El encanto sutil de un vino rosado


En el mundo, los vinos rosados ya representan más del 15% de la producción global de vinos y esa tendencia impacta fuerte en Argentina, donde desde hace dos años hay cada vez más incorporaciones a la categoría. A la hora de visitar cualquier vinoteca, se puede comprobar que ya no solo hay rosados a base de Malbec o Pinot Noir y que tampoco son simplemente varietales: el consumo creció a la par de la creatividad de los enólogos y la búsqueda de innovación de las bodegas.

El 8 de junio se celebra en algunos lugares el Día Mundial del Vino Rosado; como por ejemplo, en España. Este país festeja a los rosados y, al parecer, la fecha está vinculada a su verano -actual estación en Europa- y al importante consumo de este vino en esta época del año.

Chile, con una gran cantidad de bodegas elaboradoras de vinos rosé, celebra su día el 11 de junio. Colombia es otro de los países que se une a esta misma fecha. Para Argentina la fecha se estableció el 10 de junio, pero, para los entendidos, un buen rosado se celebra todo el año.

Más allá del día establecido por el lugar, lo cierto es que, aunque no se conozcan bien los motivos que originan su celebración, este momento es ideal para aclarar algunos supuestos sobre este tipo de productos que, por sus características, se presentan como frutales, de baja graduación alcohólica y fáciles de tomar. En la actualidad es reconocido como un vino de alta calidad y su consumo es una tendencia a nivel mundial.

Con respecto a su elaboración, se los puede producir directamente de uvas tintas apenas maceradas con sus hollejos, pero la clave siempre está en el color. Por este motivo, y buscando mantener las tonalidades suaves, es que suelen utilizarse maceraciones carbónicas.

Rosados irresistibles

Estas son algunas características de los mismos y algunos mitos interesantes para tener en cuenta.

El vino rosado no se produce mezclando blanco y tinto. Es algo habitual pensarlo así. Sin embargo, el proceso de elaboración del rosado nunca ha residido en la mezcla entre vinos para rebajar su sabor y color.

El vino rosado no se elabora de uvas rosadas. La mayoría del vino rosado se produce a partir de una maceración ligera de uvas tintas. En este sentido, al tratarse de vinos más delicados, los rosados requieren de uvas de máxima calidad y mayor higiene posible en su proceso de elaboración.

El vino rosado no está pensado para quien no le gusta el vino. Pocos vinos aportan mayor placer que un buen rosado, en una calurosa noche de verano, por ejemplo. Es sabido que cada vino tiene su momento y el amante del vino sabe encontrarlo.

El vino rosado no es un vino poco valorado, como muchas veces se piensa. En Francia, por ejemplo, cuna del vino de calidad, se consume más vino rosado que blanco. El rosado es tendencia en el mundo. El vino rosado es un tipo más de vino, con interesantes matices, aromas y sabores, que no poseen blancos o tintos, ofreciendo además maridajes únicos que no ofrecen otros vinos.

La calidad del vino rosado no viene dada por su color. Esta discriminación es causada, como otros muchos aspectos del sector, a los prejuicios y falsas creencias. De hecho, los vinos más apreciados son los asalmonados.

Hay grandes vinos rosados. Existen en la actualidad grandes vinos rosados elaborados por cantidades de bodegas de todas las regiones vitivinícolas del mundo.

El vino rosado es un vino con personalidad. El rosado es el vino de la noche de verano, de la copa entre amigos, incluso de la copa después de cenar o de media tarde en un entorno similar al de la copa de espumante. Si algo posee el rosado es una gran versatilidad y capacidad de adaptarse a cualquier situación.

El vino rosado es un vino para comer. Pocos vinos acompañan mejor una ensalada, una pasta ligera o una paella que el rosado. Ideal con arroz y mariscos o pescados a la brasa. Sus propiedades y frescor le permiten maridar con una amplia variedad de platos.

El vino rosado no es un vino pasado de moda. El vino rosado es una de las tendencias más potentes del mercado del vino en la última década, especialmente en ambientes muy chic. El vino rosado está más vigente que nunca.

El vino rosado no es un vino exclusivo para mujeres. Es una idea muy simplista relacionar su color con la elección de las mujeres en materia de vinos. Es un vino que complementa muy bien con otros bebidas para preparar tragos de verano.

La vie en Rose

El rosado se abre paso como una categoría que evoluciona dentro del mundo de los vinos, y nuestro país también acompaña esta tendencia, producto del expertise de los equipos enológicos y de las prósperas condiciones del suelo para su desarrollo. Es así como las bodegas entendieron que para lograr un buen rosado, había que hacer lo mismo que para lograr un vino tinto, blanco o espumante de calidad: cosechar la uva pensando en el vino a elaborar, logrando así el aroma, sabor y color que un buen rosé debe tener. En este caso, la elaboración en general, se realiza a base de uvas tintas con leve maceración de sus pieles -que es de donde se extraen colores y aromas- por ello es que se logran los colores que tanto los representa.

Originario de la región francesa más antigua y famosa por sus rosados, Provénce; ubicada en el sur de Francia ,y en conexión directa con el Mar Mediterráneo, ofrece vinos informales pero muy elegantes, para beber en cualquier momento, convirtiéndolo en tendencia dentro y fuera de Francia.

En el mundo cada vez son más las bodegas que desarrollan en su portfolio vino rosado. Particularmente en Argentina existe una amplia gama de opciones proveniente de todas las regiones vitivinícolas; y, en todos los casos la tendencia, sin dudas, es seguir los pasos de su región inspiradora llevando los tonos de los vinos a las gamas asalmonadas, y resaltar en boca las notas frescas -con acidez vibrante- y buena fruta para lograr vinos exquisitos y bebibles para cualquier ocasión.

Se trata de un vino ligero y no por eso carente de personalidad, al contrario, puede despertar sentidos recordándonos tanto a vinos blancos como a vinos tintos. Suele ser fresco, por su particular acidez y fácil de disfrutar en cualquier momento del día u ocasión. Si bien suele ser un vino consumido y asociado a la temporada de verano, la realidad es que resulta adecuado para cualquier época del año, incluso para disfrutarlo como aperitivo.

Para su elaboración, las uvas más elegidas en Argentina suelen ser Malbec y Pinot Noir, aunque existen otros a base de Merlot y Cabernet Franc. Siempre es recomendable servirlo entre 7 y 8 grados y para acompañarlo marida muy bien con una gran variedad de platos, tales como frutos de mar, arroces, quesos suaves de pasta blanda, tapas, ensaladas y postres frescos.

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