Cristales y vinos, un maridaje perfecto


side view of women toasting with glasses of red wine at restaurant

Charlamos con Vera Gaminara, sommelier a cargo de la línea de vinos Cuna de Cristal de la Cristalería San Carlos, para conocer un poco más acerca de esta propuesta.

TEXTOS. Romina Santopietro. FOTOS. Gentileza.

Santa Fe tiene una fuerte presencia de mujeres emprendedoras, que estudian se forman y se capacitan para crear, sacar adelante y renovar sus empresas. Nosotros conversamos con Vera Gaminara, responsable de la línea de vinos Cuna de Cristal, que desde hace unos años completa la propuesta de la Cristalería San Carlos.

-¿Por qué elegiste la carrera de sommelier?

-Desde el año 2011 hasta el 2013 estudié gastronomía. En todo ese tiempo conocí lo básico sobre maridajes y descriptores, asíque decidí profundizar esos conocimientos porque no podía entender cómo una bebida podría resultar tan compleja.

-¿Dónde te formaste?

-Estudié en el Instituto del Gato Dumas en Rosario, en los años 2015 y 2016

-Contanos cómo surge la idea de maridaje entre copas y la línea de vinos.

-El maridaje entre copas de cristal y vinos está presente si se quiere desde finales de los años 80. Ya en décadas pasadas se conocía y valoraba la calidad del cristal artesanal, pero es a partir de esa década donde la vitivinicultura comienza a refinarse y ya no da lo mismo consumir el vino en cualquier copa. Esto marco para cristalería un momento de quiebre en cuanto a demanda se refiere, siempre siguiendo las costumbres europeas, se popularizaron las degustaciones y con ellos los diferentes modelos de copas y copones que comercializamos hasta hoy.

Es por eso, que con mi entrada a Cristalería en el año 2015, ya con los conocimientos que empezaba a incorporar con mis estudios, se fue formando el proyecto de realizar una marca propia de vinos. Las copas serían una gran espalda.

-¿Cómo se implementó?

-Una vez finalizados mis estudios, me fui a trabajar a Mendoza en la parte de enología de una bodega. De esa forma, pude conocer en vivo los procesos de elaboración que tanto había estudiado. Una vez de vuelta en San Carlos, empecé a darle forma al proyecto, sumando todos los conocimientos y poniéndome en contacto con proveedores, diseñadores y encargados del registro de marca.

-¿Qué recepción tuvo en el público?

-En el año 2018 llegó la primera partida de Cuna de Cristal, materializándose así el proyecto que ya tenía casi tres años de planeamiento. Desde ese momento y hasta el día de hoy, trabajo en la etapa de introducción de producto y marca. En general, el producto a nivel calidad es apreciado, y el aspecto distintivo, creo yo, es que esta desarrollado por una mujer a la edad de 24 años. Hoy tengo 30, y puedo decir que nos acompañamos mutuamente en nuestros procesos.

-¿Qué se viene en esta fusión?

-Es básicamente un proyecto de vida para mi porque mientras sigo con la difusión de la línea actual, también este año si todo sale bien, estaría llegando a Brasil en pequeñas partidas, así que es un objetivo que al día de hoy le dedico toda mi energía.

Desde el año pasado estudio a distancia la carrera de Licenciatura en Administración, para poder acompañar los procesos de la marca de una forma más profesional y comprometida.

-¿Qué uvas seleccionaste para la línea de vinos?

-Para la primera etapa, que fue la inicial, busque Malbec, Cabernet Franc y Sauvignon Blanc. A partir del 2019 se sumaron la cepa Merlot y las variedades Malbec Rose y Sauvignon Blanc Dulce Natural. Para este 2022 vamos a contar con la incorporación del Cabernet Sauvignon. Asique los proyectos siguen, más adelante me encantaría incluir Pinot Noir y Tannat.

-¿Creés que hay un segmento netamente femenino para los vinos en general?

-Creo que más que femenino hay diferentes segmentos marcados de acuerdo a la asiduidad o costumbre de tomar vino. Entiendo que los vinos de carácter mas amable, dulces, o con menos estructura están pensados para un público joven o poco asiduo al consumo de vino. Pienso que la gente en general una vez que deja entrar al vino en su vida y se convierte en enófilo o amante del vino, intenta abrir el abanico en cuanto a variedades e intensidades, y es por eso que podemos encontrar hombres y mujeres consumiendo todo tipo de variedades. Estoy convencida de que sólo en Argentina hay un vino indicado para cada habitante.

Las fotos de esta nota fueron tomadas en San Pablo, Brasil.

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