Chicas Pink ¡A remarla!


Casi 30 mujeres «de rosa» se juntan semanalmente en el Club Azopardo de Santa Fe para practicar remo. Pero hay una historia detrás: la mayoría de ellas, sobrevivieron al cáncer de mama y hoy se dedican a realizar distintas actividades para concientizar sobre la necesidad de detectar a tiempo la enfermedad.

TEXTOS. Eliana Moratiel. FOTOS. Luis Cetraro.

Chicas Pink es una Asociación Civil que nació en Santa Fe en 2016 por iniciativa de dos mujeres y que integran hoy aproximadamente 26.

Las congregó las ganas de encontrarse con otras que hayan atravesado el difícil camino del cáncer de mama y las mantiene unidas la pasión por la vida y las ganas de concientizar a la población sobre una enfermedad que para nada significa una sentencia.

«El 95% de los casos de cáncer de mama diagnosticado a tiempo pueden curarse. Damos fe de eso. Estamos todas recuperadas de la enfermedad», manifestó Carina Sottini integrante de Chicas Pink. «Concientizar sobre la importancia del diagnóstico temprano de la enfermedad es nuestro mayor objetivo. Nosotras siempre insistimos en que la mamografía salva vidas. Realizarse una por año a partir de los 40 años, o antes si tu médico lo indica. Otro de los métodos aconsejables es el autoexamen mamario. Si al palparte una mama notas alguna anomalía como por ejemplo una dureza, secreción en el pezón o un trastorno del color de la piel, enseguida tenés que recurrir a tu médico», sintetizó.

Carina está recuperada de la enfermedad hace casi una década y desde hace 4 años es «Pink». Yo me lo encontré palpándome la mama. De inmediato me puse en contacto con mi médico que me indicó realizarme todos los estudios correspondientes y se detectó que efectivamente era cáncer. Pasé por al menos 8 sesiones de quimioterapia, una por mes, para reducir el tumor. Cuando se lo redujo se lo pudo remover con cirugía. Como última etapa también me hice sesiones de radioterapia. Tuve que pasar por todas, por eso decimos que la mamografía es tan importante porque se puede detectar la enfermedad antes de que se produzca el «bultito» y así el tratamiento puede ser menos complicado. Ahora hago vida normal y mis controles son anuales como los de cualquier otra persona, aunque de por vida».

CHICAS ROSA

Además de realizar diversas actividades para difundir la importancia de los controles médicos tempranos, las Chicas Pink practican remo utilizando la técnica de Bote Dragón. Es una góndola larga y fina en la que entran doce palistas, diez de ellas ubicadas en dos hileras sentadas a la par remando al mismo ritmo, condición indispensable para que el bote se mantenga estable. Para ayudar a las mujeres en este esfuerzo conjunto, acompaña una drummer que se ubica en la proa del bote y se encarga de marcar el ritmo con un tambor. En la popa se posiciona una timonel y su rol es direccionarlo.

La elección de esta técnica no es caprichosa. Hace veinticinco años el médico canadiense Donald McKenzie comprobó que los movimientos cíclicos y repetitivos del paleo actúan como drenaje linfático natural al prevenir el linfedema post mastectomía, una hinchazón en el brazo que puede aparecer tras extirpar ganglios linfáticos como parte del tratamiento oncológico.

«Fuimos pioneras con el bote dragón en Santa Fe», comenta con orgullo Carina. Realizar esta actividad en conjunto nos trae un gran bienestar físico y mental a todas. Nos sentimos fuertes, libres, felices de estar todas juntas en contacto con la naturaleza. Genera un sentimiento de gran agradecimiento a la vida».

EXPERIENCIAS QUE ENSEÑAN

«Yo entré en el grupo el año pasado. Soy de Santa Fe, pero estaba viviendo en España. Me diagnostican allá en octubre del 2020 y una amiga me comenta de la agrupación Chicas Pink. Como donde yo vivía no había nada parecido sobre esta temática, me contacto con ellas y me asocio aún estando en España. Cuando llego a Argentina en 2021 me acerco al Club Azopardo -donde practicamos casi todas las semanas- y ahí empecé a conocer a las chicas y a integrarme al grupo. Después hago el curso de canotaje para poder remar el bote dragón», narró Ludmila Bisa.

Ludmila, se siente especialmente comprometida con la tarea de concientizar acerca de la enfermedad y brindar su testimonio al ser la más joven del grupo. «Ahora tengo 39 años y me diagnosticaron con 37, sin ningún tipo de antecedentes. Fue muy loco porque me lo encontré sin querer, estaba en mi casa tirada en el sofá mirando una película y de repente pasé la mano sin querer, no estaba buscando, y me encontré un bulto. Ya tenía un tamaño considerable y crecía muy rápido, yo nunca me había hecho estudios previos. Si me hubiera hecho una mamografía quizás dos años antes quizás no tendría que haber pasado por el tratamiento de quimioterapia, pero de todos modos siempre digo que fui afortunada de detectarlo a tiempo.»

En cuanto a la práctica del deporte aseguró que tiene beneficios en lo físico, pero sobre todo, en lo mental. «El hecho de compartir con otra persona que pasó lo mismo que uno, También poder estar para nuestras compañeras y apoyarnos es muy enriquecedor espiritualmente incluso».

Finalmente, enfatizó que detectar el cáncer de mama a tiempo salva vidas. «Si bien cáncer es una palabra muy fuerte, si es detectado a tiempo, puede ser una enfermedad más». Además extendió la invitación a mujeres de todas las edades hayan pasado por la enfermedad o no a sumarse a Chicas Pink: «Las angustias compartidas se dividen y las alegrías se multiplican», cerró.

Quienes necesiten hacerse una mamografía y no cuenten con obra social pueden acercarse al Centro de Especialidades Médicas de Santa Fe (Cemafe) en calle Mendoza 2419 (Santa Fe).

Hombres, a prestar atención

El cáncer de mama no afecta únicamente a mujeres. Cerca de 1 de cada 100 casos de cáncer de mama en los Estados Unidos se diagnostica en un hombre. Los síntomas y tratamientos son los mismos que en los casos femeninos. 

Previo Edición impresa 15-10-2022
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