Centro Friulano: 70 años junto a la comunidad santafesina


Cuando las personas participan de las mismas creencias, comparten los mismos valores y asignan a sus vidas objetivos parecidos nada se opone a que se comuniquen entre ellos a través del canto o compartiendo una comida que tiene el aroma y el sabor del lejano «paese».

Así nació

Los inmigrantes friulanos residentes en la ciudad de Santa Fe solían encontrarse en distintos sitios para contar sus realidades cotidianas y recordar su “paese” y a los que habían quedado allá, compartir noticias y conversar en su idioma. Con el tiempo surgió la necesidad de tener un centro social que los aglutine y sea su casa, ‘le cjase’

Así, un grupo de paisanos se reúne el 1° de julio de l951 en el bar de la familia Paviotti, ubicado en Aristóbulo del Valle y Pedro Centeno, deciden concretar el sueño: constituir una Sociedad Italiana de carácter regional, cultural y recreativa que se denominaría Centro Friulano de Santa Fe. Para organizar esa institución eligen una Comisión Directiva Provisoria. La misma queda formada por las siguientes personas: Sergio Gon, Antonio Pontoni, Cornelio Paviotti, Ludovico Franzolini, Ludovico Lenarduzzi y Francisco Cainer.

Esta comisión debía divulgar la iniciativa que se había puesto en marcha, asociar friulanos, vincularse con sociedades friulanas e italianas de Santa Fe y del país y realizar los trámites legales para registrar adecuadamente a la nueva institución. Comenzaron a redactar los estatutos y a tramitar la personería Jurídica.

Primera Comisión Directiva y Piedra basal

La primera Comisión Directiva del Centro friulano, estuvo integrada por: Sergio Gon, Ludovico Franzolini, Bruno Danielis, Ludovico Lenarduzzi, Nilo Gon, Alcides Sdrigotti, Cornelio Paviotti, Antonio Dorigo, Francisco Cainer,Santiago Spizzo. Además figuran como colaboradores Antonio Pontoni, Victorio Zanier, Leopoldo Ortis, Natalio Toniutti entre otros. El acta N° 1 está fechada en 1 de julio de 1951 (Documento que se conserva en los archivos). Se redacta el estatuto que, con algunas adecuaciones, aún sigue vigente.

Durante los actos celebratorios del 2° aniversario, en el mes de julio de 1953, se colocó la piedra basal de la sede social propia. Bendijo los actos el Arzobispo Monseñor Nicolás Fasolino, presente además el Cónsul General de Italia Dr. Montecchi Palazzi y los asociados fundadores presentes.

En esa ocasión Monseñor Fassolino expresó:

Friulanos, conservad vuestras tradiciones, será venturoso el futuro de los pueblos que no las olvidan”.

Primera Comisión.

El edificio del Centro Friulano como manifestación simbólica y material

Después de quedar constituida la primera Comisión Directiva y de aprobarse los estatutos que regirían la Institución se decide buscar un lugar, se trata de cumplir el sueño de todo aquel que desea tener la casa propia.

Comienzan las primeras obras edilicias con la colaboración destacada y desinteresada de muchos asociados que trabajaron. Fue así que por el mes de setiembre de1953 se obtiene el permiso de obra otorgado por la Municipalidad de Santa Fe de la Vera Cruz para la construcción de un salón muy amplio, que en la actualidad aún está y en óptimas condiciones.

En los fondos de los terrenos se construyen las canchas de bochas, un espacio muy importante para los friulanos amantes de ese deporte.

En el año 1958 se obtiene el permiso de ampliación y se construye un escenario para espectáculos, guardarropas, buffet, depósito y una sala para juegos. Esta sala era muy disfrutada con el juego de la Mura o Murra y el del Tresiete.

Años más tarde se adquieren los terrenos para dos canchas de bochas cubiertas, que todavía se conservan, con los locales anexos de servicios, vestuarios y baños.

En octubre de 1959 se inauguró el fogolar, un ambiente que es una reproducción de las típicas cocinas del Friuli. Los friulanos pertenecen a una zona fría, en la región de los Alpes, por lo cual ese espacio de calidez es esencial en las viviendas. Tiene accesorios para el manejo de la leña y el fuego, y los utensilios necesarios para la elaboración de la polenta, comida típica friulana.

Las obras realizadas responden a necesidades relacionadas con las raíces, y cada logro significa acortar distancias y llenar vacíos, representar ausencias.

La Institución no solo crecía ediliciamente, sino que también en las actividades culturales y deportivas, así se necesita ampliar los baños y vestuarios en áreas aledañas a los patios.

En el año 1971 se hacen nuevas ampliaciones, con locales anexos a los existentes, la refacción de la sala de juegos y depósitos que se transforman en la cocina y la sala de estar, denominado “salón chico” con un patio interior, que luego fue cubierto.

Se construye en planta alta la vivienda del cuidador.

La vida institucional: actividades sociales y deportivas

El Centro Friulano mantiene vínculos de hermandad con colectividades italianas locales, y con los fogolares friulanos del país y del mundo. Está adherido al ENTE FRIULI NEL MONDO, entidad que se ocupa de asistir y apoyar a los inmigrantes de esa región.

En el transcurso de tantos años, se desarrollaron variadas actividades sociales y deportivas, que fueron cambiando al ritmo de los tiempos y de las costumbres de nuestra ciudad.

Es orgullo del edificio el imponente salón utilizado para fiestas con capacidad para 400 personas. Desde sus inicios se han realizado casamientos, cumpleaños de 15, bailes con orquestas muy convocantes. gran cantidad de familias guardan recuerdos de sus fiestas en ‘el salón del Friulano’

También es utilizado para actos culturales, encuentros de coros, representaciones teatrales, exposiciones etc. Por acuerdos interinstitucionales, escuelas del barrio suelen realizar su acto de colación, prácticas deportivas, jornadas de recreación, para lo que se aprovecha también el patio, un gran espacio a cielo abierto.

Algunas costumbres y tradiciones

Los domingos y días de fiesta los friulanos y sus descendientes llegaban al Centro para jugar a la murra y al tresiete.

Si hay algo que perdura en el recuerdo de los socios ya mayores son las fiestas, tanto aquellas que eran encuentros tradicionales friulanos como los bailes, sobre todos los que se realizaban durante los carnavales. Se los recuerda como los más alegres y divertidos de la zona, sus concurrentes trascendían a la propia colectividad.

Eran muy esperados los bailes organizados para presentar en sociedad a las jovencitas que cumplían quince años.

En el mes de noviembre se festejaba la Sagra de Santa Catalina, toda la comunidad se reunía en una kermesse en el local de la institución, donde se presentaban distintos juegos, o en un pic- nic a la canasta, como el realizado en 1951, en los albores de la institución, en el cual se recibió a una delegación del Centro Friulano de Avellaneda (Buenos Aires).

Durante mucho tiempo existió la Sub comisión de Damas; ellas fueron las responsables de organizar reuniones de camaradería como las tardes de té con desfile de modelos.

También funcionó una subcomisión de la Tercera Edad, quienes dieron origen a un coro, y una Subcomisión de jóvenes.

En las fiestas tradicionales, además de la música y el baile siempre presentes, ocupó un lugar muy importante la comida friulana. Numerosos almuerzos y cenas tuvieron, siguen teniendo, como protagonista a la polenta con salsa y chorizos. Pero otras delicias como los crostuis y las uvas con grapa no faltan. Para finalizar con el ‘brindisi’ un canto ya tradicional, aunque nadie recuerda quien y cuando fue incorporado a la institución:

En cuanto a las actividades deportivas hubo temporadas relevantes para las bochas y el tenis. En su historial, el Centro Friulano cuenta con varios campeones zonales de bochas y varios campeones argentinos de tenis criollo. Ambos deportes ya no se desarrollan.

En la actualidad, hay práctica de Patín Artístico, Karate y Gimnasia para adultos mayores.

Desde hace muchos años se dictan cursos de idioma italiano y de teatro, taller de juegos de mesa para adultos (Rummi, Burako).

El Coro como símbolo sonoro del Centro Friulano

El Coro del Centro Friulano se formó con los inmigrantes friulanos que se juntaban para recordar con nostalgia sus raíces y esos encuentros domingueros, que transcurrían entre ladrillos, cemento, cal y arena, siempre terminaban en grandes comidas, con bebidas y alegres cantatas.

Así, los niños aprendieron naturalmente a cantar junto a sus mayores, canciones tales como el Himno a Italia, Quel mazzolin di fiori, La montanara, A la salute, el Allegrie y tantos otros temas populares italianos.

Con el tiempo se decidió formar un grupo coral, ya más formal, dirigido por un profesor, en tanto se incorporaban nuevos coreutas. Este hecho se concreta en el año 1987. Desde entonces ha ido cobrando relevancia y prestigio.

Cumple ya 43 años de existencia, conservando el objetivo de mantener viva la música popular italiana, pero su repertorio pretende difundir también la música coral de todas las épocas y lugares, especialmente de la Argentina, que supo recibir fraternalmente a otras culturas.

Durante su larga trayectoria, ha realizado presentaciones en nuestra ciudad, en otras ciudades de la provincia y del país y también en países limítrofes.

La Fiesta de la Polenta, símbolo culinario y fraterno

Cuando las personas participan de las mismas creencias, comparten los mismos valores y asignan a sus vidas objetivos parecidos nada se opone a que se comuniquen entre ellos a través del canto o compartiendo una comida que tiene el aroma y el sabor del lejano “paese”.

En el Centro Friulano se ha instituido la Fiesta de la Polenta, la que congrega no sólo a muchos santafesinos, sino que también asisten integrantes de Centros Friulanos de distintos lugares del país, de países cercanos y en ocasiones desde Italia. En varias oportunidades asistieron autoridades del ENTE FRIULI NEL MONDO.

Inauguración del Museo Friulano.

El museo del Friulano

El Centro Friulano de Santa Fe atesora una historia que comenzó en 1951, año de su fundación. Ese mismo año se aprueba el estatuto, que con algunas adecuaciones mantiene su vigencia. Teniendo en cuenta ese documento fundante y lo que expresa en el art. 2do., ha considerado la necesidad de crear un espacio que preserve la historia institucional, la de los socios y familias allegadas, así como también todo aquello que esté relacionado con la cultura friulana que trajeron los inmigrantes de la región. Surge entonces el proyecto de creación del museo, y ante la necesidad de darle un nombre, se aprueba por consenso “Museo del Friulano, nuestras raíces”. Fue inaugurado el 20 de octubre de 2017.

La sede alberga en su patrimonio obras de artistas friulanos, donaciones de socios, elementos y objetos que hablan de esa historia a la que hacíamos referencia. La tarea de recuperación, restauración, catalogación y todo lo que requiere el armado de un museo, se realiza con asesoramiento de idóneos, mano de obra de la propia Comisión y colaboradores que con buena voluntad hacen sus aportes.

Para su ubicación se acondicionó la planta alta, que posee dos ambientes, un baño y una terraza. La organización, ubicación y catalogación de los objetos expuestos se realiza con un criterio respetuoso de los objetivos del proyecto.

En tiempos de pandemia

Esta situación inesperada que afectó al mundo, a replantearnos la vida institucional, reorganizarnos sin perder el ánimo y tratar de seguir adelante. Así fue como tuvimos que valernos de la tecnología y aprender a usar las herramientas adecuadas para la comunicación a distancia. Las reuniones de Comisión Directiva no se interrumpieron nunca, los talleres siguieron con clases virtuales hasta que se permitió la reapertura y en la medida de lo posible se volvió a la presencialidad con los aforos permitidos. Gracias a la buena voluntad de los socios que siguen comprometidos con sus cuotas societarias y algunos beneficiosrecibidos del gobierno en los proyectos de ayuda a clubes, podemos mantener los servicios esenciales y la seguridad. El edificio es grande y tiene muchos años, la parte más antigua setenta, lo que implica mantenimiento constante, en ese aspecto estamos con serias dificultades ya que carecemos de recursos para arreglos urgentes.

Dolorosas pérdidas

En pocos meses sufrimos dolorosas pérdidas de seres queridos, personas que han trabajado casi toda su vida en el Friulano; la señora Aida Molina de Cupelín, quien fuera presidenta en dos oportunidades y el señor Elbio Cupelín, su esposo, ambos miembros de esta Comisión Directiva. También Se ha ido Pía Gon de Pandolfo, amiga, colaboradora, además de ser parte del coro desde sus orígenes. Fueron parte de la historia que podemos contar de estos setenta años. Quedaran para siempre en la memoria del fogolar.

Un aniversario diferente

Si bien el año pasado cuando cumplimos los 69 ya no pudimos hacer la fiesta tradicional, pensamos que el gran festejo se reservaba para los setenta. Tampoco este año podremos convocar. Nuestro celebración será virtual, con un brindis al que están invitados los socios, profesores y alumnos de los talleres, fogolares friulanos del país y Uruguay, autoridades del ENTE FRIULI NEL MONDO, colectividades italianas, y amigos residentes en el Friuli.

Como parte de los actos, se colocará una placa “en homenaje a los fundadores, a quienes lo sostuvieron en el tiempo y a los que mantienen viva la llama del fogolar”

Es de destacar que el 70° aniversario del Centro Friulano ha sido declarado de Interés Cultural por El Concejo Municipal y por la Cámara de Diputados de la Provincia, por su historia que pertenece al patrimonio intangible de Santa Fe

Comisión Directiva- Julio 2021

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