Club de Lectura


Esta semana venimos de Cuernos. No, no por los renos del panzón de rojo, sino los que le salen en la cabeza al protagonista de la novela de Joe Hill.

Por Romina Santopietro.

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Ignatius Martin Perrish se levanta un día con la peor resaca de su vida. No tiene muy claro qué es lo que hizo la noche anterior (además de tomarse hasta el agua de los floreros, claro), pero sí que está seguro de que fueron cosas terribles. Y es que la vida no le sonríe precisamente desde que un año atrás su novia Merrin fuera encontrada violada y asesinada y él se convirtiera en el principal sospechoso del crimen. Hasta su propia familia cree que el asesino es él.

 

Sin embargo, lo más extraño de todo, mucho más que los mareos o las ganas de vomitar, son los cuernos que han empezado a crecerle en la cabeza.

 

No sabe muy bien cómo le aparecieron, pero el caso es que ahí están y llegaron para quedarse. Sin embargo, pronto se da cuenta de que los cuernos le dan un poder inesperado: todo aquel que lo ve le confiesa sus más oscuros y terribles deseos.
Ig verá el cielo abierto -o el infierno, según se mire- para poder descubrir al verdadero asesino de Merrin… caiga quien caiga.

 

«No eran unos cuernos normales, tenían la longitud de su dedo anular y eran gruesos en la base pero después se estrechaban hasta terminar, verticales, en punta. Estaban recubiertos de la misma piel clara del resto del cuerpo excepto en los extremos, que eran de un rojo feo y chillón, como si los picos que los remataban acabaran de rasgar carne humana. Tocó uno y comprobó que las puntas estaban sensibles y un poco doloridas. Recorrió con los dedos cada lado de los cuernos y notó la densidad del hueso debajo de la firme tersura de la piel».

 

¿Cómo se lucha contra el diablo? Es una cuestión más antigua que la palabra escrita, pero que Joe Hill aborda de manera inteligente y con mucho sentido del humor. Lo que convierte a ‘Cuernos‘ en una lectura placentera y atrapante es que evita la seriedad predominante en libros que están escritos para asustar. Lo espeluznante está narrado con humor. Entiende que los lectores de novelas de terror pueden divertirse, incluso reír, y esto hace que las partes más terroríficas resulten más efectivas.
En Argentina publicó Suma.

 

Les cuento algo, pero prometan que no van a hacer trampa: hay peli. Como siempre, el libro está mejor. Les cuento algo más: es el hijo de Stephen King. La fruta no cae lejos del árbol, de tal palo, tal astilla… Sí, el nene escribe terror. En mi defensa aclaro que cuando leí «Cuernos», no sabía que era hijo del Maestro. Un poco por eso es que incluyo una minibiografía de los autores, para conocerlos más.

 

Para leer cuando tengamos ganas de asomarnos a una historia de entuertos absurdos donde el diablo metió la cola. O un día en que el aburrimiento nos gane.

 

Sobre el autor

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Joseph Hillstrom King, conocido como Joe Hill (Hermon, Maine, 4 de junio de 1972), es un escritor estadounidense y creador de cómics, afamado por renovar los géneros de terror, fantasía oscura y ciencia ficción. Hill es el segundo hijo de los autores Stephen y Tabitha King. Su hermano menor, Owen King, también es escritor. Hill escogió usar una forma abreviada de su nombre de pila, a partir del deseo de tener éxito basado solamente en sus propios méritos, en lugar de como el hijo de Stephen King. Joe Hill es el último destinatario de las becas de la Comunidad Ray Bradbury y ha ganado toneladas de premios.

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