Decálogo para líderes millenials


Si sos uno de ellos y te preguntás cómo mejorar tu capacidad de influencia sobre tus colaboradores, te invitamos a leer estas líneas.

Textos. Psic. Gustavo Giorgi. Ilustración. Soledad Grossi.

Uno de los diarios digitales argentinos más leídos, cita una encuesta realizada por The Hartford, en la cual el 80% de los millennials se consideran líderes pero son muy pocos los que pueden ejecutar su liderazgo.

Si eres uno de ellos y te preguntás cómo mejorar tu capacidad de influencia sobre tus colaboradores, quiero invitarte a que leas las siguientes líneas.

1. No te apures a tomar decisiones

Es completamente normal y hasta recomendable que sientas ese impulso interior a cambiar cosas.

Si sos un líder joven, que fue recientemente ungido como tal, lo más lógico sería que encuentres a diario cuestiones con las que no estás de acuerdo en lo más mínimo, teniendo la convicción de que solo modificándolas alcanzarías las metas que perseguís.

Ahora bien, pienso que uno de los principales talentos de los líderes es aprender cuál es el momento justo para tomar una determinación.

Lleva muchos años de experiencia el poder lograrlo y tal como sucede en otros casos, no existe una receta mágica o una hoja de Excel que nos devuelva, una vez cargados los datos, la respuesta precisa.

De lo que sí estoy seguro es que, al igual que un retraso innecesario hace perder peso a las decisiones, un apresuramiento en las mismas también podría causar daños difíciles de reparar.

Ejemplos de esto podrían ser las desvinculaciones o los ascensos del personal, como asimismo la modificación en una política comercial instalada y adoptada por los clientes.

O también una comunicación, puertas adentro, de la apertura de una nueva sucursal que aún no se encuentra del todo presupuestada. Imaginemos que si finalmente, se opta por no abrirla, nuestra credibilidad se vería francamente afectada.

2. Escuchá en 360

Prestá atención a todos por igual, tanto a los internos como a los externos.

Escuchar en 360 es tener los oídos abiertos a todas las personas que forman parte de la empresa, incluyendo los más antiguos, los novatos, las mujeres, los hombres, los empleados de menor y mayor jerarquía, etc.

Asimismo, también es escuchar lo que dicen de nosotros, ya sean compradores de nuestros productos o servicios, como proveedores o simplemente nuestra familia o amigos ¿Qué opinan de la empresa? ¿Creen que somos respetables? ¿Están conformes con lo que ofrecemos? ¿Sienten que somos confiables?

3. Aprendé siempre

Si te graduaste recientemente, no creas que ya lo sabes todo.

Mantenete activo y receptivo no solo a cursos formales sino también a todo aquello que pueda sumarte conocimiento.

Tené en cuenta que muchas veces el saber está en las personas, y ahí es donde debés tener la apertura suficiente para preguntar sin temores a los demás acerca de aquello que no sabés. No tengas miedo a mostrarte ignorante. Por el contrario, es de sabio asumir que tenemos mucho por aprender.

4. Transmití

Aunque seas joven tenés cosas importantes para contar a los demás.

Tu experiencia, ideas, percepciones y convicciones pueden ser un valioso material para colaboradores y pares.

No es cierto que solamente los que peinan canas adquieren una especie de capacidad superlativa para transmitir conocimiento. La juventud también tiene cosas para decir y lo sano es que decidas hacerlo, desde la humildad.

5. Conservá tu mente de principiante

Posicionarse como un niño es la actitud que nos asegura no cargar con prejuicios o modelos mentales que nos impidan conocer tanto tareas, como métodos y seres humanos.

Es hermoso pensarse a sí mismo como un recién llegado, despierto, curioso y abierto a lo que el mundo nos invita a comprender.

6. Compartí

Tiempo, experiencia e historias de vida.

Compartir es humanizarse, abriéndose de manera honesta a los demás, eligiendo con quiénes hacerlo, a qué profundidad y en qué momento.

Compartir es conectarse emocionalmente con los demás, yendo un paso más adelante que la mera coincidencia racional. Es desarrollar, fomentar y crear empatía.

7. Copiá y pegá

Mucha gente carga con una especie de mandato sobre sus espaldas que lo obliga a ser original siempre.

Eso es superyoico y en lugar de apuntalar nuestra particularidad, nos aplasta porque justamente en el intento de lograr la mayor diferencia, terminamos por no hacer nada o incluso peor, ser una mala copia de otros.

La idea es que tomes lo mejor de esos líderes que te han inspirado, ya sea directamente en un empleo o que conozcas a través de sus obras.

No tengas miedo de copiar y pegar. Es sano tomar ideas ajenas y luego aplicarlas a tu realidad.

8. No reproduzcas lo que te hizo daño. Conciente o inconcientemente.

Todos hemos vivido situaciones desagradables con algunos jefes o figuras de autoridad como maestros y profesores.

En esos casos, lo mejor que puede pasar es que lo tramitemos saludablemente, pudiendo incorporar algo útil de esas experiencias, mostrándonos aspectos nuestros desconocidos antes como, por ejemplo, la tolerancia a presiones o la misma resiliencia.

Ahora, si eso no sucede, quedamos a merced de repetir esas conductas como protagonistas activos.

Un dicho popular llama a esto «hacer pagar el derecho de piso» cuando un jefe hace lo mismo a sus colaboradores que lo que le hicieron a él como una manera de adoctrinarlos o de buscar su sumisión.

Una vez más, un líder no necesita de personas dóciles a su alrededor sino de sujetos críticos, con deseo y voluntad propia.

9. Cuidá tu salud.

No pienses que tu juventud te da invencibilidad o superpoderes.

Disfrutá del aire libre, el deporte y la vida social y tené siempre presente que un cerebro sano solo es posible si se encuentra dentro de un cuerpo sano. Sin excepciones.

10. Valorá.

Te propongo realizarlo en varios niveles.

Primero, en lo personal, rescatando tus aspectos positivos.

Segundo, en los demás, incluyendo a compañeros y jefes.

Tercero, a la organización que hoy te aloja. No sabemos qué podría pasar mañana o si más adelante seguirás trabajando allí, pero lo que podemos estar seguros es que en este momento, valorar la empresa es también una muestra de devolver la oportunidad que nos da en el aquí y ahora.

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