Cuidados especiales para los perros adultos


Entre los 7 y los 10 años, dependiendo de la raza o características, los perros son considerados “senior” y la genética, la nutrición y el entorno juegan un papel muy importante para su bienestar.

La pandemia por el COVID-19 ya está cumpliendo un año y entre los muchos cambios que ha dejado, uno ha sido el aumento de familias que han sumado a una mascota a sus hogares para sentirse acompañados durante los meses de encierro. En este marco, algunos se han inclinado por cachorros y otros por perros adultos.

En el caso de aquellos que se decidieron por la adopción de animales que ya han cumplido varios años, ¿cómo pueden saber que la mascota ha entrado en la etapa senior o de vejez? Eso dependerá de la raza y el tamaño del animal. 

Por lo general, los perros de mayor tamaño envejecen más rápido que aquellos más chicos. A los perros de raza grande se los considera mayores a partir de los 7 años, y a los de raza pequeña, a partir de los 10”, afirma Melina Wajner, Veterinaria (MN 9218) a cargo del equipo de salud de Puppis, la reconocida cadena de tiendas especializada en productos y servicios para mascotas.

Cuando esto sucede, se producen muchos cambios tanto en la apariencia como en el organismo de un perro”, expresa Wajner y detalla algunos: modificaciones en el pelaje (por ejemplo: canas), pérdida de audición, pérdida de visión o “cataratas” y trastornos de sueño (duerme más de día que de noche, dificultad para realizar movimientos que antes les resultaban sencillos debido a la aparición de artrosis).

Además, los perros “senior” pueden sufrir desde pérdida de olfato, degeneración articular, e incontinencia urinaria, hasta problemas dentales (sarro, inflamación de encías, la pérdida de alguna pieza dental) o enfermedades cardíacas, renales, endócrinas, dermatológicas, etc. 

Se comienza a notar que ya no quieren pasear ni jugar tanto, tienen dificultades para subir y bajar escaleras, y el sedentarismo puede hacer que aumenten varios kilos”, explica la Médica Veterinaria de Puppis, y brinda consejos sobre el tipo de alimentación que hay que elegir para evitar estos cambios bruscos en el peso. 

A la hora de elegir el alimento balanceado, recomienda inclinarse por aquellos que hayan sido formulados para los requerimientos de la edad o patología. Es ideal que contengan proteínas de calidad para suplir la pérdida de tejido magro, y tengan un olor y sabor atractivos.

Como especialistas, vemos un crecimiento paulatino de la categoría pero aún nos llama la atención el desconocimiento general sobre la importancia de acompañar a una mascota con su correcta alimentación. Por eso nos comprometemos todos los años a seguir sumando especialistas y seguir enseñando sobre los cuidados que ellos deben tener”, expresa Damián “Pipa” Nogaró, CEO de Puppis. 

“Entendiendo los cambios que se producen en nuestros animales domésticos cuando se vuelven senior, debemos actuar en consecuencia y modificar ciertos hábitos para ofrecerles la mejor calidad de vida en esta etapa”, comenta Wajner, quien sugiere adaptar el ejercicio para que los perros sigan estando en forma. 

Es importante que los paseos sigan siendo según las “ganas” de cada mascota, si el perro se cansa o notamos que no quiere seguir, debemos respetarlo, y mantener los juegos con pelota, si es posible, o modificarlos por juegos de inteligencia para estimular su mente. Y, si tienen la opción, llevarlos a nadar para que fortalezcan sus músculos y puedan relajarse, sin que pasen frío y teniendo en cuenta que sean zonas donde no se puedan enfermar.  

Para concluir, la especialista afirma que durante esta etapa es recomendable potenciar el sistema inmune y reforzar las articulaciones, además de realizar revisiones regulares con el veterinario, y respetar las pautas que indique. 

Fuente y fotos: Puppis.

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