El Sujeto del Blockchain


¡Spoiler Alert! En las líneas que siguen vas a encontrar más preguntas que respuestas.

TEXTOS. Ps. Gustavo Giorgi. ILUSTRACIÓN. Soledad Grossi.

¿Cómo estás? ¿Cómo te sentís? ¿Creés que podés arreglártelas solito? ¿Que tu bienestar anímico solo depende de vos y es cosa tuya? 

(A) Ubicate en un día común. Te levantás y lo primero que ves es el celu, para chequear si entró un mensaje a la noche. Un baño y mientras desayunás, una miradita rápida al correo y los diarios, no vaya a ser que haya explotado una bomba en tu cuadra y no te hayas enterado.

Llegás al trabajo y te reconectás. Entrás a la intranet, email. En simultáneo un poquito de redes sociales. Pagás unos impuestos y te fijás que onda en el banco.

Luego, te encontrás con los demás. En persona y de forma remota (¿cuáles de esas conversaciones te parecen más virtuales?).

Volvés a tu casa en el coche escuchando Spotify mientras relojeás el móvil en cada parada de semáforo. Hogar dulce hogar=Netflix hasta que el sueño te vence y vuelta a (A).

Conclusión: Más de la mitad del día se resuelve en las redes. Incluso, si le restás las horas de sueño, por ahí extendemos eso al 80%.

¿Y la novedad? Que en todo eso siempre hubo un tercero implicado con distintos nombres: el Banco, el Servidor, la Nube, Google, Amazon, Meta, etc, etc, etc.

¿Y los otros? ¿No era que nos vinculamos de uno a uno?

Pues no. Siempre hay un tercero.

Mientras que para el psicoanálisis ese tercero es el lenguaje, la función paterna, el Otro; para una parte del ecosistema digital esa terceridad es la que, finalmente, se termina llevando casi todo el pastel, cuestión prioritaria para pegar el portazo y diseñar la moderna y disruptiva tecnología blockchain.

Para todos los que no están familiarizados con el tema, decimos que esta tecnología tiene por principales funciones la de registrar, mantener y dar seguridad a cualquier tipo de operación digital (y aquí viene el carozo) sin intervención de terceros. De este modo, bajo su manto encontramos las criptomonedas, el metaverso, los contratos inteligentes y los NFTs entre otras cosas..

¿Y del sujeto qué? ¿Cuál es su lugar dentro de estas coordenadas…? Su… ¿ubicación? (¿Pensás que el Sistema mismo permite o deniega el acceso a la misma?).

Vamos al origen de todo: La fantasía y el deseo de traer un niño al mundo ¿se ve afectada por tanta oferta de paternidades y maternidades? ¿Existirán, en lo sucesivo, formularios de adopción similares a los contratos inteligentes, en donde no intervenga en absoluto el Estado? Me inquieta un poco pensarlo…

¿DÓNDE QUEDA LA IDENTIDAD? 

En términos psicoanalíticos hablamos de identificaciones. El sujeto se constituye a partir de capas sucesivas de ellas que, en definitiva no son más que elecciones amorosas hacia personas que despiertan su particular interés: padre, madre, cuidador…

En el ecosistema cripto: ¿Cómo se diseña y construye una identidad a partir de nicks y avatars? ¿Qué nos quiere decir un sujeto que se hace llamar por los demás oso24; jaimebigbroder o teeeepo?

¿Cómo pensar, en tiempos de blockchain, al registro de lo real? Lo traumatizante, lo no simbolizable… Aquello incapaz de inscribirse en el código de ceros y unos… ¿Sigue siendo el sujeto, en su más pura diferencia, lo irreductible al sistema? El NFT es algo que, por su autenticidad y unicidad no puede ser sustituido. Podemos hablar de un NFS, Non-Fungible Subject, con una diferencia fundamental: en el primero hallamos un contenido y en el segundo, un modo particular de goce…

¿SE HABLA DE DIVERSIDAD EN EL ECO CRIPTO? 

No confundamos. La red no es ni será una masa. Veamos el libro de Le Bon «Psicología de las masas» al que Freud transcribe:

«Por el sólo hecho del número, el individuo adquiere un sentimiento de poder invencible… Desaparecen sus adquisiciones, sus peculiaridades, lo heterogéneo se hunde en lo homogéneo… Por ser la masa anónima, desaparece el sentimiento de responsabilidad que frena sus conductas… En la multitud, todo sentimiento y todo acto son contagiosos en tal grado, que el individuo sacrifica fácilmente su interés personal al colectivo.

La masa es impulsiva, excitable, extraordinariamente influible y crédula; es acrítica, piensa por imágenes como en la actividad del fantaseo, y ninguna instancia racional mide su acuerdo con la realidad. En ella, el individuo deja de ser él mismo y se convierte en un autómata carente de voluntad.

Los sentimientos de la multitud son siempre simples y exaltados… no conocen la duda ni la incerteza… Pasan de un extremo al otro: la sospecha se convierte en certidumbre, la antipatía deviene con facilidad odio salvaje.

Inclinada ella misma a las pasiones extremas, la multitud exige ser excitada por estímulos desmedidos, y por ello es tan intolerante como obediente a la autoridad. Respeta la fuerza, y pide de sus héroes fortaleza y aun violencia… Quiere ser dominada y sometida, y temer a sus amos. Totalmente conservadora, siente profunda aversión hacia las novedades y progresos, y una veneración sin límites por la tradición.

La masa no conoce la sed de la verdad. Pide ilusiones, a las que no puede renunciar. Y está sujeta al poder mágico de las palabras, capaces de producir tormentas y también de apaciguarlas…». (1)

Freud marca una distancia entre la masa y la cultura cuando analiza organizaciones complejas como el Ejército o la Iglesia, estableciendo que en ellas el lazo entre los sujetos es una consecuencia de la identificación de esos miembros entre sí, luego de haber ubicado al líder en el lugar del ideal (en el caso del Ejército su General, Jefe de Brigada o quien oficie de ello. Por el lado de la Iglesia, Jesús mismo). Cabe preguntarnos si, en el caso del sujeto del blockchain, hay una idealización hacia el ecosistema mismo, y luego una posterior identificación mutua. En otras palabras: nuestro líder sería la plataforma misma. 

De ser así, asistiríamos a una comunidad de hermanos en la que nadie ocuparía el lugar de padre. Sin líderes. Una sociedad horizontal pero no homogénea. Con organizaciones no conocidas hasta la fecha.

El ecosistema cripto plantea un Otro distinto de las instituciones tradicionales.

¿Podrá, la estructura de nodos, asumir la función paterna alicaída de las instituciones tradicionales como la justicia, la corporación o la política misma?

Somos libres también de visibilizar las contradicciones y tensiones que el ecosistema cripto plantea. La primera, entre la colectividad y la autonomía, en tanto por un lado fomenta vigorosamente las conexiones, pero al mismo tiempo necesita para su propio sostén de sujetos altamente responsabilizados en su toma de decisiones. Implicancia directa de la denominada self custodial.

La segunda paradoja es que esta red, carente por completo de encarnadura humana, existe solamente en tanto haya personas trabajando en ella… En el futuro inmediato, ¿existirá una minería automatizada, para que las máquinas se desprendan por completo de nosotros?

Finalmente, y acerca de las neurosis actuales: ¿Será capaz este ecosistema de plantear vínculos más firmes, estables… sólidos? En definitiva, nos ayudará a poner una curita más en la herida absurda de la vida…?

(1) Sigmund Freud. Obras completas. Volumen 18 (1920-22) «Más allá del principio de placer Psicología de las masas y análisis del yo y otras obras». Amorrortu editores.

(2) Lacan distingue el otro con minúscula (el semejante) del Otro con mayúscula. Este último es designa el orden simbólico y opera como garantía última de todas las cosas en el inconsciente del neurótico.

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