Club de Lectura


Esta semana venimos con un librito maravilloso, una historia dulce donde pequeños milagros pueden suceder -y de hecho, suceden- cada vuelta de página. “La delicadeza”, de David Foenkinos.

 

Por: Romina Santopietro.

Conocí a Foenkinos por su “Biblioteca de los libros rechazados”, y amé ese librito.

 

Más tarde, descubrí que su autor escribió también “La delicadeza”, libro que inspiró la película francesa del mismo nombre “La délicatesse”, protagonizada por Audrey Tautou -sí, la misma de la entrañable Amélie- y François Damiens, que fue dirigida y su guión adaptado por el mismísimo Foenkinos. Me enamoré de esta película, y ustedes saben que a mí lo romántico no me conmueve mucho.

 

“La delicadeza”, publicada por Seix Barral, de David Foenkinos es conocida en Francia como la novela de los diez premios.

 

¿Qué tiene esta novela amable, de estructura sencillísima, aderezada con toques de ternura y humor y que transita entre el drama y la comedia? “Ofrece lo que su título indica: delicadeza, en un mundo acelerado y brutal. Ofrece un elogio de la lentitud, de la atención al otro”, explica su autor.

 

Foenkinos consigue ofrecer al lector un poco de oxígeno, de optimismo, en tiempos especialmente sombríos, cargados de preocupación por lo material y donde urge un cambio de valores. Más que de la búsqueda de la felicidad y del amor, de lo que habla esta novela es de la oportunidad del disfrute, de los momentos, de esos instantes especialmente propicios para el milagro.

 

Y los milagros ocurren, pero para presenciarlos hay que estar atentos. “La delicadeza” narra milagritos tan sutiles, tan etéreos que pueden perderse en un parpadeo.

 

Nathalie es una mujer afortunada. Felizmente casada con François, pasa los días rodeada de risas y libros. Un día la pena llama a su puerta: François muere inesperadamente. Nathalie languidece entonces entre las paredes de su casa y se vuelca en la oficina. Pero justo cuando ha dejado de creer en la magia de la vida, ésta vuelve a sorprenderla y revelarse en su forma más maravillosa.

 

La delicadeza es la novela de la esperanza y la imaginación, la novela de ese París fascinante en el que el dolor y la vulgaridad se transforman en poesía. Un libro que deleita con su elegancia literaria y con su mordaz ingenio, pero, sobre todo, para recordar que siempre, incluso en los momentos más inesperados, cualquier cosa es posible.

 

En esta historia dos personas redescubren juntos el manual de instrucciones de la ternura. Y en un mundo donde nos sumergimos en diferentes corazas para protegernos y sobrevivir, y donde siempre estamos prestos a atacar antes de ser heridos, este libro tira un hilito sensible para reconectar con esa ternura olvidada.

 

Y es la perfecta excusa para retomar la práctica de la delicadeza, de esa ternura que puede descubrirse en una simple sonrisa, para empezar a generar nuestros propios pequeños milagros.

 

Para leer siempre y permitirnos emocionarnos, cuando al llegar a casa colgamos nuestras armaduras.

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