Divide y reinarás


Por Nadia Novillo

Esta es una frase que jamás me gustó, siento que tiene una connotación negativa, una cuota de egoísmo y una pizca de malicia, no acuerdo con esta regla si de relaciones familiares, de amistades o laborales se trata.

Sin embargo “divide y reinarás” es una regla que es clave y aplica a la perfección si hablamos de cajones.

Es muy típico abrir un cajón y encontrar un gran mezclum de cosas, todo está entreverado, enredado entre sí, incluso a veces hasta hay objetos que traban y dificultan la apertura del mismo, solo vemos lo de arriba y cuando se necesita algo es complicado encontrar lo que se busca.

Resultan fallidos los intentos por ordenar los cajones porque al poco tiempo todo se vuelve a mezclar, con el simple movimiento de abrir y cerrar.

¿Dónde radica el secreto para organizar los cajones y que ese orden establecido se mantenga en el tiempo? Justamente el truco, la magia se encuentra en en compartimentar, en establecer subcategorías, o generar distintas áreas de almacenamiento en el interior de un cajón.

¿Cómo se logra esto? Armando un perfecto Tetris utilizando distintos modelos y tamaños de recipientes, contenedores, cajas, frascos, latas, canastos, idealmente con formatos rectangulares o cuadrados para maximizar el espacio de guardado.

También vienen divisores de plástico que se van encastrando y adaptan a las medidas del cajón y se adecuan según la categorías que se necesiten, otra opción es hacerlas de manera casera y económica en cartón o de fibrofácil.

La elección del tamaño de los mismos dependerá obviamente de los objetos o las cosas a organizar y de las dimensiones del cajón (ancho, largo y profundidad).

Otra alternativa son los organizadores con divisiones de tela o las famosas colmenas, ideales tanto para interior de cajones como para estantes.

El fin, el objetivo principal es que al abrir un cajón podamos visualizar rápidamente todo lo que hay sin tener que estar levantando ni moviendo nada, un cajón deber ser un exhibidor, una vidriera: abro y veo todo lo que hay dentro de él.

El mejor ejemplo para explicar y materializar esta idea es el primer cajón de la cocina, allí donde se guardan los cubiertos de uso diario, este cajón en general y en la mayoría de las casas está ordenado, y se debe a que en su interior hay un organizador cubetertero que indica y marca dónde va cada categoría de utensilio.

Nadie se cuestiona dónde se guardan los tenedores, cucharas, cuchillos, simplemente abrimos el cajón tomamos en modo automático lo que necesitamos, y luego de ser usados, se lavan, se secan y vuelven a su lugar sin pensarlo, de manera mecánica, en un segundo, se ubican los tenedores en su área establecida con el resto y lo mismo sucede con todos los cubiertos.

La tarea es simple y fácil, si todos los cajones del hogar son un gran caos y sólo se encuentra y mantiene ordenado el primer cajón de la cocina, repliquemos entonces esa organización y orden en todos los cajones de la casa: a dividir y dominar se ha dicho.

Los pasos a seguir en cada uno y todos los cajones son:


1) Vaciar.
2) Limpiar el interior.
3) Descartar (lo roto, lo que no sirve, lo que no se usa, lo que no se necesita).
4) Una vez decidido qué es lo que se va a conservar se agrupan iguales o similares, luego se le asigna un lugar a cada cosa o categorías de cosas.
5) Si es necesario se rotula para facilitar que cada cosa vuelva a su lugar luego de ser usada y que ese orden establecido se mantenga en el tiempo.

Cajones del placard :Para ordenar las prendas ya sean ropa interior, medias, pijamas, trajes de baño, remeras, shorts, jeans, sweaters, todo doblado y presentado en lo que se llama método archivo o fichero, es decir en vertical, de esa manera no solo vemos todo lo que tenemos sino que optimizamos el espacio, nos despedimos de la costumbre de apilar donde solo se apreciaba lo que estaba arriba y el resto quedaba olvidado.

Actualmente los diseños modernos ya vienen con subdivisiones en su interior según las distintas categorías de prendas.

Cajones de la cocina: repasadores, servilletas, individuales, manteles todo en vertical o de manera escalonada/cascada.

Cajones del lavadero: paños de limpieza, esponjas, cepillo todo en vertical.

Cajones del baño: si la profundidad del cajón lo permite aprovechamos mejor el espacio ubicando brochas de maquillajes, rímel, lápices delineadores, labiales, limas, tijeras, alicates, pinzas y objetos de manicure en vertical. Por supuesto todo fuera de sus cajas y envoltorios, listo para ser usado.

Cajones de escritorio: podemos utilizar el clásico organizador cubertero de plástico que encontramos en los bazares, va genial para los distintos útiles y elementos de librería.


Fibras, colores, marcadores, trincheta, abre sobres mejor en vertical, cualquier frasco, vaso o taza puede ser usado como portalápices.

Una vez más los invito a ser creativos y reciclar, a mirar con otros ojos cosas que ya tenemos en casa y darles nuevos usos, para generar divisiones en el interior de un cajón podemos reutilizar cajas de bombones, la típica plancha de maple de huevos, o alguna huevera de plástico, acrílico o cerámica, los tubos de cartón que vienen en el interior del rollo de papel higiénico o de cocina, pirotines de repostería, cubeteras, moldes de silicona para hacer cup cakes, cajitas de plástico de tic tac, potes de yogures, frascos de mermeladas o dulces, cajas especiales para té… todo lo que tenga algún tipo de estructura con separaciones sirve y es súper útil, los ejemplos anteriormente mencionados son ideales para cosas pequeñas que hay en cantidad o de distintos tipos y colores, como ser accesorios y bijou, (dijes, aros, anillos), costurero (alfiler, agujas, hilos, ganchos, botones), utiles de oficina (clips, broches, cintas, banditas elásticas, gomas, repuestos de abrochadora, sellos, pendrive), caja de herramientas (clavos, tornillos, tuercas, precintos, tarugos).

Ahora sí tomo y hago propia esta frase de dudoso origen, pero atribuida al emperador romano Julio César para proponerles como estrategia de organización que dividan y venzan el caos en sus cajones, que dividan y conquisten el orden en el interior de ellos.

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