Club de Lectura


Esta semana nos vamos a España del 1600, siguiendo las aventuras de un personaje que se convierte en héroe a la fuerza. Isidoro Montemayor.

Por Romina Santopietro. Ilustación: Celeste Virasoro.

Otoño de 1615. Un doble enlace por poderes está a punto de unir las coronas de Francia y España en una alianza que pretende ser el germen de la paz en Europa: el de la española Ana de Austria con Luis XIII, rey de Francia, y el de la francesa Isabel de Borbón con el príncipe Felipe. Tras los festejos, ambas damas, seguidas por sus respectivas cortes, emprenderán su camino hasta el paso de Behovia, en la frontera sobre el río Bidasoa, donde se producirá lo que ya se conoce popularmente como “El intercambio de las princesas”.

 

Pero Isidoro Montemayor, secretario y amante de la condesa de Cameros, no participa del júbilo general. Un asunto de contrabando de plata pone en peligro a su adorada Micaela y, en consecuencia, también a él. Isidoro, héroe a su pesar, amante contrariado y tenaz investigador, se ve de repente obligado a cambiar la pluma por la espada e intentar conservar la vida en una España donde abundan las puñaladas a traición, tanto en los callejones oscuros como en las iluminadas alcobas reales.

 

“El reino de los hombres sin amor”, del español Alfonso Mateo-Sagara resulta ser la tercera entrega de las aventuras de Isidoro. Y yo me enteré después de comprarme el libro, que me atrajo por el título. Ya les conté que tengo un problemita de compra compulsiva. No de ropa ni de zapatos… ¡de libritos! Bueh… suelo hacer esto de comprarme las trilogías de atrás para adelante. Por aparata. Lo más triste es que lo empecé a leer la misma noche que lo compré, así que me notifiqué que había dos libros previos buscando más títulos del autor, porque me gustó mucho esta primera (en realidad también tercera) novela.

 

Pero finalmente eso es algo bueno, significa que pueden leerse de manera independiente. (No es intento de justificarme… bueno, sí. Un poquito). Por supuesto que ya estoy buscando los dos anteriores. Para que no metan la pata como yo, les cuento que el primero de la serie es “Ladrones de tinta” y el segundo “El gabinete de las maravillas”, todos publicados por Grijalbo.

 

Con maestría, rigor e ironía, Alfonso Mateo-Sagasta recrea ante nuestros ojos una España marcada por la corrupción y nos brinda esta apasionante aventura de caballeros despechados, damas enamoradas, aunque no bobas, y metales preciosos que unos y otros desean sobre todas las cosas. El ritmo de la narración es impecable, y el autor maneja una fina ironía que hace de Isidoro un personaje inolvidable.

 

Las conspiraciones -reales y plebeyas- se cruzan implacablemente, y el ritmo de la novela no decae en ningún momento.
La madeja de maquiavélicas intrigas en conjunto compone una novela que avanza a un ritmo feroz. Además de brindar un bosquejo exquisito de la España del siglo XV, las destrezas de las que se sirve Isidoro para la investigación de casos tortuosos son geniales.

 

Isidoro Montemayor es un personaje entrañable, curtido, tierno y, quizá por eso, de una ironía aguda y un cinismo atemporal, por lo que resulta imposible no engancharse.

 

Irónico y sensible, lleno de detalles humanos y de época, el relato de Montemayor es entretenido y ágil, a pesar del cruce constante de títulos nobiliarios que se producen en un viaje en el que participan todos los Grandes de España con el fin, sobre todo, de sacar algún tipo de tajada particular.

 

Para leer después de comprar los dos primeros. Porque así vamos a tener más de este inolvidable personaje.

Previo EXITOSA PRESENTACIÓN DEL CIRCO TIHANY
Siguiente Cuestiones amorosas en el trabajo