¿Con qué brindamos?


Se nos pasó volando el año, llegaron las fiestas, gran oportunidad para reencontrarnos con aquellos que no vemos hace tiempo y pensar en esa lista de deseos para el próximo año, pero ¿con qué brindamos?

Textos: Eduardo García Gerlach
Bartender y bar manager
Instagram: @eduuuugarcia


En los últimos años nos volvimos cada vez más cosmopolitas y ya no nos da lo mismo lo que vayamos a beber. Ahora pensamos en ser buenos anfitriones y sorprender a nuestros invitados con recetas innovadoras o clásicas, pero siempre con una firma propia. Para estas fiestas, más que nunca, nos animamos a renovar nuestro menú y abandonar esas aburridas copas de espumantes.


LO VINTAGE ESTÁ DE MODA


Una buena opción es desempolvar esas viejas recetas de familia y ponerles nuestro sello. Los ponches y las sangrías vuelven para un segundo round en las mesas argentinas y nos invitan a compartir.


EL PONCHE


El ponche o punch es ampliamente considerado el primero de los cocktails, aunque en realidad es precursor de este. La palabra cocktail aparece escrita por primera vez en un diario neoyorquino en 1806 y el punch tiene su registro histórico en 1632 en una carta enviada por Robert Addams, uno de los hombres de armas de la East India Company.
Para hacer un ponche no solo podemos desempolvar alguna vieja receta, sino también esa antigua ponchera o jarra labrada de la vitrina de nuestros abuelos. La base alcohólica del ponche puede ser ron, whisky, brandy, gin u otro destilado de nuestra preferencia; también incorpora azúcar para endulzar, la cual podemos remplazar con algún licor o syrup saborizado; jugos cítricos para aportar acidez y equilibrar; especias o bitters; y completa su estructura alguna bebida de baja o nula graduación alcohólica para aligerar la mezcla, como espumantes, gaseosas, jugos o infusiones. Por supuesto también podemos decorar con trozos de frutas y/o aromáticas que aportaran sabor y aroma.


Recetas hay muchas y muchos países tienen sus propias adaptaciones, pero es cuestión de creatividad hacer nuestro ponche ideal.

Foto: Gentileza Federico Guadarrama

NOSOTROS PUNCH (*)


300 ml de ron Havana Club añejo especial 200 ml de vermouth Carpano rosso 150 ml de jugo de limón 150 ml de almíbar de almíbar de canela* 300 ml de infusión de té negro 300 ml de sidra

En una ponchera o jarra grande agregar todos los ingredientes. Colocar hielo, refrescar con una cuchara y decorar con rodajas de lima, anís estrellado, clavo de olor, cardamomo y flores comestibles.


*Para hacer el almíbar: en una cacerola poner dos partes azúcar por una de agua, agregar canela en rama a gusto. Dejarlo al fuego hasta que rompa el hervor, apagar, dejar enfriar y filtrar.

El ponche o punch, como lo conocemos hoy, se remonta a los días náuticos del imperialismo británico. Los soldados ingleses en altamar no tuvieron mejor idea que combinar alcohol con los ingredientes que sumaban a la embarcación en cada puerto, tanto cítricos como especias y azúcar.


Esta bebida terminó en los salones victorianos, luego de desembarcar en las tabernas portuarias, en donde se volvió costumbre servir el ponche en cuencos de cristal o plata.


La creencia popular cuenta que el origen del ponche proviene de la época de la construcción del Taj Mahal, en India, allí el ponche (del inglés punch y este del hindi pãc, “cinco”. Aunque también se dice que la palabra punch puede llegar a venir de puncheon, tipo de barril) incluía 5 ingredientes: arrak, azúcar, limón, agua y té. La mezcla fue adoptada y modificada por los marineros de la Compañía Británica de las Indias Orientales. No obstante, en los casi cuatro siglos transcurridos desde su gestación, siguió diversificándose y distintos países lo han adaptado a su propio estilo y, tanto la receta como los ingredientes, pueden variar.

(*) Esta receta es una creación de Eduardo en honor de la revista.

LA SANGRÍA


De origen incierto y con registros que datan del 1600, la sangría es otra de las mezclas que también se pone de moda. Las jarras de sangría son muy fáciles de preparar e ideales para la temporada de verano. Es cierto que en nuestro país ha sido algo bastardeada, pero eso ya es cosa del pasado. Esta mezcla de vino, frutas cítricas y azúcar vuelve a la escena con versiones a base de distintas cepas de vino, tanto tintas como blancas, acompañadas no sólo de cítricos, sino también duraznos, ciruelas y otras frutas de estación. A la hora de preparar tu propia versión, no olvides que podes reemplazar el vino por un vermouth u oporto y el azúcar por syrups saborizados o licores. Además, podes recurrir a su primo hermano, el clericó, y alcoholizar tu ensalada de frutas con algún vino blanco tardío o espumante dulce.

SUMMER BLOOD

500 ml de Malamado Malbec 200 ml de vermouth Carpano rosso 200 ml de jugo de pomelo rosado 100 ml de almíbar de frutos rojos* Rodajas de pomelo Rodajas de lima Romero

En una jarra grande colocar abundante hielo y las rodajas cítricas. Agregar todos los ingredientes, revolver y decorar con romero.
*Para hacer el almíbar: en una cacerola poner dos partes azúcar por una de agua, agregar frutos rojos en cantidad necesaria. Dejarlo al fuego hasta que rompa el hervor, apagar, dejar enfriar y filtrar.

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