Consejos para preparar tu piel para el verano


El verano está a la vuelta de la esquina, proteger tu piel del sol va mucho más del uso de protector solar y after sun.

Tras varios meses con la piel oculta y protegida, la exposición de la piel al sol de forma repentina puede afectarnos por lo que deberíamos hacerlo paulatinamente, sin embargo, no siempre es posible. Así que toca prevenir y tomar una serie de medidas para lucir un bronceado de diez sin dañar la piel.

Anteriormente, se pensaba que la exposición al sol era totalmente benigna. Hoy en día ya se conoce que los rayos ultravioleta son capaces de inducir eritema, pigmentaciones, envejecimiento prematuro, sequedad, deshidratación, queratosis, e incluso en casos más aislados, cáncer de piel. Los rayos UV pueden causar alteraciones en el DNA y otras estructuras, además de ser responsables de muchas reacciones de fotosensibilidad y enfermedades tales como erupción polimórfica a la luz, dermatitis actínica crónica, lupus eritematoso o urticaria solar.

1. Alimentación e hidratación.

La alimentación e hidratación es un hábito imprescindible para estar sanos. Las propiedades y nutrientes de los alimentos que más nos van a proteger son la Vitamina C y E, los polifenoles, los minerales, los ácidos grasos omega 3, los licopenos, y los betacarotenos. Algunos alimentos recomendables para preparar la piel para el verano son, por ejemplo, frutas y verduras de color anaranjado como la zanahoria, la calabaza, los tomates y el albaricoque; las verduras de hoja verde como las espinacas, el brócoli, el pimiento o el calabacín, los melones o los espárragos y la naranja.

La dieta puede proporcionarnos un buen aporte de vitaminas y minerales que ayudan a mantener la salud cutánea. Algunas sustancias, como los betacarotenos, protegen y preparan la piel frente a la exposición solar. Es considerado una pro-vitamina A, es decir, cuando consumimos productos con betacaroteno, nuestro hígado lo procesa y lo convierte en vitamina A. El betacaroteno es un imprescindible para la piel, la vista y las mucosas.

Con su alto contenido de antioxidantes, la vitamina C combate los radicales libres, responsables del envejecimiento, y ayuda a reconstruir los tejidos de la piel desde su profundidad además de eliminar arrugas y otras marcas de la edad. Igualmente, el licopeno tiene propiedades antioxidantes que contribuyen a suavizar las manchas producidas por el sol o por la edad. Además, cuida las pieles más sensibles y combate el envejecimiento.

Junto con la alimentación es importante la hidratación. Deberíamos beber entre litro y medio o dos de agua, conviene hacerlo de forma regular durante todo el día, sobre todo en las horas de intenso calor o cuando practicamos ejercicio.

2. Cosmética y Nutricosmética

El uso de cosmética de calidad nos va a permitir darle una serie de merecidos cuidados a nuestra piel que la van a mantener hidratada, con un balance hídrico adecuado, además de sana, de cara a la exposición solar y al cambio de hábitos del verano. La nutricosmética nos supone una puesta a punto interior para protegernos de los rayos UV y de la acción de los radicales libres.

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