El regreso de la logomanía


Los logos en las prendas y accesorios vuelven con todo. Tanto los diseñadores de lujo como las marcas deportivas retomaron este invierno la moda de los ’90 que busca reafirmar identidad, status y pertenencia.

Texto. Georgina Lacube.

Después de un paso fugaz pero contundente a finales de los noventa, de la mano de marcas icónicas como Calvin Klein, Versace y Balmain, los logos regresan triunfales a las pasarelas y a la calle. «Esta tendencia está pisando fuerte y promete quedarse un largo tiempo. No solo se ve en las etiquetas premium, que cada vez lo aplican más en todas sus colecciones, sino también en marcas nacionales que deciden utilizarlos en muchas de sus prendas y así distinguirse frente a la competencia», comenta Sole Silva, dueña de la importadora de telas exclusivas que lleva su nombre y proveedora textil de las principales marcas de Argentina y Latinoamérica. 

LOS FAVORITOS DE LAS INFLUENCERS

A nivel internacional, el estampado de la marca de lujo Fendi es uno de los más vistos por las calles de las principales capitales de la moda. Además, su icónico print de las dos letras «F» enfrentadas es sin duda uno de los favoritos entre las influencers más top. Tal es el caso de Chiara Ferragni, quien se mostró en sus redes esquiando en los Alpes suizos con un traje en color rojo ribeteado con una franja marrón y negra, los tonos característicos de esa firma romana. También, sumó un gorro de visón con el estampado de la casa, valuado en 1.700 euros.

Fiona Zanetti es otra de las que ha lucido un espectacular equipo de esquí de color azul marino que ostentaba como estampa un franja marrón y negra con el logo de la marca deportiva Fila. Por su parte, la pareja de Cristiano Ronaldo, la argentina Georgina Rodríguez, presenció el último desfile de Louis Vuitton de París ataviada con un clásico vestido estilo trench con el color marrón tradicional de la casa francesa y un bolso haciendo juego que dejó boquiabierto a más de uno. En tanto, y en la misma ocasión, la súper modelo Bella Hadid prefirió ostentar el logo de Chanel en un piloto de lluvia con gorro en composé. A su vez, esa firma de lujo, acaba de lanzar unas medias que llevan impresas sus emblemáticas dos C entrelazadas y que ya son el nuevo objeto de deseo de Instagram. Se trata de unos can-can con transparencias que vienen en negro o blanco y que se destacan por estar repletas del monograma de la maison bordados de arriba abajo. Su éxito de venta fue tal que ya no se las consigue en ningún lado. 

En clave informal, las remeras de Tom Ford son otra muestra de cómo los logos se cuelan en las colecciones de muchos, mientras que la elegancia o la sofisticación de la tendencia alcanza su punto máximo en los diseños de Balmain y Prada, donde la logomanía se observa como un pequeño detalle en forma de etiqueta. Ocurre que a diferencia de otros tiempos, ahora la consigna es que las tipografías se fusionen de manera natural con la estética de un atuendo. 

STATUS E IDENTIDAD

Desde siempre los logotipos representaron un símbolo de status, pero también reafirman rasgos de identidad. No es casual que los consumidores jóvenes elijan vestirse con marcas deportivas como Adidas o Nike para reafirmar su pertenencia a ciertas tribus urbanas, jerarquizando consumos y estilos como el trap o el hip hop. 

«En los años ’90, ostentar logos era una práctica común, hasta que se empezaron a considerar como un gesto de exceso y mal gusto. Fue así como se impuso la discreción. Pese a esto, ciertas marcas no dejaron de utilizarlo, como por ejemplo Chanel, Prada y Louis Vuitton. Sobre todo para customizar sus accesorios, principalmente joyería, bolsos y calzado. Esto hizo que hoy en día los accesorios de esas marcas sean reconocidos mundialmente y se hayan convertido en prendas aspiracionales muy codiciadas», explica Silva.

A su vez, la inserción de logos de gran formato en la vestimenta sirve para hacer publicidad de la marca, ya que al estar tan visibles, permite reconocer con facilidad el origen de la prenda. En 2016, la colección de otoño-invierno de Gucci incluyó faldas, abrigos y bolsos con el característico «GG» en gran tamaño y colores que contrastaban. Luego, a esta movida se sumó Balenciaga quien puso su logo hasta en bufandas, y más tarde hicieron lo propio Dior y Moschino: la logomanía ya era inevitable.

En cambio, esta temporada, las combinaciones para lucir esta opulenta tendencia se ven en total looks monocromáticos, con gráficos sutiles y delicados que se esparcen por todo un atuendo. La clave también radica en incorporarlos en remeras debajo de un traje sastre, o con una chaqueta y jeans. Los suéteres con logos pueden fusionarse a la perfección con faldas midi o pantalones de cuero durante los meses más fríos del año. 

CÓMO SE LLEVA

Nadie mejor que la famosa influencer y periodista de moda Camille Charriere para inspirarse a la hora de armar un look. Habitué del circuito de las fashion weeks, se la vio en la capital francesa con un estilismo compuesto por leggings de Chanel, cárdigan en un tono celeste suave y abrigo de color nude. 

Adoptar prendas con logomanía no es difícil, eso sí, hay que evitar cometer ciertos errores para no caer en estilismos demasiado llamativos, estridentes y con más de dos tendencias o tonalidades en un mismo outfit. Por el contrario, es preferible lucirlos a modo de detalle en un look que proyecte un balance en la imagen en general.

Otra manera de incluirlos en un look es a través de una sola prenda, ya sea una remera, un buzo, una mochila, unos zapatos o algún otro accesorio. Por ejemplo, se puede elegir una t-shirt con el estampado de la marca preferida y combinarla con unos jeans, un blazer y unas botinetas para lograr un equipo cómodo pero con mucha onda.

En clave sporty, una buena alternativa es mezclar un cangurito con logo con una falda larga y sandalias, o combinando unos pantalones amplios con monograma con un buzo, sandalias altas y un abrigo de piel ecológica encima. Aunque el pantalón sea amplio, no hay que olvidarse de marcar la cintura para evitar proyectar un aspecto desaliñado, así como de incluir una pieza de corte y color clásico para imprimir elegancia. 

Por último, y para no fallar con este estilo, vale llevar solo prendas o accesorios con monograma o logo de la misma marca: no es bueno conjuntar dos o más marcas diferentes. Además, si se usa una falda en línea A con un suéter, hay que asegurarse que sean del mismo color y que el logo sea de igual tamaño. Siempre la clave para que el atuendo luzca elegante es que refleje equilibrio y armonía.

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