Cuidados para la piel después del sol


De cómo cuides tu piel después de tomar el sol va a depender su salud, su aspecto y la vida del bronceado.

Y es que, amén de la consabida necesidad de proteger la piel durante la exposición solar, también es imprescindible extremar los cuidados post solares tanto para reparar la piel y calmarla como para tenerla mucho más bonita.

Y más si tenemos en cuenta que la sal y el cloro alteran nuestro PH y deterioran el manto hidrolipídico de nuestra piel, por lo que es importantísimo hidratar y reparar después de un largo día de piscina y playa.

Recuerda el cloro en nuestra piel puede provocar reacciones químicas como irritaciones, hinchazón, dermatitis o pérdida de melanina en una zona concreta del cuerpo debido a que contiene hipoclorito de sodio, un componente bastante reactivo para nuestra piel.

Dicho esto, estas son las cosas que tienes que hacer y comer para tener la piel súper bonita después de tomar el sol.

Limpia con agua micelar

Al tradicional ritual de la ducha nada más subir de la playa o la pileta hay que añadir un paso que, seguro, estabas pasando por alto: la limpieza de la piel del rostro para eliminar restos de cremas solares, salitre o cloro. ¿Cómo? La mejor manera de hacerlo es con un agua micelar ya que, además de realizar una función calmante, nos va a ayudar a limpiar nuestra piel de una forma suave.

¿Mi hidratante habitual o aftersun?

Es la eterna duda que surge cuando has salido de la ducha y necesitas hidratar tu piel después del sol. La solución pasa por usar ambos productos durante los días de playa. Lo mejor es aplicar una capa de aftersun ya que las funciones de este producto son calmar la piel, repararla, rehidratarla y volverla mucho más fuerte frente a las exposiciones solares futuras. Una vez se haya absorbido puedes aplicar tu tratamiento habitual.

Duchas con agua templada o fría

La ducha post-solar deberías hacerla con agua fría o templada. Y no lo decimos solo por los efectos beneficiosos que al agua fría tiene para la circulación sanguínea, sino también porque el agua caliente deshidrata la piel y, por tanto, potencia su descamación y acorta la vida del bronceado.

Una merienda aftersun

Dado que los alimentos nos ayudan a mejorar el equilibrio hídrico de nuestra piel y a disminuir la sequedad producida por los rayos del sol, es una buena idea hacer una merienda aftersun después de un día de sol y playa. Tenemos varias opciones.

A) Un batido verde edulcorado con estevia y realizado con un puñado de espinacas, dos tronquitos de brócoli, dos cucharadas soperas de arándanos, el jugo de un limón y una cucharadita de semillas de lino.

B) Un smoothie de frambuesa con leche de soja, hielo picado y una cucharada de semillas de chía.

C) Un té verde con limón acompañado de frutas, la que prefieras y algunas nueces.

Fuente: Vogue.

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