El máximo artista popular, su paso por nuestra ciudad y una entrevista muy particular


En el verano de 1932, Florencio Parravicini realizó un tour por el litoral argentino. Visitó las ciudades de Rosario, Santa Fe y Paraná. En medio del viaje, el diario El Litoral le realizó una entrevista en automóvil. El popular actor se dirigía hacia el atracadero del puerto para subir a una balsa y cruzar de orilla.

TEXTOS. Mariano Rinaldi. FOTOS. Archivo El Litoral.

Florencio Parravicini llega a nuestra ciudad tras un viaje en tren del Central Argentino. Desde Rosario, avisan al diario El Litoral: «Parra, está en camino». Fue así como el periodista lo intercepta en su raid y le pregunta: «¿Alguna vez le han hecho una entrevista en automóvil?», a lo que el artista responde: «No. Solo en globo, jet y a caballo».

Durante la década de 1920 y comienzos del ’30, el teatro fue un fenómeno social y cultural. En Buenos Aires, las compañías teatrales argentinas se impusieron en cantidad a las extranjeras. Se transformaron en verdaderos emprendimientos empresariales y algunos de sus actores se convirtieron en figuras públicas y famosas. También el crecimiento del público explica el auge del teatro. Recién a partir de 1930, el cine comenzó a imponerse como el espectáculo masivo por encima del teatro.

Parravicini fue un artista polifacético. Un popular capocómico, un excelente aviador y patinador sobre hielo, un guionista de cine en sintonía con los cambios sociales. En el film de 1916 «Hasta después de muerta» pone una certera mirada a un sector social medio que llegaría al poder ese mismo año bajo la presidencia de Hipólito Yrigoyen. Fue también concejal de la ciudad de Buenos Aires representando a los actores en la Capital Federal y liderando el partido político «Gente de Teatro» en las elecciones porteñas de 1926. Durante la década de 1920, las elecciones estuvieron protagonizadas principalmente por radicales y socialistas, pero también por otras agrupaciones más pequeñas. Eran años en donde los partidos políticos buscaban apelar a nuevas identidades, intentando tener una fuerte presencia en el espacio y la sociabilidad urbana. El auge del mundo del teatro en la ciudades argentinas y las prácticas políticas urbanas inmersas en la génesis de una cultura popular son características propias de las ciudades argentinas en la década del ’20.

La expansión demográfica de las ciudades sudamericanas, que lideró Buenos Aires, generó un desarrollo material que impactó sobre las formas de vida. Un vertiginoso proceso de crecimiento, modernización y urbanización perfiló una sociedad en la cual el cambio, la diversidad y la movilidad social se convierten en un dato estructural pero también visible en las experiencias cotidianas de la cultura popular.

Florencio Parravicini, visitó Santa Fe en 1932. Presentaba su obra «El Charlista», un monólogo con siete historias de su vida privada, que había sido furor en el teatro Broadway de Buenos Aires. Fue una figura popular, amada y celebrada por el público argentino. Los santafesinos lo recibieron en el cine-teatro Colón con calurosos aplausos, luego de la proyección «Luces de la ciudad» de Charles Chaplin, el gran éxito cinematográfico del año 1931. El cine-teatro Colón tenía techo corredizo para apaciguar el calor de la sala, algo celebrado por los locales durante las noches de verano.

En aquella entrevista Parravicini comentaba: «El año ’31 fue muy duro para el teatro, costó muchísimo llevar adelante grandes producciones. Así que me dije, no puedo estar sentado. Surgió esta idea: ‘Parra, vos tenés muchas cosas para contar y decir’. Entonces, me hice charlista». Afirmaba la crónica periodística: «Parra, contará algo de su vida teatral, como también de su vida como concejal y muchas cosas de la escena y de la calle a través de sus ocurrencias y fantasía sin igual».

A mediados de los ’30, Parravicini sufre una grave enfermedad y se retira en Ascochinga, provincia de Córdoba. Finalmente, se suicidó el 25 de marzo de 1941 y motivó una triste despedida en todo el país.

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