Enamorate de tu hogar


¿Por qué no vivir enamorados de nuestro hogar, trabajar para desplegar la magia del orden y seducir a los sentidos a través de los detalles?

Textos. Nadia Novillo.

Cuenta la historia… San Valentín era un Sacerdote que en el Siglo lll se opuso a la decisión del Emperador de prohibir los matrimonios entre jóvenes porque consideraba que los solteros sin familia eran mejores soldados.

El sacerdote comenzó a celebrar casamientos secretos entre parejas de enamorados, lo que provocó que fuera encarcelado, luego martirizado y finalmente ejecutado el 14 de Febrero del año 270.

Por tal motivo en esta fecha se celebra el Día del Amor.

Mi propuesta es que elijamos el amor como estilo y filosofía de vida, festejémoslo de la manera que más nos guste, tengamos ganas y nos haga sentir plenos y felices.

El festejo no debe limitarse necesariamente a estar en pareja, sino a sentirse enamorado del propio hogar, familia, amistades, trabajo. Se trata de un amor a la vida. Vivir valorando, agradeciendo y disfrutando de las pequeñas cosas y del día a día.

Sin dudas el estado de enamoramiento es el mejor de los estados, esa sensación constante y permanente de sentir las mariposas. Entonces…¿Por qué no vivir enamorados de nuestro hogar, trabajar para desplegar la magia del orden y seducir a los sentidos a través de los detalles?

Lograr la mejor versión de nuestra casa, de acuerdo a nuestro estilo, forma de vida, costumbres, una casa que nos represente, que hable de nosotros, de nuestros gustos, nos abrace con calidez, nos acoja con armonía, que nos de ganas de invitar y recibir, de compartir, de disfrutar.

Les propongo hacer el ejercicio de pensar e indagar sobre sus preferencias, hábitos, rutinas. ¿Cuál es el lugar de la casa donde más nos gusta estar, qué ambientes no se usan, qué espacios queremos modificar y por qué. ¿Hay desorden y caos? ¿Falta limpieza, ventilación? ¿Hay demasiada acumulación de cosas? ¿Tenemos muchos muebles y adornos? ¿Hay poca luz ? Analicemos qué podríamos cambiar y mejorar, qué necesita ser reparado, qué se debe sacar, qué se puede sumar.

Hagamos una lista con los si y los no, es importante tener claro tanto lo que queremos como lo que no.

Los invito a conquistar su casa, a editarla, renovarla, ordenarla y redecorarla según sus elecciones y necesidades actuales con todo lo que los representa hoy. Hay que soltar todo lo que genera apego y ata al pasado y dejar ir todo lo que se conserva solo por las dudas podría llegar a necesitarse y volver a usarse en un futuro.

Es clave apelar a la creatividad e ingenio, animarse a ser protagonistas de ese gran MakeOver. La clave está en hacer limpieza y descarte, luego en ordenar, en cambiar las cosas de lugar, redistribuir muebles, beneficiando el paso y la circulación.

Preguntarse la funcionalidad de cada cosa, evaluar la estética, si el impacto visual es agradable o no, buscar el equilibrio, preferir espacios despejados y no saturados.

Amigarse con los términos restaurar, reciclar, retapizar, empapelar, pintar.

Sólo pintando y cambiando los colores de paredes y muebles se pueden lograr resultados increíbles, recuerden que el blanco y lo tonos claros y neutros aportan luz y generan sensación de amplitud. Lo mismo pasa con los espejos, son grandes aliados para causar ese efecto óptico que duplica el espacio.

No hay que olvidarse de las plantas, el verde es un toque fresco y vital, al igual que las flores. El consejo es que, dentro de lo posible, sean naturales.

La iluminación es fundamental, priorizar siempre el ingreso de la Luz natural del sol. En cuanto a la luz artificial siempre debe ser cálida, nunca luz blanca.

Las cortinas visten los ambientes y marcan el estilo, especial atención con la elección del color y el género. Mi sugerencia, una vez más, es optar por colores claros y neutros, y géneros livianos de fácil limpieza y mantenimiento.

Si se quiere delimitar un espacio o determinar una separación, se puede generar visualmente con una alfombra, un biombo, una barra, un mueble, un sofá de espalda.

En espacios de recreación y ocio todo lo que propicie al confort es bienvenido: almohadones, mantas en canastos, mesas de apoyo. Ricos aromas y perfumes, junto con velas coronan el bienestar y una sensación agradable en cualquier espacio.

Todo lo que se haga con amor genera felicidad, alegría, disfrute, goce y satisfacción, trae efectos muy positivos no sólo en nosotros mismos sino en nuestro entorno y en quienes nos rodean y frecuentan.

Así como siempre digo «el orden es contagioso», les aseguro que el amor también los es, ambos tienen un efecto dominó, multiplicador. Más orden y más amor por favor.

Nuestra casa es refugio, es nuestro pequeño mundillo y el único lugar del universo donde las cosas son como nosotros elegimos y decidimos que sean, debemos ser entonces los principales artífices para que reine el orden y el amor en nuestros hogares.

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