El Luna Park santafesino


A fines de 1925 la crónica deportiva de diario El Litoral anunciaba a sus lectores: «A las 21:30 horas será inaugurado el nuevo estadio de boxeo ‘Luna Park’ en nuestra ciudad». La primera pelea de fondo fue entre los pugilistas el santafesino Horacio Roldán y el entrerriano Alejandro Ruiz Díaz.

TEXTOS. Mariano Rinaldi. FOTOS. Archivo El Litoral.

Existe evidencia histórica de que el boxeo se originó en África del Norte hacia 4.000 a.C. y en 688 a.C. fue practicado como deporte olímpico (los griegos antiguos le llamaron Pygmachia). En tanto, la palabra «boxeo» comenzó a usarse en la Inglaterra del siglo XVIII bajo reglas establecidas como deporte. La primera persona en codificar las mismas fue Jack Broughton, un destacado pugilista de la década de 1730, que abrió su propio estadio en 1743.

Volviendo nuestra mirada al espacio rioplatense, en Buenos Aires la primera pelea de box en el mítico Luna Park fue en 1932 en pleno centro de la ciudad porteña, Corrientes 1066, en donde hoy está el obelisco.

Sin embargo, en Santa Fe, en el antiguo Teatro Victoria, entre 1 de mayo y Primera Junta, se erigió en el año 1925 el «Luna Park Santafesino», frente a la plaza San Martín de nuestra ciudad.

Aunque sin ser un estadio cubierto, se destacaba por esos años la comodidad, el estilo arquitectónico del edificio (aunque a los dueños les preocupaba el tamaño de la tribuna popular ante la masiva afluencia de espectadores) y el cambio generacional de ciertos empresarios que tenían como tarea superar «el desprestigio» con el que contaba el box por esos años. La pelea que inauguró la arena deportiva se hizo bajo una ligera lluvia y con dos representantes de provincias del Litoral que se batieron durante 10 rounds de 3 minutos por 1 de inter-round con guantes de 4 y 6 onzas. El triunfo de Roldán fue muy bien recibido por el público, poniendo de manifiesto, una vez más, las grandes simpatías que había sabido captar de parte de los aficionados.

APOSTILLAS HISTÓRICAS

El que anunciaba las peleas de esa noche inaugural fue el «hombre pez», nada más y nada menos que el exitoso nadador Pedro Candioti quien recientemente había batido el récord uniendo Santa Fe y Rosario en 35 horas y 2 minutos.

Propio del mundo del amateurismo, las anécdotas que surgen del espectáculo son sumamente interesantes. La primera pelea contó con un episodio muy simpático. Los contrincantes se dieron cuenta que había un par de guantes que coincidían. Uno de los rivales se quitó el botín como escaramuza y el árbitro hizo traer inmediatamente otro guante.

Además, las cuatro primeras peleas se hicieron con los mismos guantes y las mismas batas de boxeo. Lo que provocaba cánticos desde la tribuna popular achacando el «amarretismo» de los empresarios Bertolotti, dueños del flamante estadio.

El entrerriano Ruiz Díaz tenía 27 minutos de retraso para el comienzo de la pelea, debido a un problema de transporte a la hora de cruzar el río Paraná en balsa.

Desde el archivo del diario El Litoral compartimos con ustedes una serie de fotografías de aquella gran inauguración y noche de gala pugilista santafesina.

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