Cuarentena con mascotas


Estos días de reclusión se hacen más llevaderos con un compañero de 4 patas, pero también ellos necesitan descargar la ansiedad que la situación produce.

Textos. Revista Nosotros. Asesoró. Médico Veterinario Ignacio Trobec.

Con la prohibición del paseo diario que los perros necesitan, la mascota tiene un exceso de energía que no sabe cómo manejar y puede mostrarse más demandante. El aislamiento atenta contra la salud de las mascotas, quienes pueden sufrir tanto física como emocionalmente debido al cambio brusco de la rutina del hogar.

Los expertos concuerdan en que está absolutamente comprobado y no hay evidencia al día de hoy de que el perro o gato padezcan o puedan transmitir la enfermedad. Pero, debido a las condiciones que establece el aislamiento, la rutina de paseo de las mascotas, que resulta imprescindible, debe modificarse.

Pero entonces ¿qué se hace cuando el animal no entiende qué pasa?

Todo el tiempo que uno pueda dedicarles resultará en beneficio de la mascota, pero tampoco es recomendable alterar mucho más su rutina, ya que cuando se retome la normalidad, puede sufrir si desarrolló un apego mayor. Y eso también le produce ansiedad.

La recomendación de los médicos veterinarios en este caso es poner horas de juego estipuladas, y respetarlas, tanto como el horario de las comidas, para que el animal entienda que siempre a la misma hora, tendrá actividad física.

Respetar estos horarios de juego, y dividirlos en 2 o 3 veces al día, hará que el animal no esté ansioso el resto del día. Ya sabe que a tal hora empieza el juego. Hay que destinarle el tiempo necesario para esto, dejar que el animal se canse, porque la finalidad es que descargue energía.

También los baños pueden ser un método para dispersar tensiones: agua tibia y con su shampoo indicado. Esto no opera en todas las mascotas de igual forma, el dueño sabrá si corresponde o si sólo lo estará estresando más.

Una recomendación importante en caso de haber niños en la casa implica hacerles comprender que no pueden molestar todo el tiempo a la mascota porque se aburren. Gestionar este espacio de interacción entre perros y niños y, más aun en el caso de gatos y niños, aportará a la tranquilidad en la casa.

Una mascota no es un juguete. Y donde hay niños aburridos que molesten y estresen al animal, puede haber consecuencias graves.

Con disciplina y amor, siguiendo y respetando todas las indicaciones establecidas para el correcto desarrollo del aislamiento preventivo, podemos lograr que nuestros perros y gatos disfruten de nuestra compañía sin que eso traiga aparejadas connotaciones negativas que podrían afectarlos a largo plazo.

Dos propuestas fáciles

En el caso de tener perros muy ansiosos o cachorros, podemos confeccionarle un juguete con «premio».

Con una botella de plástico descartable, retiramos todas las etiquetas y realizamos pequeño orificios y cortes a lo largo para permitir que «escapen» granitos de su comida balanceada.

La idea es que lo arrojen y lo hagan girar para obtener el premio que previamente introdujimos.

Otra idea es colgar de la soga de la ropa una soguita con un globo o su juguete preferido: un peluche, una pelotita, un hueso. Con una instalación sencilla podemos proporcionarles horas de entretenimiento.

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