El poder de las historias para enseñar y aprender


En el marco de un encuentro online se analizaron las principales claves de las narrativas y los medios digitales en las escuelas. Las conclusiones buscan reflexionar sobre cómo innovar en las formas de enseñanza de manera significativa, y cómo promover el desarrollo de habilidades para hoy y para el futuro. 

En el marco de un encuentro online, organizado por Disney y la Asociación Chicos.net, miles de educadores de Latinoamérica reflexionaron acerca de las principales claves de las narrativas y medios digitales en las escuelas. El evento se enmarcó dentro de la iniciativa «Historias para armar», un proyecto que acerca experiencias valiosas de aprendizaje activo a niños y niñas de Hispanoamérica para estimular el desarrollo de habilidades del siglo XXI, como la creatividad, el trabajo colaborativo y el pensamiento crítico, y habilidades socioemocionales, además de potenciar la lectoescritura y el pensamiento computacional.

La iniciativa se da en un momento en que el mundo está atravesando tiempos extraordinarios. La pandemia del COVID-19 ha afectado la cotidianeidad tal como la conocíamos y obliga a los diferentes sectores a adaptarse a esta nueva normalidad. La educación y las infancias de Latinoamérica no son la excepción y necesitan de soluciones innovadoras y creativas para poder dar respuesta a las nuevas necesidades que han surgido.

«Estar alfabetizado hoy en día significa saber leer, escribir y adquirir los lenguajes de la era digital», afirma Mariela Reiman, directora de Chicos.net. A continuación, algunas de las conclusiones y reflexiones del encuentro:

#1 – La importancia de tomar el interés de los niños y las niñas como punto de partida del aprendizaje: las propuestas con narrativas digitales se basan en los intereses genuinos de los niños y las niñas y eso ayuda a que se involucren con mayor profundidad y que aprendan mejor.

#2 – La alfabetización como concepto dinámico que se extendió en los últimos años: significa utilizar todo tipo de lenguajes para expresarse, compartir ideas y crear proyectos. No solo leer y escribir, sino destacar la importancia de la incorporación de los nuevos lenguajes que surgieron en la era digital.

#3 – La doble lógica de la inclusión de la tecnología en la educación (necesidad y oportunidad): es necesario porque los niños y las niñas deben entender el mundo tecnológico que los rodea, adquirir habilidades digitales, ser usuarios activos para desarrollarse y prosperar en este mundo. Tienen que conocer los lenguajes digitales que consumen y que atraviesan cada vez más todos los aspectos de la sociedad. Conocer y entender los constituye en usuarios críticos, ciudadanos digitales integrales. Además, es una oportunidad porque los medios digitales – bien aprovechados – promueven la creatividad, la invención y otras habilidades. Al mismo tiempo motiva a los estudiantes al aprendizaje. Si extendemos al campo del pensamiento computacional y la programación, se abren aún más posibilidades de aprender a pensar, a razonar lógicamente y sistemáticamente.

#4 – Las historias son una oportunidad para dar voz a niños y niñas: hacen posible que se expresen y que los adultos podamos escucharlos y acompañarlos. En tiempos de pandemia esta es una cuestión impostergable.

#5 La pedagogía siempre debe estar delante de la tecnología: la pregunta debe ser ¿qué queremos que los estudiantes aprendan y cómo? Innovar es usar creativamente los recursos que tenemos. No significa utilizar tecnología sofisticada que a veces resulta inalcanzable o incomprensible.

#6 – La combinación de historias con medios digitales y la cultura maker (aprender haciendo): es una manera para que más niños y niñas adquieran habilidades digitales y se generen nuevos vínculos con la tecnología. De usuarios pasivos a usuarios activos y creativos. Del usar al entender. Esta combinación de historias con cultura maker favorece, además, la inclusión digital: hace posible que sectores menores representados en la tecnología (niñas, sectores vulnerables, zonas alejadas) encuentren nuevas puertas de entrada a los medios digitales de acuerdo a sus intereses: arte, música, juego, historias. En consecuencia, anima a niños y niñas más alejados del mundo digital a experimentar y diseñar sus proyectos.

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