciudad de Santa Fe, es decir el 14 de noviembre de 1573. Es de época y estamos rodando en sitios muy interesantes. Hay secuencias en las cuales interviene mucha gente, entre 60 y 90 personas. El equipo técnico lo formamos unas 15 personas», contó.

DE LA AFICCIÓN A LA ACCIÓN

Hacia mediados de la década de 1980, Carlos Essmann era un apasionado por el cine, un asiduo concurrente a las funciones de Cine Club. Sin embargo, estudiaba algo totalmente alejado de esa disciplina, como Matemáticas. Hasta que un compañero, Sergio Priamo, sobrino del «Flaco» Priamo, célebre recuperador de fotografías, le comentó que se estaba preparando un rodaje en Santa Fe.

«A través del Flaco, tío de mi amigo, conocí a Raúl Beceyro y también a Esteban «Pucho» Courtalón. Yo tenía 22 años. Así trabajé en una película que se filmaba en cine, en 16 mm. Era el cortometraje «La casa de al lado», de Raúl Beceyro. La fotografía la hizo Marcelo Camorino y a través de él y de Pucho, conseguí entrar en la industria. Entonces me fui a Buenos Aires», recordó Carlos.

En esa época, para poder certificar la experiencia profesional, la exigencia era tener dos trabajos como meritorio en largometrajes. Entonces Essmann pudo trabajar con dos grandes: Jorge Polaco («En el nombre del hijo»), cuya fotografía hizo «Pucho» Courtalón. Y Pino Solanas («Sur»)

«Cuando trabajé con Solanas, ya era un director consagrado. Ahí el director de fotografía era Félix «Chango» Monti, que debió ausentarse por dos semanas y fue reemplazado por Marcelo Camorino. Entonces conocí mucha gente. Luego de esas dos películas me acreditaron como profesional en la rama de cámaras, y pude empezar a trabajar», recordó.

EXPERIENCIAS INTERNACIONALES

Ya como técnico, Carlos intervino en una película de Carlos Sorín llamada «Eterna sonrisa de New Jersey», que se filmó en la Patagonia con el actor británico Daniel Day Lewis. El camarógrafo era José Trela, a quien Pablo César había convocado para ir a hacer una película en la India. «No pudo, entonces me recomendó a mí. Fui, salió bastante bien y seguí colaborando con Pablo en otros proyectos».

La relación con Pablo César venía de la época en que filmó con Jorge Polaco. Junto a él, Essmann hizo cinco películas alrededor del mundo, tanto en India como en África. Las más recientes fueron «El llamado del desierto» (2018) y «Pensando en él» (2017), que recrea el encuentro que mantuvieron en 1924, en Buenos Aires, el poeta indio Rabindranath Tagore y la escritora argentina Victoria Ocampo.

En 2002, Carlos se fue a vivir a España. «Cuando llegué, conseguí bastante trabajo en México, en el campo de los comerciales. Luego, en España conseguí más trabajo como director de fotografía en documentales».

En 2008 llegó la crisis, fue una época bastante dura. «Ahí empecé a trabajar haciendo fotos de localizaciones, lo que en Argentina llaman locaciones. Es un trabajo que hago todavía, para una agencia», comentó.

«MISTERIOS MÍNIMOS»

En España, hace unos 10 años, Carlos decidió realizar una serie de cortos por su cuenta. Hizo uno llamado «Return of the Body Snatchers», en 2013, con una duración de 10 minutos. «Ese corto fue seleccionado en un Festival de Suiza: Visions du Réel. Eso me dio ánimo para seguir con otros proyectos», manifestó.

En 2015 realizó un cortometraje, bajo el nombre «Misterios mínimos», que resultó ganador del Concurso Sundance Channel Shorts Sundance Film Festival London en 2015.

Ese fue el germen para una serie escrita y dirigida por el propio Essmann y producida por Pedro Deré, tras ganar el Primer Concurso Federal de Series de Ficción para Redes Sociales del INCAA. La serie se estrenó en Facebook en 2019. Se basa en hechos reales y recrea historias muy cortas a partir de hechos inexplicables pero de poca importancia.

Hoy las energías de Essmann están centradas en el rodaje de «La ceremonia», cuyo contacto con el público será el año próximo, en el marco de los 450 años de la ciudad de Santa Fe. Y luego retomar en España la postproducción de un largometraje documental propio, de título «Artefacto», y que se plantea explicar qué hace un artista.

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